domingo, 24 de junio de 2012

La intuición es como la oscuridad de los ojos


Si antes de dormir y de fundirte en un sueño tienes consciencia mientras estás cerrando los ojos, te puedes dar cuenta de algo: aquello llamado intuición se parece a la dispersión de la oscuridad en los ojos cerrados que sucede inmediatamente después de empezar a dormir o a soñar.

Cuando miras con los ojos ahora, ¿puedes establecer los límites de tu visión? Es decir, ¿te das cuenta que ves en un rango en donde más allá ya no hay visión, salvo que reorientes la mirada? ¿Ves ese límite? Parece que cuando uno mira, allí hacia donde está mirando, toda esa visión es global e interminable. Pero, a los lados de todo eso que se mira está justamente lo que no se puede ver. Veo la ventana y todo lo que está alrededor, arriba, etc. Si coloco la mirada de una forma concreta, a la mancha que está a la izquierda de la ventana no la podré ver. La mancha que no veo me marca el límite físico de mi visión. Aquí no hablo de ver profundidades y detalles, sino del campo visual completo. La globalidad de la visión ocular tiene un límite, uno mira, literalmente, como por dos tubos, más allá de los cuales no hay visión.

Ok. Eso con los ojos abiertos. Uno no tenía consciencia pero ahora la tiene respecto de que la visión de 1ra. persona llega hasta un límite, y que, al igual que con los ojos abiertos, también es lo mismo con los ojos cerrados. Bueno, la oscuridad, que parece es total y lo abarca absolutamente todo, tiene un límite. Con los ojos cerrados hay un límite tras lo cual, después de la oscuridad, no hay oscuridad propiamente dicha, es una nada.  Y para mí esto es algo impresionante y tiene muchas implicancias. La más escapista, es el entendimiento de la existencia de esa nada concreta, figurada en el límite físico de la oscuridad mientras se tiene cerrados los ojos.
¿Qué hay después de ese límite? Uno supone que lo que hay después es lo que había antes de que este Yo individual se constituya. Por lo que  me pregunto, ¿qué es existir y qué es no existir...? Existir y vivir no son lo mismo... Otra de las implicancias es la plataforma misma en la que se basan los distintos paradigmas que buscan un entendimiento del Universo, del hombre y demás. ¿Cuál es la base de la observación y experimentación? ¿Cuál es el alimento mismo de la conceptualización? ¿Qué es el pensar en términos científicos o corrientes? Uno puede darse cuenta, cerrando los ojos, que eso que está ahí, oscuro, es una oscuridad total que termina en algún lado... Eso es casi obvio, la oscuridad termina, pero no es que viene luego la luz, o que uno observa alguna pared como límite de esa oscuridad; no, cuando la oscuridad termina no hay nada. Para mí, esa nada es como lo que no tiene un límite detrás lo limitado. ¿Si el Universo fuera infinito, es también ilimitado? Un círculo dibujado en un papel no tiene principio ni fin, pero está delimitado. Esta nada después de la oscuridad creo tiene los mismos principios. ¿Esta nada, por ser nada, existe? ¿Cuando está la nada, hay existencia de esa nada, o es que justamente la nada es una inexistencia? 
Un presente se guarda en la memoria y pasa inmediatamente a ser pasado. La memoria hace posible el pensamiento; el pensamiento, el pensar, tiene su base en un tiempo que ya pasó. ¿Puede lo que ya pasó entender lo que está pasando? ¿Son compatibles? ¿El pasado psicológico, de un dato objetivo o subjetivo, tira puentes o los destruye en pos de un entendimiento? Esta oscuridad tiene más implicaciones: uno se puede enterar que el conocimiento -pensamiento en la memoria, tiempo pasado- debe bajarse del pedestal en donde está, para entender lo que el conocimiento tiene vedado: precisamente, aquello que no conoce. ¿De qué manera una persona puede conocer de sí lo que todavía no está conociendo? ¿Cómo alguien puede entender lo que todavía no está entendiendo? La intuición parece marca una heurística psicológica y no me extrañaría que la mente y la capacidad de conocer no estén lejos de la física cuántica.

Al ir a dormir, apenas uno cierra los ojos, la oscuridad es de "uno a uno", es decir, los ojos siguen apuntando y eso a donde apunta le da la visión principalmente de la oscuridad. Con este "uno a uno", se puede navegar esa oscuridad e ir a hacia un punto a la derecha o a la izquierda, por ejemplo. Y, claro, no más. Después de esa oscuridad, de ese límite, no hay qué percibir (eso que no se puede percibir, de la manera en la que habitualmente actúa la percepción, ¿existe?). El dormirse para soñar, por ejemplo, viene justo luego de que esa visión "uno a uno" se esfuma o disemina. La imaginación se vuelve un poco más concreta y uno ingresa al sueño jugando a la pelota o trabajando en la oficina, lo que sea que sueñe. Y el asunto es algo simultáneo: a medida que la visión "uno a uno" se disemina, la consciencia de la vigilia se va yendo y justo después de ya no tenerla, viene simplemente el dormir o el soñar. Desafortunadamente, esto aparentemente sucede tan rápido la mayoría de las veces que una persona no suele darse cuenta del proceso. Pero, cuando sucede en 'cámara lenta' uno puede ver de qué está hecho eso que sucede antes de 'perder' la consciencia y dormirse.

¿Qué tiene que ver todo esto con la intuición? La intuición es una especie de conocimiento en la que, en apariencia al menos, no se desarrollan pasos lógicos previos, esto es, uno está en contacto con el dato o entendimiento certero sin ningún intermediario ni ejercicio intelectual a priori. Es, además, un conocimiento dotado de cierta globalidad. La intuición revela un todo, sea a lo que fuere que esté apuntando. Es algo extraño, puesto que no se expresa en una verbalización; no viene tras el proceso común del pensar. La intución simplemente no tiene ese lenguaje en su base. Si uno con los ojos cerrados, antes de ya justo estar por dormirse, todavía tiene consciencia en el mismo momento de esa difuminación de la visón "uno a uno" de la oscuridad circundante, ese momento se parece mucho a la intuición. Cuando la visión de "uno a uno" se esparce, la oscuridad de los ojos cerrados se vuelve global y pasa a no estar en un punto sino en todas partes.

Así es la intuición, que viene a dar una globalidad mediante un proceso exquisito, sublime, muy parecido a la oscuridad en los ojos antes de dormirse. Y, si en el día, mientras uno está viendo, de alguna manera logra que esa visión de "uno a uno" se desarme, todo lo que «es», sea lo que fuere que esté «siendo», viene como en una revelación, como un soplo, como algo que aparece cuando se cae una pared. Esto quita del pedestal al saber y al pensamiento. La intuición saca del habitual eje el proceso mismo por el cual se logra cualquier conocimiento.

La intuición es como un proceso oscuro, abarcativo, no lineal, que da como resultado una globalidad. No tiene el juego del 'uno a uno' como función principal. Parecería que la realidad multidimensional choca con sus líneas en el cerebro y este todas las veces tiene la oportunidad de aprehenderla. Pero, cuando uno lleva lo multi a lo unitario -al grado del pensamiento, al dibujo de un único trazo- esa realidad no se revela, no choca con el cerebro. Sin conocer esto, el hombre se especializa y, algunas veces, toca el más mínimo sabor de esa realidad con toda su especialización. Sin embargo, sin que sea un modo, un método, pues sería de nuevo el "uno a uno", la intuición da la idea del gusto entero sin hacer los viajes tradicionales. Una persona que desconozca la elite de su cultura puede tener todo el conocimiento, igualmente, sin un libro leído, sin un cálculo hecho.

La intuición es el mandamiento de los pobres y está al alcance de cualquiera, sólo con cerrar los ojos.

¡Un saludo!

1 comentario:

rosscanaria dijo...

Mi querido Addax, lo guardo para leerlo con más calma, porque eres tan, tan...
Besos enormes guapo!!!