jueves, 29 de octubre de 2009

Cuando un grano de café no es lo más pequeño

Leyendo el blog Ciencia en el XXI. Mirando con la mente me encuentro con esta entrada en la que se muestra un enlace hacia la Universidad de UTAH que permite encontrarnos con una excelente aplicación para comparar el tamaño de un grano de café con el de un arroz, el tamaño de un óvulo, un espermatozoide o el del átomo de carbono.

Para entender los tamaños sólo hay que mover el control deslizante situado en la parte inferior de la aplicación.

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miércoles, 28 de octubre de 2009

Cabeza de ratón o cola de león

Hola, y de qué querés que charlemos.
De cuál es el sentido de la vida.
El sentido de la vida es trabajar.
Ah, bien, y qué es trabajar.
Ganarse el sustento diario.

¿Y, hay algo más?
¿Cómo algo más?
¿Algo más que ganarse el sustento diario?
Sí, VACACIONES. (risas)
Bien, ¿qué son las vacaciones?
Un tiempo para pasarla bien en familia, acompañado o solo.
¿Pasarla bien?
Sí. En vacaciones un puede leer con tranquilidad un buen libro o salir a pasear, a conocer nuevos lugares. Claro que para eso se necesita el dinero ahorrado durante el año.
¿Puede que el sentido de tu vida sea el tiempo de tus vacaciones?
Sí, puede ser.
¿Y hay algo más?
No, creo que no.

Cabeza de ratón o cola de león.

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Imagen
http://lacomunidad.elpais.com/jose-ignacio-izquierdo/2008/4/20/reflexiones-iv-se-me-rompio-algo-mas-el-corazon-se

lunes, 26 de octubre de 2009

Libros leidos - Más allá de la violencia, Jiddu Krishnamurti




Hace unos días terminé de leer un libro de recopilación de charlas de Jiddu Krishnamurti llamado Más allá de la violencia (me lo prestó el hermano de una amiga; curiosamente, todos los libros Jiddu que leí fueron prestados por alguien). Me ha gustado mucho.

De alguna manera, todo de lo que habla Krishnamurti me parece igual. Ya voy leyendo dos o tres libros más y el tópico siempre llega hacia si es posible vivir con una completa libertad, si existe algo trascendente plus ultra de lo concebido por el tiempo.

Más allá de la violencia es un mundo repleto de preguntas. ¿Se puede terminar con el miedo?, ¿es posible dejar de sufrir, absolutamente? ¿Cuál es la calidad de la mente que sabe que un pensamiento es necesario ─a niveles operativos─ y, a la vez, peligroso? ¿Qué es el miedo, el deseo y la ─así llamada(sic)─ religión? ¿Cuán útil es tener memoria? ¿Existe algo más allá de lo concebible? ¿Se puede terminar con la violencia? ¿Es posible dar finalización al pensamiento?

Con este libro yo descubrí el genio de Krishnamurti, porque ya no me quepan dudas, Jiddu fue un genio psicológico total.

No es un libro que recomiende e ignoro cuáles son los ingredientes para abordarlo. Pero, nadie se tiene que llevar por nadie y si la curiosidad pica, pues, a leerlo.

Más información sobre Krishnamurti en la Fundación que lleva su nombre para latinoamérica: http://www.fkla.org

¡Un saludo!


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Imagen libro
http://www.librerialuces.com/libro/M%C3%A1s_all%C3%A1_de_la_violencia/isbn/978-84-7245-651-8

¿Es la cantidad la cualidad de las cosas con definición?

Supongamos a una persona con título de abogado que elige en la mayoría del tiempo trabajar como bibliotecario. ¿Esta persona sería lo que es más que lo que es menos? Es decir, ¿esta persona tendría dentro de sí el ser bibliotecario más que el ser abogado y que, por lo tanto, una definición certera de ella sea que es bibliotecario y no abogado? ¿Dónde queda el ser cuando se inmiscuye la cantidad?

¿Todos los que se contenten con una definición de sí mismos dicen que son tal cosa sólo por la cantidad de veces en las que han sido eso y no otra cosa? ¿Qué hay en la cantidad que es tan atractiva? ¿La esencia del ser, del estar siendo, es la repetición de unas acciones con tópico similar? ¿La esencia del ser es la regularidad estadística de las acciones?

He abordado esto al menos en dos ocasiones con el Paradigma de la Cantidad o con el texto La realidad o sobre perdonar al asesino y es un tema recurrente en mis deliberaciones.

¿Por qué alguien definiría al ser? Yo soy Addax, argentino, novio de, trabajo en...¿Qué hay detrás de alguien definiendo algo, por más minúsculo que sea?

Yo creo que todo esto es una trampa del lenguaje: la cosa dicha es primordialmente una etiqueta, una definición. Y tal vez el objeto de la cosa dicha sea algo que no esté expresando el lenguaje del momento. Quizás, el ser de las cosas no esté detrás de una expresión.

En fin, ¿es la cantidad la cualidad de las cosas con definición? Un saludo.

sábado, 24 de octubre de 2009

Cómodo



Me siento más cómodo en las preguntas que en las respuestas.
Addax


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Imagen
http://sobrefotos.com/2008/07/19/fotos-de-ninos-la-sonrisa-del-mundo

jueves, 22 de octubre de 2009

El meollo de la cuestión, tal vez.

Acabo de putear fuertemente a una persona, a alguien representante de la sociedad. Lo hice con justa razón y estando muy enojado.

¿Es mi verdadero yo estas expresiones de enfado? ¿Mi verdadero yo participa más del muchacho previo al enojo, del muchacho en pleno enojo o de éste, del muchacho que está escribiendo con sus miedos?

¿Mi yo real está inmiscuido en algún lugar entorpecido por la intrusión del pensamiento? Si esos tres estados son yo ¿por qué en el firme ajuste de ser yo mismo no he encontrado la paz?

He usado el hecho de que me critiquen para exteriorizar esa emoción. Pero, condicionalmente, se me ha preparado para esperar las represalias.

He ahí una clave de la no salida de mi verdadero yo: la ilusión de represalias.

¿Qué es, Addax, pues, una represalia? ¿Un castigo, una acto de violencia? ¿Es en sí misma la idea de represalias el eje de la represión? ¿O es, tal vez, el vacío, la ignorancia, de no saber qué hacer si un acto como ese pudiera acontecer?

Quedarme con los vacíos. Es un desafío muy grande puesto que sólo imaginarme con quedarme con lo que no hay ya me pone vulnerable y sobreviene un miedo. Ahora, otra cosa por resolver.

¿Qué hay en el vacío, en el no saber qué va a pasar o cómo se va a obrar, que de mí se desprende un miedo? O mejor dicho, ¿qué hay en mí que con un vacío me sobreviene un miedo? Porque yo quiero saber, tener la certeza, conocer cómo voy a obrar en tal o cual circunstancia ¿por qué mi yo anda moviéndose por esos lugares?

Han pasado unos instantes desde la última pregunta y creo haber dado con la respuesta: mi yo quiere tener certezas de no ser él mismo porque como ha venido siendo le ha causado gran sufrimiento.

Al final, es miedo a mí mismo. Terrible paradoja.

miércoles, 21 de octubre de 2009

La comprensión en preguntas incomprendidas

¿Qué es la comprensión? ¿Cuándo alguien comprende algo? ¿Qué es la comprensión en el tramo íntimo de la mente? ¿La comprensión es abordar un proceso? ¿Qué sucede en la mente cuando hay comprensión?

¿Será tal vez la comprensión entender que la técnica para ejecutar determinada canción en la guitarra es de esta manera y no de la otra? ¿La comprensión es entender el proceso mecánico en virtud del cual deviene una producción concreta? ¿La comprensión es la coincidencia de la voluntad con la acción concreta?

¿Qué pregunta es más importante?

¿Cuál es el sentido de la vida para un ser humano en cualquier extremo del Universo?
¿Cuál es la hora en Madrid cuando en Ucrania se ha pasado el mediodía?

El pensamiento y el miedo (Krishnamurti)

Extracto de Más allá de la violencia, de Jiddu Krishnamurti - Cap. 12, Fragmentación y Unidad.

(...) INTERLOCUTOR: Cuando me observo veo un movimiento muy rápido del pensar y del sentir y no puedo observar un pensamiento hasta su final.

KRISHNAMURTI: Siempre está en marcha una cadena de acontecimientos. ¿Qué ha de hacer usted? Cuando observa y trata de comprender un pensamiento, de llegar hasta su mismo final, otro surge; esto ocurre todo el tiempo. He ahí su problema: según va observando, ve que usted es la multiplicación de pensamientos, y no puede seguir un pensamiento hasta el final. ¿Qué ha de hacer? Formule la pregunta de manera distinta: ¿por qué la mente parlotea interminablemente, por qué continúa este soliloquio? ¿Qué pasa si no continúa? ¿Es ese parloteo el resultado del deseo de estar ocupada en algo? Si no está ocupada, ¿qué ocurre? Si usted es un ama de casa, está ocupada en los quehaceres del hogar, o está usted ocupado como hombre de negocios, la ocupación se ha convertido en una manía. ¿Por qué exige la mente esta ocupación, este parloteo? ¿Qué ocurre si no parlotea, si no está ocupada? ¿Hay miedo en el trasfondo? ¿Miedo de qué?

INTERLOCUTOR: ¿De ser nada?

KRISHNAMURTI: Miedo de estar vacío, de estar solo, miedo de darse cuenta de todo el torbellino en sí; por lo tanto, tiene que estar ocupado en algo, igual que el monje está ocupado con su salvador, con sus plegarias, tan pronto deja de hacerlo es como cualquier otra persona, porque tiene temor. De modo que desea estar ocupado, y eso implica tener miedo de averiguar lo que usted es. Hasta tanto solucione el problema del miedo, continuará parloteando.

INTERLOCUTOR: Según voy observándome el temor aumenta.

KRISHNAMURTI: Naturalmente. De manera que la pregunta no es tanto cómo detener el incremento del temor, sino más bien si puede terminar el temor.

¿Qué es el temor? Puede que no sienta temor mientras está sentado aquí, y, por lo tanto, no pueda tomarlo y examinarlo para aprender de ello ahora. Pero puede percibir inmediatamente que depende de algo, ¿puede hacerlo o no? Depende de su amigo, de su libro, de sus ideas, de su marido; la dependencia psicológica está ahí constantemente. ¿Por qué depende de algo? ¿Es porque le brindan comodidad, una sensación de seguridad y bienestar, de compañía? Cuando esa dependencia le falla, se torna celosa, airada y todo lo que sigue al respecto, o trata de cultivar la libertad como medio de huir de la dependencia, de llegar a independizarse: ¿por qué hace todo esto la mente? ¿Es porque en sí misma está vacía, embotada, es tonta, superficial, siente que, mediante la dependencia, es algo más que eso?

La mente parlotea porque tiene que estar ocupada en una cosa y otra; esa ocupación varía desde el más alto ministerio del hombre «religioso» hasta el trabajo más humilde del soldado, etc. Es obvio que la mente está ocupada porque de otra manera podría descubrir algo que teme profundamente, algo que quizás no pueda resolver.

¿Qué es el temor? ─¿no está relacionado con algo que he hecho en el pasado, o con algo que me imagino pueda ocurrir en el futuro?─: el incidente pasado o el accidente futuro; la enfermedad pasada o la repetición futura del dolor de la misma. Ahora bien, vemos que el pensamiento crea ese temor; el pensamiento engendra el miedo, de la misma manera que el pensamiento sostiene y alimenta el placer. ¿Puede entonces el pensamiento? ¿puede terminar de manera que no siga dándole continuidad al miedo o al placer? Queremos placer; deseamos que continúe; pero queremos descartar el miedo. Nunca vemos que ambos van juntos (...).


martes, 20 de octubre de 2009

Krishnamurti...pies en el cielo

Estoy molesto conmigo mismo al ver a Krishnamurti en los videos que he conseguido. Estoy abocado a lo que él dice desde hace varios días. Molesto porque no le entiendo, porque sé que me quiere decir algo, que está comedido a darme un mensaje y que no soy capaz de abordarlo.

Él habla con una pasión con la que yo me abro surcos y, sin embargo, es pasión de él, no es pasión mía. No le entiendo.

Todo el asunto de mi mente no aborda ninguna comprensión y me molesta pensar que esa comprensión no sea producto de la voluntad, que no sea "haciendo esto para lograr aquello", que la comprensión no devenga producto de una decisión, de unas actividades que uno hace para surtir ese fin.

En lo que yo veo de él existe una misteriosa arbitrariedad y me confundo porque esa libertad no es abordable en una mente pasiva como la mía. Es un hecho, no le estoy entendiendo.

Algunas veces me encuentro con el asunto de no pensar y luego de ello me pregunto "bien, ¿y ahora qué?" demostrándome que todo el proceso mismo ha sido equívoco.

¿Cómo poder corregir el sendero cuando no se ve el error y se ignora si existe el sendero? ¿Cuál es el acto total que me está faltando que no tenga punto ni centro?

Mentalmente, por ahora, sé que me voy cuando vengo pero no cuando me he ido. Tal vez, sea eso.

Es tan pero tan difícil estar consciente absolutamente todo el tiempo...

Krishnamurti...pies en el cielo.

lunes, 19 de octubre de 2009

El pensamiento, ese gran pequeño intruso


El placer sensual, como respuesta a ver o experimentar algo bello, es una sensación que surge espontánea y naturalmente; tal respuesta no plantea problemas, ni constituye una forma de servidumbre. Pero cuando llega el pensamiento, despertando el deseo de posesión, de aferramiento, de perpetuación, entonces la relación perfectamente natural se pervierte; y de esa manera el mismo placer se ve viciado por el deseo.
Stuart Holroyd - Krishnamurti, el hombre, el misterio y el mensaje


Todos estos días he estado con el tema de no-pensar. Sólo de esa forma se me destraba la mandíbula. En varias horas sólo he logrado unos segundos de no-pensamiento con su subsiguiente destrabe. ¡Pero es muy poco, muy poco para tanta incomodidad! Es tan frustrante.

El pensamiento se entromete en todo momento. Es algo que está siempre ahí cuando no estoy consciente de ello. Y eso es la mayoría del tiempo.

Ahora tengo medianamente destrabada la mandíbula y estoy con un relativo alivio (después de un montón de días con la molestia). Hoy, mientras dormía la siesta, alguien (como yo mismo, por ejemplo), me decía "pensá en una línea, dale, pensá ahora en una línea" y cuando pensaba en unas líneas muy parecidas a las que se forman en el marco de la puerta de esa habitación, a la par de que se me destrababa la mandíbula, me volvía a decir "dale, sostenelo así, pasemos a otro tema", "pensá en la línea". Inmediatamente al despertarme, con la mandíbula relajada, sostuve el no-pensar y el relativo alivio continua hasta estos momentos.

De algún modo, en la base de mi mandíbula hacia el extremo izquierdo, hay pensamiento. Eso piensa por sí solo y es inteligente. Apenas siento alivio unos segundos y pienso que tengo alivio esa cosa se vuelve a activar. Me es muy difícil no pensar en el alivio cuando lo tengo porque es absolutamente notoria la diferencia entre tener la mandíbula apretada y el no tenerla así.

El pensamiento, ese gran pequeño intruso- me digo.

viernes, 16 de octubre de 2009

La estructura del miedo


Hace unas noches escuché unos sonidos extraños en la casa en la que vivo. Primero en el techo, luego en el patio, más tarde, el ladrido de la perra acentuó el contexto. Sentí miedo. Había pensado que unos ladrones estaban por entrar o ya habían entrado a la casa. Hay muchas clases de miedo, pero hoy hablaré del miedo psicológico.

Cuando uno siente miedo no puede hilar pensamiento racional. El cuerpo ha disparado unos químicos que lo ponen alerta y cualquier sonido es captado en grado sumo por la atención. El miedo psicológico no viene de la nada, lo posibilitó un pensamiento o el imaginario.

En todo miedo hay un vacío que expone al Yo a una vulnerabilidad. Esa vulnerabilidad es más bien un vacío, una nada. Como no se sabe qué pasa ─pero se sospecha─ la falta de información vuelve insegura a la persona. Este camino informativo faltante tiene dos vertientes: se ignora el entorno, no se sabe qué es lo que pasa; y, a raíz de la ausencia de ese dato, no se sabe cómo se podrá obrar. Todo eso es un vacío. No conocer es un vacío, una simple y llana nada.

Ahora bien, la mente al estar alerta por un miedo ingresa en un estado de búsqueda de información. Teniendo en cuenta que cuando hay pánico el pensamiento no es del todo racional, esa búsqueda de información se vuelve caótica. Ese movimiento no hace más que exponer al Yo hacia una nueva vulnerabilidad.

La incomodidad de la vulnerabilidad es el sostén del miedo y la lucha por salir de esa incomodidad es su acentuación.

Mientras tenía miedo detuve los pensamientos y las imágenes, luego, traté de ver su línea de inicio y de final (esto no es más que percatarse de algún modo del estado anterior al miedo y de "recordar" el estado posterior al mismo). El miedo se iba cuando un pensamiento específico se iba. El miedo se me fue tan rápido que tuve hacerlo venir para seguir investigando.

La química del cuerpo es muy fuerte. No se puede investigar a gusto con esa actividad en el pecho y en el estómago. Además, los pensamientos van y vienen, y cualquier sonido es disparador de una imagen. No obstante esas dificultades, la mejor forma de saber sobre uno es observarse justo en el medio de ese pavoroso miedo.

Finalmente, puedo decir que el miedo tiene la misma estructura que la excitación en el hombre: con un pensamiento se hace que suba, sin un pensamiento se hace que baje.

¡Un saludo!

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Imagen: http://lautaroyyo.blogspot.com/2008/08/el-miedo-en-los-nios.html

lunes, 5 de octubre de 2009

Ausente

Gente creyendo y no creyendo, ¿crees que es posible estar ausente de creer y de no creer?

domingo, 4 de octubre de 2009

Mercedes Sosa



Mercedes Sosa
(9 de julio de 1935 - 4 de octubre de 2009)

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Imagen:
http://www.lavoz.com.ar/07/01/28/secciones/espectaculos/nota.asp?nota_id=39375