martes, 28 de febrero de 2012

"Vivir no es saber ni conocimiento"


Publicación automática.


Pero, Señor, saber no es vivir y vivir no es saber. Vivir algo no tiene nada que ver con el conocimiento. El vivir no es erudición.

Hay salud en ser un investigador, un explorador, alguien que va al encuentro para descubrir y que, por lo tanto, está en el estado de no conocer, en el estado de desconocer. El explorador no tiene las respuestas, tal vez algunas preguntas, pero no tiene las respuestas. Tener las respuestas es como una tragedia leve que sucede en la vida de las personas: las personas definen la realidad que siempre se mueve—, la  filtran y traducen, y almacenan el resultado de ese proceso en la forma de un pensamiento o imagen. La realidad, toda dinámica, ha sido encerrada, aquietada, almacenada, guardada, lo que significa que no se ha obrado con la Naturaleza de compañera, sino, contra-Natura. Las personas intentan encerrar algo que es incerrable.

El explorador no atesora simplemente porque no sólo no puede atesorar nada (atesorar es una ilusión) sino porque hacerlo también va en contra de la Naturaleza, que no almacena, que no memoriza, no contiene, pues deja todo librado al mundo. La Naturaleza deja todo librado al mundo. El ser humano es naturaleza también y que quiera tomar las cosas del mundo para ponerlas en contenedores es sólo un capricho. Artificial es guardar y natural dejar librado al Universo.

Vivir no es conocimiento y conocimiento no es vivir. La vida está en un plano diferente de la palabra. La palabra es el relleno de un hueco y hay huecos que no pueden ser llenados.