martes, 29 de mayo de 2012

Acerca de Sueños lúcidos y Desdoblamientos


[Texto escrito hace unas semanas]

Antes de ayer tuve lo que llamo un Desdoblamiento completo, el cual consiste en tener la sensación (hasta ahora, subjetiva) ya no sólo de salirse del cuerpo sino también de poder andar cuasi libremente por ahí. También he tenido desdoblamientos en los que estuve yendo y viniendo aunque de un modo en el que con mi voluntad no he podido moverme, pero que igualmente consideré 'desdoblamientos completos'. En los desdoblamientos completos uno puede caminar o andar mediante algo parecido a la voluntad de la vigilia (esto es, a la voluntad que uno tiene cuando está despierto y anda y se mueve comúnmente).

En esta ocasión me sucedió un par de cuestiones que presté mucha atención, e intentaré relatarlo en todo lo que sigue:
Habré estado soñando y, de un momento a otro, me observé dentro de este sueño escribiendo (o tal vez sólo viendo) en una hoja papel, con la particularidad de tener la 'consciencia común de la vigilia' (por ahora lo expresaré así). Lo curioso es que esta es la manera en que uno logra un sueño lúcido, pero, no fue uno, porque lo que a continuación sobrevino fue un desdoblamiento. Para quienes no lo saben, un sueño ordinario se convierte en sueño lúcido cuando el Yo que sueña se dá cuenta que está soñando. Esto mismo pasó en este sueño, pero en vez de irme yo a un sueño lúcido (como comúnmente sucede), me fui a un desdoblamiento (todavía no tengo claro el criterio por el cual digo que no fue un sueño lúcido común sino un desdoblamiento completo, sólo puedo decir que percibí en ese momento la "diferencia").

El papel que escribía o veía tenía unos números que yo intenté memorizar para "contrastar" después con algún número ya en la vigilia y así entender lo real o ilusorio del asunto (les recuerdo que la instancia en la que me encuentro respecto de mi investigación sobre los desdoblamientos es poder saber si uno se sale verdaderamente del cuerpo o si el asunto es simplemente una especie de 'sueño no común' y puras sensaciones subjetivas). El papel estaba sobre una alacena de metal (alacena que no era extraña para mí ya que era parecida a una que había en un lugar en donde vivía). Y tuve este atisbo de consciencia con el cual me quise empezar a mover (algo sumamente raro porque como vengo atestiguándome hace rato, aparentemente nada desencadenó el hecho que yo recobrase la consciencia en este "sueño", en contraposición con aquellas ocasiones en las que uno en el sueño justo antes piensa algo que termina por llevarlo a un sueño lúcido). Inmediatamente después de tener esta consciencia en el contexto de un desdoblamiento, uno siente una especie de succión, que lo arrastra hacia atrás, que hace por unos momentos algo incómodo el traslado. Esta succión no se da en todos los desdoblamientos, sólo en algunos. A veces, uno vence esa fase y se puede mover, más o menos, con la voluntad de la vigilia; otras, no vence esa succión y uno se mueve según "eso" (como lo mencioné en el 1er. párrafo). Luego de esta consciencia, tuve algo de dificultad pero finalmente pude moverme sin que esa succión me dirigiese. Así, me fui hacia una puerta que estaba a la derecha de esa alacena de metal. Hasta el día que vi la película, creo no haber sabido cómo expresarlo: Me concentré tal cual lo hace Patrick Swayze, personificando a Sam, en la película 'Ghost, la sombra del amor', para mover objetos en su estado 'fantasmal' (puedo asegurar que algo de eso hay a la hora de NO querer traspasar objetos en un desdoblamiento completo, puesto que es común traspasar paredes, pisos, puertas, en fin, cualquier cuestión que parezca o sea material. Hay algo al respecto también mencionado en los libros de Castaneda, incluso lo mencioné en este blog), y puse mi mano para abrir la puerta y no traspasarla. Uno tiene que 'concentrar' voluntad para hacer las cosas solidas al tacto y así abrir puertas o agarrar objetos (señalo que hasta ahora hice pruebas infructuosas al respecto: alguna vez puse cubiertos en una alineación determinada en la mesa de la cocina, me fui a acostar, tuve un desdoblamiento completo, regresé así a la cocina, vi esos cubiertos y los coloqué en diferente orden. Luego, ya despierto, fui de nuevo a la cocina y los cubiertos seguían iguales a como los había colocado antes del desdoblamiento. Hasta ahora, sin concluir en nada todavía, las interacciones en un desdoblamiento no se han visto reflejadas posteriormente en la vigilia). Pude abrir la puerta y, apenas la abrí, vi a una persona que estaba a punto de salir de un baño. Quería verle la cara para contrastar nuevamente con la realidad y saber si esta persona era alguien que en verdad existía (tengo advertido, igualmente, que si esta persona era alguien que yo conocía podría casi deliberadamente haberla puesto en el "sueño" y por lo tanto no significar nada en especial). Creo que conocía a esta persona y quiero comentar algo respecto de esto: he intentado memorizar los detalles que me llamaron la atención en un desdoblamiento, un sueño lúcido o un sueño común, pero, por alguna razón, y, salvo excepciones, por más que en esos estados la consciencia de uno le diga que ya están memorizados los detalles, cuando me despierto sólo hay un atisbo borroso de ellos. En la mayoría de las veces, no he podido llevar hacia "allá" la memoria común de la vigilia, o, lo que es lo mismo, no he podido traer hacia la vigilia los datos que en un desdoblamiento o sueño lúcido había considerado ya memorizados.

viernes, 18 de mayo de 2012

La muerte de un Samurái

"Cualquiera puede introducirse en lo más reñido de la batalla y morir. Es fácil para un patán, pero para un samurái es verdadera decisión justa en la ecuanimidad, y un verdadero valor saber vivir cuando ha de vivir, y morir cuando ha de morir". (Príncipe de Mito)

 Fuente: Bushido (Wikipedia)