Viernes 2 de Octubre de 2009

Hace unos meses (exactamente en la fecha del título) sucedió algo en mí mientras hacía unos trámites y pagaba unas cuentas en el centro de la ciudad.

Previamente, había estado tratando con relativo éxito de que no se formaran imágenes al transcurrir mi caminata hacia dicho lugar. Este tipo de imágenes, estos puntos de significación, tienen la misma calidad (tal vez sean lo mismo) que la acción que sucede cuando uno vuelve a escuchar una canción que ya conocía y le remonta a un recuerdo, a un gusto o disgusto, o cuando uno evoca cualquier asunto a raíz de algún estímulo. Quizás, a algunos les pasó ir caminado por algún lugar y sentir un olor y remontarse a pasajes de la niñez por ese olor. Creo que la evocación es algo común en todos.

Lo que yo evitaba hacer deliberadamente es que estas imágenes se formaran en mi mente. Para eso presté atención.

Ignoro el momento exacto de cuándo fue, pero estuve viendo cada pensamiento que emergía, los que funcionan tras bambalinas y aquellos que son más explícitos. Este prestar atención hacía que ninguno de ellos formara una raíz en mí, sólo iban y venían. De repente, de un momento a otro, sentí paz, una quietud en el pecho, una forma de estar con el bello erizado (jaja algo así, como un escalofrío con más continuidad). Me decía en ese mediodía «así sí que es fácil tomar cualquier decisión». Todo estaba claro, no había conflicto. En ese estado me gustaba observar a mi alrededor y sentir la tranquila actividad en mi pecho. El pensamiento no era un entrometido.

Después de ese día intenté varias veces que sucediera lo mismo pero con rotundo fracaso. ¡Es tan pero tan frustrante saborear y que todo sea sin decisión y por azar!

Yo soy el saboreador del azar jaja.

Quiero llegar a eso de nuevo, quiero estar así todo el tiempo posible, quiero que sea un estado permanente. ¿Será tal vez cuestión de práctica? ¿Debo utilizar un camino, un método, un proceso que mecanizándolo me dé el producto de esta voluntad que tengo: Paz?

Soy tan básico que sólo añoro el destrabe de mi mandíbula.

¡Un saludo, feliz día para todos! =)

Actualizo, 5 de junio de 2013: Tengo ahora claro que no es con práctica, ni con voluntad, ni con esfuerzo, ni con ningún enfoque, ni con intelectualidad, que se llega a ese estado. El único asunto es que ese prestar atención fue tan perfecto, con tanta finura, delicadez y sensibilidad, que me es muy difícil volver a lograrlo. En cada intervención de este quien escribe se haya la sutileza del Yo, y con el Yo no se llega a esos lugares. En fin, sat chit ananda para todos y todas já.
__________
Imagen: http://www.sistemasderuleta.com/blog/frases-famosas-que-involucran-a-los-dados