miércoles, 24 de febrero de 2010

"¡Decime qué es el más allá antes que me despierte!"

Hoy tuve El Sueño con mi padre. Esperaba tenerlo desde hace tiempo, desde que empezó a ser polvo cósmico más rotundamente. Pero no soñaba nada, salvo algunos sueños comunes, pero nada especial a mis ojos. Sabía que lo tendría así que sólo esperaba tenerlo. Y Ese Sueño vino hoy...


Habré estado en una habitación tal vez con algún familiar, conversando de cualquier cosa, hasta que apareció él. Todo el sueño era uno común, es decir, con ese nivel de consciencia que a uno le dice que eso no es un sueño sino la "realidad". La habitación era pequeña y formaba parte de una casa como cualquier otra; tenía una cama hacia donde yo miraba en cuclillas. Detrás mío había alguien, un conocido o un familiar, no lo tengo preciso, pero era alguien que yo registraba; además, junto a mí y en esa habitación, había una mesa alargada. Y cuando pongo "mesa alargada" ya me estoy acordando parte de qué era esa habitación en mi sueño. Pero seguiré con el relato.



Cuando apareció mi padre me dio miedo. Apareció de golpe, mirándome fijo, caminando sonriente. Estaba flaco, como en una foto suya en la que yo, cuando la vi, dije "se le ve muy bien", refiriéndome a su salud y a su aspecto. Ese miedo que sentí fue similar a cuando uno ve un fantasma (o a lo mencionado que pudiera pasar si uno ve uno, según la opinión pública). Digamos, quedé pálido. Pero fue por unos segundos solamente. El miedo se me fue yendo cuando se acercó y yo me fui hacia él y le dije "¡por fin te veo, Nico!, ¿dónde andabas?", aunque cuando ya no lo tuve más fue en el momento en que se sentó en esa cama y yo le tomé una mano. Su mano arrugada y rasposa ¡es la mano de mi padre! Es una mano de un "tipo laburante", como se diría en Argentina (un señor trabajador).

Me alegré mucho, me alegró verle bien, tranquilo. "Por fin está bien", comentaba para mis adentros. Pero, inmediatamente de todo aquello, le pregunté "¡decime qué es el más allá antes de que me despierte!". Mi viejo sonrió con sorpresa y no me contestó rapidamente: "¡Dale, decimeeeee, porque esto es un sueño, ¿no?!". Creo que me dijo que sí, que era un sueño. Me dijo, "no sé como explicarlo" ─en referencia a mi pregunta sobre «el más allá»─ y yo le dije, "dale, no debe ser tan complicado". Inmediatamente después le pregunté "¿y podés estar con todas las chicas que quieras ahí, se la pasa bien ahí?" y el me contestó ahora con una risa de oreja a oreja "sí, estoy bien, pero no es así como funciona". Mi viejo enseñando...

Le habré dicho que lo aprecio mucho, mi rostro ya se lo decía todo. Esos rostros del ser humano con otro en frente...en el encuentro entre esas cosas con horizonte. Algunas pelis lo retrataron y yo los había identificado. Ese rostro tenía yo viéndole, y sabía que ese rostro le decía sobre mi aprecio y cariño. Después, tal vez, me desperté o seguí soñando. Yo sabía que era un sueño pues estaba lúcido al tenerlo, justo cuando él apareció. Ya me pasó antes de ver en un sueño a una persona que falleció y volverse este lúcido tras la pregunta a mí mismo "¿qué hace mi tía en la cocina si...?"

Me quedé bien, en ese "sueño" algo lúcido, porque lo vi bien. No creo que ahora me esté por ayudar, digamos, desde la creencia del más allá y del polvo cósmico puesto en una esencia conectada a una voluntad más grande. Tiendo a pensar, con la adopción deliberada de aquella creencia, que la está pasando bien y que más adelante me dará una mano. Porque mi viejo fue el primer ser humano de mi vida que me enseño la palabra Libertad y eso es tan sublime que trascenderá la vida, la muerte y los planetas y las galaxias. «En el desierto sí que se encuentra una flor».

¡Te veo más tarde, viejo!

6 comentarios:

rosscanaria dijo...

Que suerte soñar con tu padre fallecido como si lo tuvieras contigo, ya me gustaría soñar con mi hijo que falleció en el 1991 con trece añitos que tenía, en fín.
Me ha gustado tu sueño algo lúcido, sí.
Un beso Addax,

Roal dijo...

Lindo sueño, Addax, aunque sabías que eso era, un sueño, escuchaste la voz de tu padre y sentiste que estaba bien... Me alegro que hayas tenido este sueño. :-)

julieta!!! dijo...

La verdad que leer esta publicación me hizo poner la piel de gallina!!! yo el otro día tuve un sueño con mi tío, el que falleció hace 3 meses, y no se si son mis ganas de creer que tuve un encuentro con el y poder haberlo visto con esa sonrisa enorme que el tenia, o de verdad fue un encuentro... Es una pregunta que me quedo dando vueltas desde aquel día que lo soñé así, tan bien, tan real que cuando "me desperté" sentí su beso en mi mejilla..Besos!!! te kiero mucho!!

Marina dijo...

Hermanito querido! Recien leo lo de tu sueno con nuestro padre, "my daddy", como yo siempre digo aqui a mis amigos.
Yo no he dejado que se comunicara conmigo cuando se que trato varias veces. Me da miedo pero a la vez creo que es lo que mas quiero... verlo, escucharlo, hablarle.
Me emociono mucho tu sueno.
Te quiero mucho brother! Luv U!

-Marina-

bifeancho dijo...

Leyendo tu post me acordé que cuando falleció mi viejo (hace 1 año y medio), me pase 8 meses soñando con él. Todas las noches tenia un sueño en donde el estaba y hablabamos, tenía el monopolio de mis sueños. Pasadas 267 noches desde que falleció, tuve un sueño en donde él no estaba y soñaba que mi viejo había fallecido. El inconciente es traicionero, uno conscientemente sabe lo que pasa pero nuestro otro yo no se entera, hasta que un día ¡zas!. Después empece a soñar de vez en cuando con él pero ya no tan vivenciado como esos primeros meses.
No soy creyente, pero la muerte de mi viejo me quitó el miedo a la muerte, como decir que en ese lugar a donde uno va cuando muere, estará él y volveremos a tomar mate juntos, discutir un poco de política, mirar un Boca-San Lorenzo (el bostero soy yo) ...
No se porque me salió todo esto leyendo tu post Adax pero necesitaba ponerlo en un comentario.

Un abrazo

Bife

Rovi dijo...

Un buen sueño ese, yo nunca tuve uno lindo asi, siempre que aparece alguien que ya no esta me da miedo en el sueño y cuando me despierto es una sensacion horrible.