Acerca de Sueños lúcidos y Desdoblamientos


[Texto escrito hace unas semanas]

Antes de ayer tuve lo que llamo un Desdoblamiento completo, el cual consiste en tener la sensación (hasta ahora, subjetiva) ya no sólo de salirse del cuerpo sino también de poder andar cuasi libremente por ahí. También he tenido desdoblamientos en los que estuve yendo y viniendo aunque de un modo en el que con mi voluntad no he podido moverme, pero que igualmente consideré 'desdoblamientos completos'. En los desdoblamientos completos uno puede caminar o andar mediante algo parecido a la voluntad de la vigilia (esto es, a la voluntad que uno tiene cuando está despierto y anda y se mueve comúnmente).

En esta ocasión me sucedió un par de cuestiones que presté mucha atención, e intentaré relatarlo en todo lo que sigue:
Habré estado soñando y, de un momento a otro, me observé dentro de este sueño escribiendo (o tal vez sólo viendo) en una hoja papel, con la particularidad de tener la 'consciencia común de la vigilia' (por ahora lo expresaré así). Lo curioso es que esta es la manera en que uno logra un sueño lúcido, pero, no fue uno, porque lo que a continuación sobrevino fue un desdoblamiento. Para quienes no lo saben, un sueño ordinario se convierte en sueño lúcido cuando el Yo que sueña se dá cuenta que está soñando. Esto mismo pasó en este sueño, pero en vez de irme yo a un sueño lúcido (como comúnmente sucede), me fui a un desdoblamiento (todavía no tengo claro el criterio por el cual digo que no fue un sueño lúcido común sino un desdoblamiento completo, sólo puedo decir que percibí en ese momento la "diferencia").

El papel que escribía o veía tenía unos números que yo intenté memorizar para "contrastar" después con algún número ya en la vigilia y así entender lo real o ilusorio del asunto (les recuerdo que la instancia en la que me encuentro respecto de mi investigación sobre los desdoblamientos es poder saber si uno se sale verdaderamente del cuerpo o si el asunto es simplemente una especie de 'sueño no común' y puras sensaciones subjetivas). El papel estaba sobre una alacena de metal (alacena que no era extraña para mí ya que era parecida a una que había en un lugar en donde vivía). Y tuve este atisbo de consciencia con el cual me quise empezar a mover (algo sumamente raro porque como vengo atestiguándome hace rato, aparentemente nada desencadenó el hecho que yo recobrase la consciencia en este "sueño", en contraposición con aquellas ocasiones en las que uno en el sueño justo antes piensa algo que termina por llevarlo a un sueño lúcido). Inmediatamente después de tener esta consciencia en el contexto de un desdoblamiento, uno siente una especie de succión, que lo arrastra hacia atrás, que hace por unos momentos algo incómodo el traslado. Esta succión no se da en todos los desdoblamientos, sólo en algunos. A veces, uno vence esa fase y se puede mover, más o menos, con la voluntad de la vigilia; otras, no vence esa succión y uno se mueve según "eso" (como lo mencioné en el 1er. párrafo). Luego de esta consciencia, tuve algo de dificultad pero finalmente pude moverme sin que esa succión me dirigiese. Así, me fui hacia una puerta que estaba a la derecha de esa alacena de metal. Hasta el día que vi la película, creo no haber sabido cómo expresarlo: Me concentré tal cual lo hace Patrick Swayze, personificando a Sam, en la película 'Ghost, la sombra del amor', para mover objetos en su estado 'fantasmal' (puedo asegurar que algo de eso hay a la hora de NO querer traspasar objetos en un desdoblamiento completo, puesto que es común traspasar paredes, pisos, puertas, en fin, cualquier cuestión que parezca o sea material. Hay algo al respecto también mencionado en los libros de Castaneda, incluso lo mencioné en este blog), y puse mi mano para abrir la puerta y no traspasarla. Uno tiene que 'concentrar' voluntad para hacer las cosas solidas al tacto y así abrir puertas o agarrar objetos (señalo que hasta ahora hice pruebas infructuosas al respecto: alguna vez puse cubiertos en una alineación determinada en la mesa de la cocina, me fui a acostar, tuve un desdoblamiento completo, regresé así a la cocina, vi esos cubiertos y los coloqué en diferente orden. Luego, ya despierto, fui de nuevo a la cocina y los cubiertos seguían iguales a como los había colocado antes del desdoblamiento. Hasta ahora, sin concluir en nada todavía, las interacciones en un desdoblamiento no se han visto reflejadas posteriormente en la vigilia). Pude abrir la puerta y, apenas la abrí, vi a una persona que estaba a punto de salir de un baño. Quería verle la cara para contrastar nuevamente con la realidad y saber si esta persona era alguien que en verdad existía (tengo advertido, igualmente, que si esta persona era alguien que yo conocía podría casi deliberadamente haberla puesto en el "sueño" y por lo tanto no significar nada en especial). Creo que conocía a esta persona y quiero comentar algo respecto de esto: he intentado memorizar los detalles que me llamaron la atención en un desdoblamiento, un sueño lúcido o un sueño común, pero, por alguna razón, y, salvo excepciones, por más que en esos estados la consciencia de uno le diga que ya están memorizados los detalles, cuando me despierto sólo hay un atisbo borroso de ellos. En la mayoría de las veces, no he podido llevar hacia "allá" la memoria común de la vigilia, o, lo que es lo mismo, no he podido traer hacia la vigilia los datos que en un desdoblamiento o sueño lúcido había considerado ya memorizados.



Continuando con el relato de este raro desdoblamiento, seguí a esta persona por un pasillo hacia lo que parecía ser un lavadero (lugar en las casas argentinas en donde se lava la ropa). La persona en cuestión estaba con el torso desnudo (era un hombre) y aparentemente estaba por afeitarse mirándose a un espejo de ese lavadero. Y aquí viene otro asunto muy raro para mí: por curiosidad o para experimentar, suelo cerrar y abrir los ojos, primero el derecho, luego el izquierdo, y así enterarme de la visión que se puede tener tanto con los dos ojos cerrados como con uno de ellos abiertos. En todo este momento en que me hallaba cerrando y abriendo los ojos, yo tenía la intención de verle la cara a este señor e identificar quién era (o tal vez grabarme en la memoria el rostro y luego ver si existía en la vigilia: quizás algún vecino, alguien del barrio, quien fuere), pero, no podía ver nada claramente: tanto con un ojo como con el otro, la visión no sólo tenía una sola orientación (como si uno estuviera viendo por un tubo) sino que también era borrosa desde los hombros de esta persona hacia arriba. Lo raro para mí fue esta sensación muy incómoda de no poder acomodar los ojos para ver con claridad, incluso cuando en un momento, con mucha dificultad pude elevar la vista hacia el rostro, fue sólo para seguir dándome cuenta de que la visión me venía toda borrosa e inidentificable. Luego, frustrado por no poder ver bien, decidí tocar a esta persona y puse el dedo índice de la mano derecha en la mitad de su espalda sintiendo, para mi sorpresa, el dedo hundiéndose comúnmente en la piel, como si uno lo hiciese con alguien en la vigilia. Y desperté. Cuando desperté, estuvo esta sensación tan certera y nítida de que, primero, "ahora estoy despierto y hace rato no estaba despierto"; y segundo, de que no fue un sueño lúcido sino un desdoblamiento.

Hasta aquí lo referido a este desdoblamiento.

A continuación, ya en la vigilia, vino a mi atención algo que es muy importante para mí y es la actitud con la cual impregno este tipo de experiencias: me vuelvo muy ansioso por querer investigarlo todo en esos momentos. Con esta actitud de generalizada ansiedad me he dado cuenta que entorpezco seriamente toda la observación e investigación acerca de estos estados de consciencia. Y otra cosa más: la ansiedad, o cualquier especie de emocionalidad en un desdoblamiento, sueño común o sueño lúcido, lleva consigo la posibilidad de viciar con elementos inventados el entorno en el que se dan esos estados (en un sueño común no tiene importancia, de hecho, un sueño común es todo lo que uno es en la vigilia, poniendo y sacando según un azar emocional o de pensamiento que aparezca mientras se tiene el sueño. Hasta ahora, y lo he mencionado unas cuántas veces, el sueño común se dá en tiempo real, es decir, mayoritariamente se crea mientras se está soñando). Y no es sólo la ansiedad, puede ser la costumbre también: en alguna ocasión he visto objetos, dentro de un desdoblamiento, que en mi casa habían estado por semanas pero que justo días anteriores los habían retirado; es decir, en el desdoblamiento apareció algo que en la vigilia ya no estaba, cuestión que tendría chances de ser porque yo los habría puesto allí sólo por haberme habituado a verlos en ese lugar. Esta es una de las particularidades que une en similitud a un sueño lúcido con un desdoblamiento: todo el entorno y los elementos activos pueden cambiar de un momento a otro sin una mente serena.

Lo que en este desdoblamiento percibo como nuevo es que, sin dudas, un sueño lúcido y un desdoblamiento tienen cualidades muy similares aunque no iguales. Uno va generalmente a un sueño lúcido en el contexto de un sueño común (una vez tuve un sueño lúcido porque me pareció raro que si bien me había acostado a dormir en Tucumán, de un momento a otro, me hallaba tomando un colectivo en Santiago del Estero. Inmediantamente luego de esta reflexión, sobrevino el sueño lúcido). Pero, uno generalmente va a un desdoblamiento sin haber soñado antes, y por lo menos en lo que recuerdo, así fue hasta hoy. Mis desdoblamientos se dan o antes de dormir o justo antes de despertarme y muchos de ellos terminan en un sueño común o en un olvido y es a lo largo del día que a veces puedo acordarme que algo raro pasó antes de soñar, de dormir o despertarme.

Lo siguiente que percibo en este desdoblamiento como nuevo (más bien ahora como algo nítido) es que la visión que uno tiene con los ojos no es la misma a la visión de la vigilia; tiene todos los componentes de ella pero es otra cosa. Y dos cuestiones que señalo son: lo regular de esta visión borrosa en algunos desdoblamientos, que se suma a una especie de visión acotada, como si uno estuviera mirando a través de un tubo. En este como en otros desdoblamientos no he podido enfocar la mirada, algo muy pero muy incómodo por cierto.

Por último (hasta que me acuerde si hubo algo nuevo), volver a señalar el tema de la ansiedad: los desdoblamientos completos que tengo se han convertido algo tan placentero que me devuelven un mundo de posibilidades, por lo que reacciono ante ellos con gran curiosidad, nerviosismo, ansiedad, disfrute, etc. Esto entorpece mi investigación. Uno tiene que ir al encuentro de esto con tranquilidad, como con una mente científica, sin agregar más elementos para percibir ese estado tal cual es. Y con la ansiedad el asunto se vicia, tanto porque uno "crea" poniendo elementos que no había en el desdoblamiento, como no atestiguando con objetividad todo lo que ahí ve. Una mente tranquila aquí, es una mente tranquila "allá".

Bueno, creo no tener más que decir. Un saludo a todos!

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