viernes, 24 de febrero de 2012

El apego. Psicología en los mensajes de texto


Estoy a punto de borrar un mensaje de texto de alguien que significa algo para mí. 

Puede que al principio no sea del todo claro cuando digo que el apego es uno mismo.

Las personas y las cosas significan a causa de quien las hace significar, de lo contrario, las personas y las cosas no significarían nada: sin la entidad que dá significados no habría significados. Sin interesar las cosas que el significador haga, las personas y las cosas sí que tienen su propia importancia, lo cual es siempre independiente del significado que una mente cualquiera ponga en ellas.

Una piedra existe y tiene su importancia más allá de lo que una persona podría estar pensando acerca de esa piedra. La piedra, el objeto piedra, no será más o menos importante por más pensamientos que se tengan sobre ella. Eso está claro, ¿no? Nada es más importante o menos importante por causa de la cantidad o calidad de pensamientos que se pongan. La piedra tiene su importancia independientemente de los ricos o pobres significados de los que puede estar bañada por obra del significador. El significador vive haciendo su propio trabajo y la piedra simplemente está "ahí" millones de años.

Así, el apego es uno mismo.



Todos los significados que uno desprende de las figuras del ambiente (ambiente: personas o cosas) tienen más que ver con el significador que con las mismas figuras. Yo hablo de la flor en otoño en el camino y digo que es bella, que la flor es de determinada manera, que tiene tal o cual característica. Cuando hablo de la flor, bien o mal, en realidad, estoy hablando de mí mismo. El ser humano cuando habló nunca dejó de hablar de sí mismo. Todas las veces que una persona habló de las figuras del ambiente, pensando y creyendo que hablaba de las figuras del ambiente, lo que de verdad hizo es hablar de lo que aquello significaba para ella. Y lo que cualquier cosa o asunto significa para esta persona siempre fue el resultado de cómo ha filtrado su realidad circundante. Su relación con las cosas tiene un inmenso peso sólo en su relación con lo que piensa de ellas. En alguna persona esta actividad tiene más peso que el mismo mundo y eso es un inconveniente. Una persona que dá significados tiene más relación con su filtro (con su modo de ver y entender el mundo) que con el mundo mismo. Entonces, la relación es del significador con el significado, o sea, de él con él mismo, aunque se considere que sea de él con la piedra o la flor.

Toda mente cultural actúa mediante un filtro, y este filtro es un intermediario, un vidrio, desde el cual mirará y se conectará con su ambiente. Para una mente cultural el mundo no es inmediato sino mediato, es decir, la realidad tendrá que hacer un cruce, sufrir una traducción, antes de llegar al habla; de hecho, para esta mente el mundo emergerá sólo pasando por un puente. Los vidrios (los puentes) de la mente no son transparantes porque no están hechos para mostrar las cosas tal cual son: las descripciones no son lo descrito, "la palabra no es el hecho" [1]. Si la mente cultural se da cuenta de esto, sacará las manchas de su vidrio manchado y quitará el vidrio (ya sabes, "un ojo manchado verá todo con manchas"), desarmará el puente por el cual el mundo ha venido a esa mente, porque ninguna persona que se da cuenta de sus propios vidrios elige seguir teniéndolos. La persona que descubre sus vidrios se los saca porque es natural ver al mundo sin intermediarios, tal cual «es», sin puentes.

Yo digo que la piedra es "importante". La piedra, ese objeto, viene a mí por los sentidos. Inmediatamente después, mi lenguaje, mi capacidad simbólica, entra en vinculación con el contenido de los sentidos. Esto sucede rápido, invisiblemente, pero sucede, y a varios niveles. De modo tal que la piedra es importante para mí, no por la piedra en sí misma, sino por los significados que en ese sentido yo unilaterlamente iré poniendo en juego. La piedra es un pretexto para que eso oculto en algún lugar de mi mente salga a la luz.

Los significados ocurren cuando una mente no se conoce a sí misma. Mientras más desconocida sea una zona de mí mismo, más símbolos iré formando. Algunas veces el contenido de esos símbolos será descifrado por mí, daré en el blanco y todo esto tendrá chances de devolverme salud. Otras veces, esos símbolos serán las fábulas que, sin tener que hacerlo, iré cargando a lo largo de mi vida. Interpretaré, crearé y usaré métodos, me amigaré con la técnica, elaboraré enfoques, puntos de vista, discusiones, seré el erudito de la mochila. Una mente cargada de símbolos operará no sólo con un vidrio firme, un filtro rígido, sino con más de un filtro a la vez. Una mente simbólica "no entenderá al Buddha y creará el Budismo" [2].

Cuando una persona se comunica a sí misma su situación personal, cualquiera sea ésta, sin autoengaños, las paredes construidas por los símbolos empiezan a desarmarse y las personas y las cosas tienen su importancia sin las vestiduras que ella tradicionalmente venía poniéndoles. Aquí es una cúspide, un sorbo de salud genuina. La persona que realiza este punto está arriba de la montaña y ve el panorama, lo que pudiera significar tener cierta ciencia y cierta paz: paz-ciencia: paciencia. Cuando una persona ve el panorama, entiende el proceso, y, todo lo que ha sido, lo que está siendo y lo que posiblemente sea, estará en su justo lugar, ocupando lo que tenga que ocupar y desocupando lo que deba desocupar. Ver el panorama sin intermediarios puede ser una gran bocanada de salud y es la suerte que corre toda persona libre.

El apego es uno mismo y existe en la medida en que uno no se conoce a sí mismo. Demasiadas conexiones hacen importante a la piedra, pero tal vez sólo una sea requerida. A veces, es necesaria una sola conexión, otras, ninguna. El apego es la paleta de colores que sucede cuando una mente no se presta atención. Y es uno mismo y su mensaje de texto.

Ahora, sucede este apego, que es todo cuanto yo soy. Pero yo borraré el mensaje.

_____
[1] "La palabra no es el hecho". Frase del genio Krishnamurti.
[2] La frase original es "No entendieron al Buddha y crearon el Budismo".

1 comentario:

rosscanaria dijo...

Al final perdí el hijo...
Un beso amigo Addax y lindo fin de semana,