No hay manecillas de reloj en la emergencia de la mente

«Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma».  
Albert Schweitzer

El tiempo físico y el tiempo psicológico

El tiempo es la muestra o expresión de la modificación de las cosas con existencia en línea hacia adelante. Todo ente cambiante tiene en sí la línea del tiempo, así, el tiempo es cambio pero en un nivel sutil y aparente, porque lo que produce un cambio en la cosa no es estrictamente el tiempo sino el contacto entre cosas modificables. Este es el tiempo físico, lo que marcaría una manecilla en un reloj al pasar de un punto a otro, y habría que tener muchos elementos para descreer de él.

Pero, yo no descreo del tiempo físico sino que lo hago del tiempo psicológico. Desde mi parecer NO EXISTE el paso del tiempo en la mente. Sólo existe un pensamiento impregnado de más o menos contexto.

El Sol cuando se es niño es una cosa, y cuando se es joven o adulto, otra. No es el transcurso del tiempo el que crea estas nociones sino la calidad pasiva de la memoria de incorporar información y la cualidad activa del Yo que procesa significados y símbolos bajo un determinado contexto.



En el ser humano, quizás, la máxima expresión del paso del tiempo sea lo que se conoce como vejez: el cese de reproducción activa de células en el organismo o el deterioro de los procesos fisiológicos. La vejez real es sólo tiempo físico, no existe ser "viejo de mente", a no ser que se haya bombardeado un parecer extrapolando tiempo físico en tiempo psicológico.

Un pensamiento maduro sobre la vida (uno que se diferencia del de un niño) no es más que la respuesta o acomodo a los cambios del organismo. La mente ante la cosa cambiante no actúa igual que ante la cosa no cambiante. Mientras el cerebro observe cambios ajustará el resultado de sus procesos más o menos hacia donde el cambio indica: la aparición de arrugas en la cara, a una persona común/normal/sana, le permite pensar diferente de cuando siendo niño no las tenía.

El tiempo psicológico es más bien una creación de organización ─como tantas otras─ y una creación comercial. No significa nada que alguien sea un niño, un adolescente o un adulto, todos ellos pueden influir en la realidad de un modo u otro. Un niño dá muchas veces una respuesta madura y es más maduro que algunos adultos. Así que, por un lado, el tiempo psicológico nace de un criterio organizativo de carácter artificial: existe en términos prácticos, pero realmente no existe. Por otro lado, el tiempo psicológico, es una estrategia de marketing: alude a las esperanzas, las expectativas, el futuro, la seguridad, el paradigma juvenil, las certezas, etc..Es decir, una factoría comercial. Y aquí también el pragmatismo se cuela y crea costumbre por sobre lo real.

El tiempo es subjetivo ─existe para quienes acomoden sus pensamientos hacia ese concepto─ y, la vejez, sólo un estado de la mente entre otros estados que están mejor adaptados. Por eso, no hay manecillas de reloj en la emergencia de la mente.

__________
http://es.wikipedia.org/wiki/Tiempo
http://www.saludalia.com/Saludalia/web_saludalia/tu_salud/doc/anciano/doc/que_es_envejecer.htm

9 comentarios:

rosscanaria dijo...

El tiempo es una forma de medir la existencia.
Un besote Adax,

Cosechadel66.es dijo...

Interesante entrada, que da bastante que pensar, lo cual siempre es de agradecer. Me ha encantado la fraee sobre el entusiasmo. Totalmente de acuerdo.

Carpe Diem

Alba dijo...

Si habré delirado sobre este tema...

Espero poder aportar algo a tu visión. En lo personal, debo diferir con algunas de tus observaciones.

"Un pensamiento maduro sobre la vida (uno que se diferencia del de un niño) no es más que la respuesta o acomodo a los cambios del organismo."

En eso difiero. Mi opinión es tiempo = experiencia. El adulto se ve afectado por el paso del tiempo en la medida de que acumula experiencia. Esa experiencia por lo general (aunque no el 100% de las veces) se da con el paso del tiempo. Ahora, de esto me surge la pregunta... si un hombre no hace nada de su vida, si no acumula experiencia; está creciendo? Pasan los años y su entorno no se modifica y él no modifica al entorno... qué sucede entonces?

Los autistas, por ejemplo... la película "una mujer llamada nell". Ella es una mujer pero su mente es la de apenas una niña...

Uy puedo estar hasta mañana delirando. Gracias por la reflexión!

Saludos

Addax dijo...

¡Hola, rosscanaria! Estoy de acuerdo, pero ¡qué extraño es medir algo que no tiene como esencia la medición! ¡Un beso!

Gracias, Cosechadel66.es, un placer leerte también por aquí. ¡Un saludín!

¡Reholas, Alba! Primero, quiero que estés hasta mañana delirando acá en este blog, que me encanta =D

Disiento de tu diferencia parcialmente jajaja
No puedo igualar al tiempo con la experiencia, eso es algo muy grande hoy para mí. Pero, tal vez, quieras precisarme a qué tiempo te referís, porque yo en el post hago una diferenciación entre el tiempo físico (de Sgo. del Estero a Tucumán en colectivo son dos horas y cuarto) y el tiempo psicológico.

Si la experiencia es un conocimiento aprehendido respecto de una interacción determinada con el ambiente, y si el conocimiento es sólo un tipo de pensamiento (quizás preciso) sobre un punto de la realidad, si, al final, todo el proceso finaliza con un pensamiento, no existe para mí modificación porque el pensamiento opera sólo entre elementos conocidos.

Aquí te hago una salvedad: yo construyo mis conceptos tendiendo hacia lo chiquito. Así, una experiencia no sería nada más que mi interacción perdurable en la memoria con un desodorante sobre la cómoda de mi habitación. Y "perdurable en la memoria" vendría a ser puro pensamiento susceptible de ser recordado (algo traído al presente, ya sea por la voluntad u otro agente).

Considero que lo único que puede modificar al hombre y a la mujer es algo nuevo. Por eso, para mí, el pensamiento no es modificador de nada porque subsiste a través de la memoria, lo cual implica, ya haber conocido. O sea, pensar es siempre en línea hacia atrás, es viejo y vejez.

Siempre te he estado respondiendo esta oración tuya: «El adulto se ve afectado por el paso del tiempo en la medida de que acumula experiencia. Esa experiencia por lo general (aunque no el 100% de las veces) se da con el paso del tiempo».
Para aprender un idioma se requiere tiempo físico y todo lo que signifique alojar alguna cosa en la memoria, también. Pero, no se requiere tiempo físico en el sentido de que él sea un regente severo para tomar conocimiento. Según mi opinión, el tiempo es sólo un testigo neutro. Otras cosas son las que intervienen a la hora de aprender un idioma o generar experiencia en el contacto con el tubito de mi desodorante.

Observando siempre esa oración tuya, vuelvo a lo mismo: ¿qué tiempo afecta y a qué cosa exactamente? Estoy de acuerdo en que una experiencia puede llegar a modificar, pero una experiencia solamente modifica lo conocido, ella no puede modificar lo desconocido. La novedad está fuera de la experiencia. Y, en este punto, ya no sería modificación, sino mezcla de elementos mezclables, un mismo patrón ordenado de manera diferente, la dimensión condicionada desde los anteojos de sol en Mar del Plata (jajaja esto es para mí).

Bueno, finalizo por ahora, este es un tema picante con grandes posibilidades de enriquecer mis bien subjetivas opiniones. Muchas gracias por pasar, ¡un saludín!

Alba dijo...

Ok ya hasta para mi es imposible seguir tus delirios.

No tengo idea a qué vino eso del desodorante; igualmente tengo algunas cosillas para decir.

En principio, debo aclarar que estaba hablando del tiempo físico.

Voy a tomar una frase tuya con la cual disiento totalmente para elaborar mi opinión.

"el pensamiento no es modificador de nada porque subsiste a través de la memoria, lo cual implica, ya haber conocido. O sea, pensar es siempre en línea hacia atrás, es viejo y vejez."

El pensamiento es completamente modificador!!!! Yo soy la prueba viviente de esooo! Yo, gracias a la acción de pensar elaboro NUEVOS pensamientos o formas de ver las cosas. Sí, esos pensamientos nacen de un conjunto de cosas conocidas, en base a la [i]experiencia[/i] y si es experiencia es porque ya pasó. Las ideas nacen a partir de cosas conocidas... la lamparita nació gracias a que una persona se le ocurrió combinar cierto conjunto de conocimientos (ganados en base a la experiencia) obteniendo un resultado desconocido hasta el momento en que sucedió. O aún también lo pensó antes de que ocurriera... bueno, no sé. No estoy segura de eso. Me fui de tema... por qué estoy hablando de la lamparita?!!?

Ah si. El pensamiento es completamente modificador; estoy de acuerdo con vos en el punto de que no se puede modificar lo desconocido, pero lo conocido con certeza se puede.

Sino, cómo explicás que yo tarde una hora (en tiempo físico) en decidir qué comprar en el supermercado? Bueno, si... admito que tengo problemitas en identificar lo que quiero; pero durante toooooda esa hora estoy pensando y ESO es, eventualmente, lo que hace que yo elija H ó B.

Me fui de tema maaaal... estábamos hablando del tiempo... bueeeenooo es lo que hay!

Addax dijo...

Jajajaja

Alba: Eso del desodorante era a modo de ejemplo: hay una experiencia cuando existe contacto con una "cosa" (la "cosa" vendría a ser un simple desodorante). Pensar en chiquito vendría a ser "construir conceptos con objetos concretos a mano": un desodorantín, Rexona no te abandona (?) sobre un mueble de mi habitación.

Respecto de la parte que citaste de mí. Yo tengo má o meno elaborado cierto punto de vista sobre lo que es el pensamiento, lo que implica pensar, qué es la mente y si en verdad existe, qué joraca es la memoria, etcétera.

El tema del pensamiento es complicado y no es complicado (pim pum pám). Depende de cómo se lean los conceptos; por lo general, no es tan complicado |─"(_entenderme_)"─| si cuando alguien me lee deja su "mente" relativamente en blanco. Es decir, no reacciona al toque ante un concepto o expresión mientras está presta atención la lectura. Simplemente, en blanco. El pensamiento muchas veces entorpece la comprensión.

Y dice así (delirada cósmica)(ADVERTENCIA: ES LARGO):

El pensamiento es una voz en la mente, al principio de cualquier introspección. La misma voz que lee este texto mentalmente o piensa en ir a comer a las 9 de la noche, o salir el sábado. Es una vocecita en la mente. Al ser una especie de voz, es una imitación de un sonido.

En la mente existen "fenómenos" como el recuerdo o la imaginación. Uno puedo imaginar olores y sonidos y casi todo el badalaje de los cinco sentidos humanos. Así, después, el pensamiento puede manifestarse en una imagen, en un sonido, o presentando la textura de un mantel (siempre hablo dentro de la mente) y ya deja de ser sólo una voz en la mente para ser combinaciones de los productos de la imaginación y, por ende, de los sentidos.

Imaginar el sonido de un auto arrancando y pensar mentalmente (de forma hablada, oral, pero adentro de nosotros) son exactamente lo mismo. Así, pensar es una forma más de imaginación. ¿Por qué? Por que si pensamiento es una voz en la mente (imitando el aparato fonador del humano), es entonces un sonido, y cuando es un sonido no tiene diferencias al sonido que uno puede imaginar de un auto arrancando. Pensar es imaginar de una forma camuflada.

Ahora bien, el pensamiento existe sólo porque encuentra soporte en la memoria. Sin memoria no existiría el pensamiento. La mente actúa por registros y es justamente el proceso de registrar lo que es la memoria. En la dimensión del tiempo, el pensamiento, es pasado; es decir, una mirada hacia atrás, a los reductos inclaudicables de la memoria. "Pensar es siempre algo no nuevo".

La forma en la que uno construye pensamientos (ahora conceptos) es más o menos la misma en las diferentes culturas. La trama lingüística tiene unos patrones de estructuras que permiten al hombre entender procesos ajenos a él. Y no sólo entenderlos, también trasmitirlos.

Un pensamiento tiene también un tipo de patrón similar al de la mente cuando registra. "En modos pasivos de funcionamiento mental" un pensamiento es un relato de la realidad y un "constitutivo de la cosa allá afuera". En otras palabras, el pensamiento construye realidades. Así, una mesa puede ser una sábana aplicando suficiente influencia.

Fuera de la mente, los objetos son novedosos. Hay planetas que recién se descubren o especies de animales o insectos que no se tenían registro. La novedad, gracias al dios, es un elemento desestructurante. Sin embargo, dentro de la mente, todo lo abordado por un pensamiento, incluso lo "novedoso", tiene una faja de "preexistente".

(continuo en el siguiente comentario)

Addax dijo...

(continuación del comentario anterior)

Cuando uno pone pensamiento mientras sucede una experiencia lo que hace es que la experiencia o se entrecorte o se acabe. El pensamiento es una cosa individual/dividida que no puede abordar una totalidad. Poner pensamiento, registrar con la voz en la mente, es etiquetar: esto es así, aquello es asá. Cuando uno etiqueta una experiencia crea un precedente y una norma, una especie de anteojos con los cuales mirará la realidad. Pensar no sólo es construir realidad sino también forjar criterios.

Tener una etiqueta, norma o criterio es tener una pauta. Una pauta es como una forma de medición. Tener una pauta es, por ejemplo, lo mismo que tener una regla (como esas con las que medir tamaños/distancias). Cuando adoptas una pauta para "conocer" la realidad tienes que saber que adoptas una "herramienta" limitada. Para que funcione tu herramienta (una regla escolar, por ejemplo) debes sólo remontarte a las cosas para las cuales está hecha esa herramienta: medir distancias. Fuera de ello, tu herramienta es inservible.

Y aquí suceden dos cosas: el pensamiento, que es una pauta, es limitado y divisor. Limitado porque su estructura rígida no afina con lo novedoso. Divisor, porque cuando plantea conocer la realidad, la fractura creando elementos para abordarla.

Una mente condicionada puede creer que lo que está en frente de ella es algo novedoso, pero sólo será el producto de la costumbre que tiene de montar escenarios artificiales para abordar la realidad.

La visión de un hombre está regida por su contexto, por lo que lo ha influenciado, por el pasado, por sus proyecciones, por su memoria, por su experiencia, por su modo particular de "ver" la realidad. Ahí, no hay nada nuevo ni modificante. Todo lo contrario, una trampa tan grande de la mente que no sólo mantiene el status quo, sino que también hace creer que manteniéndolo existe un cambio obrando de la misma manera.

El ejemplo de la lamparita que das es correcto. Combinar elementos allá afuera puede generar algo distinto o novedoso. Pero la forma cómo actúan las cosas acá adentro no son iguales a las de allá afuera.

Puedo seguir hasta mañana, pero aquí termino.

¡Mirá, te he resumido un año del blog Mi Majestad en un sólo comentario! ¡ Sentite una reina! =D

Un saludo y que andés re bien.

Alba dijo...

Gracias Addax!!! =)

Agradezco mucho tu respuesta y lamento mucho haber comprendido menos de la mitad de lo que me dijiste.

Besos y hasta la próxima!

Addax dijo...

De nada, un saludo.