miércoles, 30 de marzo de 2011

Un chanchito en terapia (humor)


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Fuente: Twitter de Ever Silva

martes, 29 de marzo de 2011

La religión de Einstein


«Mi religión consiste en una humilde admiración del ilimitado espíritu superior que percibo en los más pequenos detalles con mi frágil y débil mente». Albert Einstein



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Fuente: Perfil en Facebook de Claudio María Domínguez
A la imagen la saqué de aquí: http://aagplanet.com/2010/11/26/quote-albert-einstein/

lunes, 28 de marzo de 2011

La fuerza más grande del Universo conocido

La palabra con la que denominaré esa fuerza puede hacer pensar en un post superficial en este blog. Pero, no lo es. Ya no subestimo esa palabrita a una corriente new age de auto-superación. La palabrita, el concepto, implica conexiones, y de esas conexiones hablaré aquí.

La existencia de una mente, dentro del ser humano, es para mí sólo una hipótesis que intenta explicar algo, y, en ese sentido, no deja de ser un intento. La mente es un contenedor, situado en algún lugar dentro de una persona, donde se producen fenómenos como la imaginación (el gran fenómeno psicológico del hombre) o los pensamientos (que no son para mí otra cosa más que una forma de imaginación). Y si bien utilizo diariamente la expresión 'mente', tiendo a mover mi ánimo a decir que ésta tiene pocas chances de existir verdaderamente. No obstante, no me pasa lo mismo con esta palabrita (que todavía no mencioné) que considero lo más potente en esta parte del Universo y que creo que sus implicaciones sí existen.

Un ser humano es lo que tiene dentro suyo para ser. Un ser humano global es su corazón, sus pulmones, sus huesos y carne, sus procesos químicos, su psíquis, sus actos visibles, sus oscuridades. Un ser humano global es eso que es en sociedad o siendo un ermitaño, la cultura que crea o no crea, lo que sostiene y no sostiene, su interioridad y su exterioridad. Un ser humano es todo aquello combinado en un solo instante de tiempo.

Esa palabrita, que señala las conexiones de lo que estoy queriendo decir, define todo lo que es el hombre, tanto cuando aparece como cuando no, cuando se lo ve como cuando es invisible, tanto si el hombre es científico, opinólogo, filósofo o religioso. Esa palabrita es la máxima regla que da existencia a las paredes, a los edificios, a los pájaros, a las obras de teatro, a la computación, a las corrientes de pensamiento, a los sábados por la mañana, a las guerras; esa palabrita es el núcleo desde donde un momento pacífico se desprende, desde donde se dicen que los momentos existen o no existen. Es el centro fundamental en el cual posan toda las concepciones sobre la existencia humana y no humana, las piedras, los átomos, el agua, la química...cualquier cosa nombrable o tocable, accedida o no por los cinco sentidos.

Y se me escapa. Y no en forma de concepto o palabra sino que esa palabrita se me escapa como proceso total de mí mismo. Es muy curioso porque yo estoy siendo, así como todas las personas del mundo, esa palabrita: yo estoy siendo eso ahora mismo. Yo soy esa conexión o implicación.

Pero me gana. La palabrita me gana, siendo eso, mágicamente, se me escapa. Es el Houdini psicológico de todos los tiempos, es el genio salido de las botellas, empujando invisiblemente hacia un lado cualquier propia observación.

Sin embargo, tengo una fe mentirosa, una artificial esperanza. He leído que otras personas han podido abordar las implicaciones de esa palabrita, y por eso que leí me digo que tal vez pudiera ser capaz de un mismo abordaje, copiando o creando. Requiero de un tiempo no occidental y de una mente distinta a esta que esta escribiendo. Es el máximo desafío de toda mi historia, y de toda persona en este mundo. Esa palabrita es el dios de todos los procesos mundiales, de todos los sistemas, de todas las piedras filosofales.

Voy perdiendo por goleada, eso lo sé, el podio está bien lejos. Esa palabrita es un tremendo dios con furia torrencial, pero, pero, yo estoy aquí, observando sus conexiones. Voy perdiendo, sí, pero voy observando.

Entonces, ¿quieres saber cuál es esa palabrita?

lunes, 21 de marzo de 2011

Eso que llaman conocimiento

He estado investigando el tema del conocimiento en mí mismo. Me he dado subjetivamente cuenta que en lo estricto nada puedo conocer. Lo que antaño he llamado conocimiento es una fabricación de escenarios, en donde fui creando elementos que, bajo pautas y otros trucos, fui colocando visiones, más elementos, medidas, y organizando los datos y llevándolos de un escenario montado a otro.

He tenido la manzana en mis manos y he querido abordarla. La he accedido con el pensamiento, con los sentidos, y al resultado de ese abordaje le he llamado conocimiento. He dividido la manzana, he dicho que tiene textura y sabor, que tiene ciertas dimensiones, cierta masa, cierto peso, y he considerado que la división de la manzana en datos me daba un resultado que luego era el conocimiento. He tenido la tendencia a creer que dividiendo la cosa había conocimiento. Y si bien, a algunas cosas concretas le he seguido incorporando el mismo abordaje, ahora a esos resultados ya no les llamo conocimiento.

Conocer puede que sea un misterio para mí, o, tal vez, conocer no exista…o quizás mi idea de conocer sea un ideal.

Puras especulaciones. Lo único que sé es que con la manzana aquí en mis manos, yo soy la medida de todas las cosas, de la manzana en cuanto tal y de lo que la manzana pudiera ser o no ser. YO soy quien accedo a la manzana, y, por lo tanto, yo soy quien puede convencerse de lo que la manzana pueda ser o no ser. Y como mi Yo está repleto de trampas y engaños, este Yo que ahora escribe se da cuenta que el Yo que dice que conoce no tiene razón ni la tenía, que no tenía razón diciendo lo que dice con esos elementos así como venían siendo en la mente.

Por último, me doy cuenta que no puedo conocer nada sin conocer primero al Yo que dice las cosas. Y si miro hacia otro lado, hacia el mí mismo, me doy cuenta que el Yo es una ilusión. Así, de nuevo, el conocimiento no existe, sólo existe el Yo que dice que existe el conocimiento o que no existe el conocimiento ¡y esa es la gran trampa a desvelar! Sólo existe el desvelo...

Eso que llaman conocimiento... ─me digo.

lunes, 14 de marzo de 2011

Video de cómo un ateo sensato puede ser muy religioso

En el siguiente video verán a un muchacho exponiendo el supuesto de si un ateo, al morir e irse al cielo, viese a Dios ahí mismo, y cuál sería la única pregunta que sensatamente se le ocurriría. Si he sido sensato y el resultado de mis apreciaciones han sido una duda más que una certeza (una duda sobre Dios, el Dios cristiano más específicamente), ¿en qué me he equivocado? ¡No se lo pierdan!


Existe un problema muy grande en un ser humano cuando se propone la idea de un Dios (cristiano, musulmán, etc., de una religión monoteísta o politeísta, da igual). Y el problema es, básicamente, de enfoque: querer abordar una realidad a través de un concepto (que no es otra cosa más que la expresión de un dato mediante un lenguaje, o, en otras palabras, mediante un señalador). Y el enfoque es inadecuado. La máxima herramienta para abordar una realidad no es el gran Colisionador de Hadrones del CERN, sino, el pensamiento. El ser humano ha creado un artificio para dar cierta confianza a un pensamiento (que es una concatenación de voces que dicen algo sobre algo dentro de la mente): la razón: la razón es una colocación de objetos por fuera del cuerpo (o imaginativamente puestos en la mente) de modo tal que el criterio de colocación sea un elemento coherente, es decir, igual, similar o relacionado a un precedente. El pensamiento basado en la razón y el número sirven para muchas cosas. Hemos hecho escaleras mecánicas e ido a la Luna, hemos logrado eficiencia en la producción de ciertos alimentos y clonado a Dolly. Sin embargo, el pensamiento basado en la razón y el número no sirve para todo, y, la verdad, no tiene por qué servir para todo.

Supongamos una imagen en video de un mar y sus olas cerca de la costa; supongamos ahora la intención de una persona de describir con su pensamiento lo que está captando en el video a través de sus sentidos con el doble objetivo de abordar esa realidad y extraer de ella conocimiento: "Aquella ola cerca del ángulo derecho de la pantalla se eleva a una velocidad de 2 mts por segundo, mientras que en el otro extremo, el viento calmo alisa la superficie del mar hacia adentro. La materia que conforma los movimientos visibles parece incolora al constituir los colores de su entorno". Objetivamente, mientras esta persona describe lo primero que ve, ya están sucediendo muchas más cosas en el video que solamente lo que ella está diciendo en un momento dado. Y mientras ahora está por decir algo sobre otro tramo de lo que ve, ya están sucediendo otras muchas cosas. Y así, sucesivamente. Por más perfecto y absolutamente exacto que sea el relato que haga, nunca podrá ser lo que dice igual o similar a lo que sucede, y esto es porque un lenguaje opera a uno o dos niveles (dimensiones), y la realidad es multinivel y multidimensional. Así, existe sólo vivencia y no traspaso de una vivencia. Además, con el resultado de su propio lenguaje y su modo de abordar esa realidad, esta misma persona no podrá conocer el objeto o secuencia que está mirando, sólo habrá una creación de artificios para decir que conoce, y la mayoría de ellos será una división del hecho. La mente, por costumbre y justo después de una vivencia, desea el traspaso de esa vivencia mediante un correlato de lo que experimenta. En consecuencia, crea un lenguaje y después cree que todo lo puede con ese lenguaje.

Igualmente, no se puede acceder a una realidad con la herramienta de los sentidos, porque cualquier persona se da cuenta que estos tampoco bastan para el conocimiento total de algo. Existen los espejismos, las ilusiones, las alucinaciones...

Si la cosa se dificulta en la cuestión de un sólo video sobre el mar y sus olas, me imagino lo complejo que debe ser la intención de abordar al concepto Dios considerando encima que el objeto Dios existe.

Entonces, surge en el hombre sensato una duda. Si éste está acostumbrado a operar mayoritariamente con la razón, la duda que aparecerá será una razonable, la duda razonable. No obstante, al darse cuenta del proceso que actúa mientras está dudando, vería que una duda razonable seguiría siendo la dimensión y dominio del pensamiento en otro nivel más abarcador. E irá trepando niveles más abarcadores siempre sobre la misma base de su mente, con herramientas ilusoriamente más pulidas y continuará pretendiendo conocer al Dios mediante el concepto heredado de sus pares.

Si Dios existiese (específicamente, el Dios cristiano), con estos pensamientos y con esta mente, no podría accederlo, abordarlo, tratarlo. La mente humana (la científica y la no científica) no puede abordar ni siquiera una mota de polvo sin dividirla, menos, esa cosa inconmensurable que algunos tienen el placer y el lujo de decir que existe.

Seguramente en mucho, pero, ¿en qué me equivoco? Dios mora en una duda, en una duda sensata.


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Video visto en Eliax.com

sábado, 12 de marzo de 2011

La contemplación de los pensamientos (Extracto)

"LA CONTEMPLACIÓN DE LOS PENSAMIENTOS" 
Extracto del Siksãsamuccaya (Traducido del sánscrito por Edward Conze).

Extracto que me interesó:

«Al buscar los pensamientos por todas partes, no los encuentra ni dentro de sí mismo ni fuera. Ni tampoco en los skandha, o en los elementos, o en las esferas de los sentidos. Incapaz de dar con ellos, intenta descubrir su naturaleza observando las tendencias mentales y se pregunta: ¿cómo surgen los pensamientos? Y entonces se le ocurre que "allí donde hay un objeto, surge un pensamiento". ¿Es el pensamiento una cosa y el objeto, otra? No, el pensamiento no es distinto de su objeto. Si el objeto fuera una cosa y el pensamiento, otra, habría un doble estado de pensamientos. Así que el propio objeto es el pensamiento. ¿Puede entonces el pensamiento examinar al pensamiento? No, el pensamiento no puede verse a sí mismo

lunes, 7 de marzo de 2011

Ese amor perfecto - Cuentos cortos impersonales (cap. 17)

Mi primer cuento/historia jamás publicado. 
Trata de un chico que conoce a una chica, ambos adolescentes. 
A la serie le puse The Perfect Love, El Amor Perfecto, por un montón de razones.

Muchas cosas impredecibles que parecen imperfectas en un presente, con el tiempo, se vuelven increíbles y necesarias, se vuelven perfectas.

Muchas historias terminan con finales felices pero no todas con un sentido revolucionario.

Por favor, lean los publicaciones anteriores para entender, son cortitas. Lo pueden hacer desde la etiqueta Cuentos impersonales en la barra lateral, o desde acá.

Anteriormente:
El amor perfecto.
El Aconcagua y sus encantos.

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El amor perfecto.
Diego vuela en papel.
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-17-



Un desmonte, una desconexión, un vacío, un silencio, un espacio, un hueco, un desaparecido, un llano, un transcurso, un detenimiento, una oscuridad, un velo, un secreto, un misterio, un insecto, un estero, un suspiro, un encantamiento, un lindero. ¿Entiendes?

Una corazonada, un instinto, un recreo, un encuentro, un espejo, un océano, un velero, un entendimiento, un músculo, un comienzo. ¿Lo ves?

Una casa, un entierro, un suelo, un pensamiento, una carcajada, una risa, un cuento, un universo. Una cama, un ruedo, una estrella, un techo, una estación, un único septiembre, un ciego. ¿Comprendes?

Una historia, una hoja, una puerta, un retiro, una ausencia, un cántico, una voz, una palabra, un número, un infinito, un brillo, una sola paloma. ¿Entiendes, Diego? ¿Lo entiendes?

Un pueblo, un imposible, un sueño, un entuerto, un deseo, una línea, una esquina, un olvido, unos recuerdos, un impasse, un lineamiento, una persona, un sabueso, un recodo, un desconocimiento, una sola mente, un solo intento. Una caricia, una textura, una suavidad, un destino, una determinación, un latido, un corazón, un solo dolor...

sábado, 5 de marzo de 2011

Las personas con memoria tienen problemas

Una persona tiene un problema porque tiene memoria. Existe un tipo de memoria que da continuidad a un problema. ¿Por qué uno mismo conecta el hoy con el ayer para dar continuidad a algo? El problema no es el problema, el problema es la continuidad, lo nuevo todavía sigue siendo una novedad como para ser un problema.

La mente asocia ciertos elementos de la realidad en uno o varios marcos a los que le otorga un significado. Esas micro asociaciones que impregnan con cotidianidad a los días son el todo de una realidad cualquiera. La mente construye realidad con micro asociaciones casi inconscientes o inconscientes. Eso da continuidad a un ayer que ya no existe. Y ahí está la clave de la continuidad.

¿Cuál es el gen de una micro asociación mental ante un elemento de la realidad circundante? Los gustos, por ejemplo, son el resultado de una construcción casi industrial por parte de uno mediante micro asociaciones mayormente inconscientes. Los días nublados y la depresión por ellos es otro producto de una o varias microasociaciones. ¿Por qué para algunas personas dos días nublados en una línea diferente de tiempo son doblemente deprimentes? Un día nublado en 1977 y un día nublado en 2011 son deprimentes para alguien sólo porque esa es la impresión de su memoria. Así, las personas con memoria tienen problemas.

No obstante, la memoria no es el problema, el problema es el filtrado del Yo en un presente (ese registro subjetivo que se inscribe en la memoria) y el acto de traer ese registro en otro presente. Por algún motivo una persona da continuidad a ciertos registros.

¿Por qué una imagen mental específica dispara cierta fisiología en el cuerpo? Una explicación tentativa que tengo es que, de alguna manera, la fisiología detrás de un instinto se trasladó a ciertos tipos de imágenes mentales no instintivas.

El Yo registra e imprime una subjetividad a un dato del presente susceptible de ser un recuerdo (como una imagen mental, por ejemplo, o un pensamiento) desde la base de su propio faltante. El Yo pone en una imagen mental una pintura que le está faltando en un presente. Creo que ese es el gen de una continudad, por lo menos a primera vista. La continuidad se da porque la fisiología que dispara aquella imagen mental satisface sustituyendo de manera artificial, rápida y fácil ese vacío incómodo de ciertos presentes que ciertas personas tenemos.

Pero no hay que hacerse un lío. Lo importante es que uno da continuidad a ciertos aspectos de uno mismo y que puede ser dueño de no hacerlo si se intenta comprender el proceso. Cierta libertad lograda es el manejo de esos vacíos en la mente y en la personalidad, no poniendo nada cuando no haya nada.

Una persona tiene problemas porque tiene memoria, ¡zic zic!

¡Un saludo!