miércoles, 28 de abril de 2010

¿Qué significa conocer o tener conocimiento?

Question mark por the Italian voice (Flickr)
Si este semana que viene me voy de donde estoy viviendo (del 26 de abril en adelante) quizás pueda decir que "he aprendido algo". Pero, no estoy "seguro" (jajaja yo y mis comillas).

¿Qué es conocer o tener conocimiento? Tomaré a las expresiones "conocer" y "conocimiento" como similares aunque la primera hable de un proceso que se dá en un ahora, y, la segunda, de justamente el mismo proceso pero ya terminado.

Conocer, saber o tener conocimiento es poder recuperar un dato previamente alojado en la memoria por acción de la voluntad para aplicarlo efectivamente en un entorno cualquiera. Por lo que según esta definición, "conocer", sería un mero registro en virtud de los soportes del cerebro humano. La voluntad, así nomás, no es signo de nada, por lo que traer conocimiento específico a un presente debe ser obra de la inteligencia. Así, "conocer" es traer, mediante una selección inteligente, un dato alojado en la memoria para adaptarlo al ambiente circundante en una forma de uso.

Ahora bien, ¿existe un saber que anteceda al dato que posteriormente será conocimiento? ¿Por qué un cerebro registra un dato, al parecer, aleatorio, sin saber su aplicación en el futuro? ¿Existe un criterio "invisible" antes del conocimiento o de conocer? ¿Conocer o saber se relaciona siempre con la memoria?

Daré un ejemplo de lo que he aprendido en Twitter en estos días. A mí me agrada mucho poner citas, frases propias y ajenas en mi cuenta del pajarito. Por lo general, las frases que me nacen alcanzan los 140 caracteres que hay que poner en el sitio. Pero, esto no sucede cuando cito a otra persona, y más, cuando lo hago desde un libro o un texto en Internet, así que mis tweets se ven cortados en sus frases al final con un «(sigo)» para decir que el tweet no finalizó todavía. Un ejemplo:
«Diez mil veces "sí" son iguales a una vez "no", la mente puede tomar como iguales o diferentes si se le canta... (sigo)...».
Antes de "aprender", luego, del «(sigo)», en el tweet siguiente, ponía un «(continúo)» con el consumo de caracteres que ya se supone.

Hasta que vi unos tweets* de @techiepsique en los que hizo una cita de más de 140 caracteres. Ella utilizó un simple método con el cual me era bien fácil a mí como lector seguir la evolución de la cita:
«Tal cosa... (1)...», «...tal otra... (2)».
Cada vez que ella iba a acotar la frase al final ponía «(1)» ó «(2)» según la extensión de la cita, ¡simple, directo y económico! Así me era súper fácil seguir la cita completa, pues si veía «(3)» ya sabía que era continuación de otros dos tweets anteriores (muy diferente del «(sigo)» y «(continúo)» míos que nada decían a quienes los leían).

Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo esto con el conocimiento? Primeramente, que yo no sabía y ahora puedo decir que "sé"; mi estado anterior se vio modificado por la intervención de esos tweets en mi atención, y, particularmente, estimulado por un aspecto práctico a la hora de ordenarlos. Si se quiere, hubo un "antes y un después" en mi estado, o, un estado anterior y otro posterior a lo que devino a mi atención. Y aquí me di cuenta que sucedía algo muy curioso:
  • Mientras observaba esos hermosos tweets (@techiepsique citaba a Krishnamurti) hubo sólo un pensamiento respecto de esa manera de organizar un tweet extenso con «(1)», «(2)», «(3)» etc.; fue un pensamiento cortito en cuanto a la duración del tiempo, y sin demasiada elaboración; me había dicho: "¡qué práctico!". A continuación, intenté observar cómo hacía mi mente para memorizar ese dato, quería ver cuál es el proceso por el cual un dato es tomado en cuenta por el cerebro y la memoria. Y no pude ver mucho...Sólo pensaba en el «(1)» al final del tweet, y sólo fueron tres o cuatro, así que mucho pensar en esa forma de anotación no hubo. Puedo decir que le encontré un sentido a la manera de anotar de @techiepsique que se correspondía con mi incomodidad respecto de mi propia manera de insertar citas en Twitter. Y esa obtención de sentido fugaz, rápida y casi fantasmagórica e inexistente, fue suficiente para decir que "sé".
Considero que el conocimiento es la obtención de un sentido, y que encontrarle la vuelta a algo (el sentido) es igualar.

Igualar, en mis propios términos, es cuando la cosa que es, «es», sin ningún tipo de rodeos, de una manera efectiva en un plano dado (como el de la existencia). Considero también que igualar es el máximo exponente de salud que un humano pudiera conseguir. Una persona que trabajando ha igualado JAMÁS dirá que está trabajando, dirá algo así como que está disfrutando. Porque igualar es un deleite, un encaje, una cosa hecha para el surco propio personal, el destino, comienzo y fin, de los movimientos.

Desde esta nueva intelectualidad mía, tener conocimiento, no significa alojar en la memoria y tampoco significa recuperar en la memoria. Cuando uno iguala no debe recurrir a la memoria porque «el sentido de la cosa, todo el contenido, está ahí, a pedir de mano». Desde la salud o el organismo, igualar es respirar, nadie saludable se olvida de ello y nadie debe recordarlo; respirar está tan en uno que no se piensa en respirar.

Si yo igualase a la hora de decir esto, cuando en un futuro me preguntasen sobre lo que es para mí igualar, habría una coincidencia entre éste y aquél decir, pero sin que yo recurriera a la memoria, porque igualar es la adopción de un sentido más elevado que viene en forma de conocimiento ─aunque lo desborda─. Igualar no tiene que ver con ser coherente, igualar es decir justo lo que está ahí, dando vueltas, en el espacio, en la esfera de lo que «es». Incluso, tal vez se pueda igualar siendo incoherente. La dicho y lo contradicho son sólo parámetros que intentan organizar personas sociales que hacen uso de un lenguaje. Y todo aquello que sea una pauta, un criterio o una norma es medición (para mí, la mente no entiende de cantidades ni números) y es limitación (no hay nada nuevo en una mente limitada).

Conocer es adoptar todos los elementos necesarios para igualar, elementos estos que son todos misteriosos por cierto, no alcanzables de la manera común en que se alcanzan otras cosas.  Conocimiento es, quizás, participar de aquella igualación.
Igualar no es memoria, no es pasado, no es tiempo, no es acumulación, no es seguridad, no es coherencia, no es "coincidencia", no es un parámetro ni un criterio, es encajar con el misterio, eso desconocido, dentro de uno.
Así igualé yo en Twitter, adoptando un sentido que me es fácil decir que fue práctico ─pero que en el fondo no tiene que ver con la practicidad─  cuando observé la forma de anotación en las citas que utilizó mi pana @techiepsique.

Para finalizar, sólo decirles que no existe algo llamado conocimiento, sólo existe un contenido, y ni siquiera de eso estoy seguro :P .

¡Un saludo!
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* No pude encontrar los tweets de referencia. Al único que llegué de @techiepsique fue al que pongo en este post. Igual, en ese tweet está el nombre del lugar desde donde ella sacó la cita.