Hace un año que empecé con esta gran seña de formalidad que para mí es escribir un Blog. Y escribí unos cuantos textos. No me agrada el tema del tiempo (yo adhiero a su no existencia, relativamente). Así que eso de cumplir un año, dos, en el humano o en el blog, me es irrelevante. En realidad, no me gusta contar ni medir. Tampoco me agradan las listas (en donde hay primeros, segundos, terceros...arribas y abajos). Jájéjíjójú.
Sé (o quiero saber, o creo que sé) que el tiempo es una invención de sistema nervioso central para no sobrecargar al organismo al tener que estar procesando o prestando atención a todo, todo el tiempo. Por eso, este sistema fabrica lapsos, y ahí estamos nosotros para "abordarlos". El asunto es que somos tan creativos que, por costumbre (y después de crear el artefacto), dirigimos la atención al ruidito de un reloj, o a los números de un creativo calendario, y decimos que ahí está el tiempo, y que cuando el número ahí va aumentando, el número mental y biológico, seguramente también. La mente condicionada entiende de estructuras y referencias.
Sé (o quiero saber, o creo que sé) que el tiempo es una invención de sistema nervioso central para no sobrecargar al organismo al tener que estar procesando o prestando atención a todo, todo el tiempo. Por eso, este sistema fabrica lapsos, y ahí estamos nosotros para "abordarlos". El asunto es que somos tan creativos que, por costumbre (y después de crear el artefacto), dirigimos la atención al ruidito de un reloj, o a los números de un creativo calendario, y decimos que ahí está el tiempo, y que cuando el número ahí va aumentando, el número mental y biológico, seguramente también. La mente condicionada entiende de estructuras y referencias.







