lunes, 30 de julio de 2012

La Psicología de las palabras




"La palabra no es el hecho"
Jiddu Krishnamurti

¿Qué son las palabras desde el punto de vista psicológico?

Tal cual uno se comunica ahora con otra persona, las palabras no estaban cuando se era pequeño. Yo no he empezado a hablar fluidamente cuando tenía un año de edad sino que mi habla vino con el tiempo acorde iba creciendo. Y esto pasa, uno supone, en la mayoría de las personas.

Tal vez un bebé escuche sonidos, en la forma de palabras, estando en la panza de la madre, pudiendo ser ese un origen: la memoria del bebé de los sonidos devenidos en palabras en su gestación. Pero, claramente, el bebé puede que tenga esa memoria sólo como un respaldo para cuando efectivamente se comunique oralmente con las palabras más adelante, pues, generalmente, no se habla apenas se nace (aunque sí se comunica, lo cual no es cosa menor).

Mientras uno va creciendo empieza a dar uso de algunas palabras y expresiones. ¿Cómo es la mente del niño que está empezando a usar palabras? Lamentablemente, no me acuerdo en mi caso. Puedo suponer que mi mente en ese entonces era más simple de lo que es ahora: una necesidad, una expresión que la figure; si habría de querer agua, entonces, habría dicho "agua". Luego, en algún momento, las expresiones se fueron haciendo más complejas, y, paso a paso, emergió una manera de pensar que hoy sin dudas apunta más hacia lo abstracto.

Con el pensamiento abstraco, surgen las ideas y unos niveles de pensar bien sutiles. Aquí se produce una especie de segunda separación 'de las cosas de la realidad tal cual emergen'. Si las palabras son una representación simbólica (cuandos se habla, en forma de sonidos) de los distintos aspectos de la realidad (hecho que uno figura como una primera separación), el pensamiento abstracto podría ser lo simbólico dentro de lo ya simbólico, es decir, una segunda separación 'de las cosas de la realidad tal cual emergen'. Algo raro, la verdad...

La palabra puesta en la mente es pensamiento y es la forma más común en la que aparece nítido el pensar. Después, hay un pensar que surge en la forma de imágenes, aunque ahí también (cronológicamente con una mínima posterioridad y en una suerte de "imaginación son subtítulos") emerge esta forma de pensar venido de lo lingüístico.

sábado, 21 de julio de 2012

"La trampa para peces existe debido a los peces"

"La trampa para peces existe debido a los peces. Una vez que hayas conseguido el pescado te puedes olvidar de la trampa. La trampa del conejo existe por el conejo. Una vez que hayas conseguido el conejo puedes olvidarte de la trampa. Las palabras existen debido a su significado. Una vez hayas conseguido su significado puedes olvidarte de las palabras".

Chuang Tzú

Vía Facebook: Rolando Vargas

"¿Es posible una vida religiosa?" | Krishnamurti

¿Es posible una vida religiosa en este mundo moderno? Lo cual no significa hacerse monje o unirse a un grupo organizado de monjes. Podremos descubrir por nosotros mismos qué es realmente, verdaderamente una vida religiosa solo cuando comprendamos lo que son en verdad las religiones y dejemos todo eso de lado, no pertenezcamos a ninguna religión, a ninguna religión organizada, a ningún gurú, y no tengamos ninguna autoridad, psicológica o la así llamada espiritual. La autoridad espiritual no existe en absoluto. Ese es uno de los crímenes que hemos cometido: hemos inventado al mediador entre la verdad y nosotros mismos. Así, uno empieza a investigar qué es la religión, y en el mismo proceso de esa investigación vive una vida religiosa, no al final de ello. En el mismo proceso de mirar, observar, discutir, dialogar, cuestionar y no tener ninguna creencia o fe, uno ya está viviendo una vida religiosa. 
La bendición está donde uno se encuentra. 

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Fuente: http://www.jkrishnamurti.org/es/krishnamurti-teachings/view-daily-quote/20120718.php (Página recomendada).

jueves, 19 de julio de 2012

"Quien entiende de reglas, entiende de excepciones"


"Todas las acciones tienen lugar en el tiempo por la interacción de las fuerzas de la naturaleza, pero el hombre perdido en su egoísta ilusión, cree que él es el actor. Sin embargo el hombre que conoce la relación entre las fuerzas de la naturaleza y los actos, ve cómo algunas fuerzas de la naturaleza actúan sobre otras fuerzas de la naturaleza, y no se convierte en su esclavo".

Baghavadad Gita, citado en El Tao de la Física, de Capra Fritjof, pág. 36.

martes, 17 de julio de 2012

Se puede cambiar la línea de tiempo en un estado alterado de consciencia




Lo que voy a comentar a continuación es muy complejo en la escritura pero un poco más simple en la vivencia, como con casi todo lo que tiene que ver con esta clase de cuestiones.

Hace un tiempo, mientras estaba recostado, pasó algo. Si hubiera que establecer una duración, fue en tan sólo un instante, yo diría unos dos segundos. Viajé al pasado. Yo sé que me fui para atrás. No estaba en meditación, no lo estaba buscando, no hice nada previamente como para que el resultado fuera ese. Si es que fue una alucinación, fue de las más extrañas. La vivencia fue fantástica, pero no le di mucha importancia; pocas veces lo hago. 

Y en esto último quiero extenderme. Realmente, me desanima el que me sucedan ciertas cosas y que no se pueda poner en palabras. De verdad, cuando se pone en palabras se pierde el asunto, se va, y eso que se relata tiene muy poco que ver con lo que sucede. Algunas cosas no son ni siquiera sutiles, y uno ya está atento a las caras que ponen los demás cuando se le empieza a hablar de determinadas vivencias. No es culpa de ellos, está claro, todo lo que uno podría decir de determinadas experiencias está tan desconectado... es tan poco frecuente... Mucho de lo que vivencio parece demasiado desconectado de la experiencia común de la gente en sociedad. Además, uno reflexiona: poner en palabras estas experiencias para decir, ¿qué? El entendimiento de un mensaje tiene casi enteramente que ver con el interlocutor; no el entendimiento de interpretar signos lingüísticos y captar un sentido a través de ellos; sino, el entendimiento que da una visión del panorama completo, más allá de quien habla o escribe. Y si uno está advertido de la complejidad existente a la hora de transmitir una idea filosófica, digamos, de Heidegger, también está advertido de lo complicado que es sintonizar con algo ya no sólo concreto, sino, que, de ser real, estaría en un plano ligeramente distinto a lo puramente lingüístico y comunicacional. Y repito, algunas de estas cuestiones no son de por sí sutiles (lo cual significaría algo de una dimensión más profunda) sino simplemente extrañas. Esto pasó hace algunos meses y recién ahora lo escribo. ¡¿Cómo cornos lo contaría?! ¿A quién? ¿Cómo empezaría? "Manuel, no, no vi el partido ayer, empataron, ¿no? ¿Sabes?, esta tarde tuve la sensación de que viajé al pasado". No se pueden hacer afirmaciones de este tipo, hay mucho ingenuo y chanta dando vueltas. Ni yo mismo puedo comprobar si lo que experimenté fue algo real y, en ese sentido, hacer afirmaciones de tal tipo sólo nublan la mente de algunas personas detrás una creencia afirmativa ("sí, yo le creo, es convincente") o negativa ("no, no le creo, no es creíble"). Lo más sano, desde el punto de vista de quien va a leer esto, es considerarlo como un cuento y no intentar llenar ningún vacío existencial o "espiritual" trasladando ahí esta posibilidad. Sé cómo algunas personas creen en algo fantástico, mágico, sólo porque necesitan de un escape y, al no darse cuenta de ese movimiento interno, viven intentando sentirse bien (que lo logran a ratos) con toda su base puesta en una industrial ilusión.

Estando acostado tuve unas sensaciones de traslado. Sé que cuando digo sensaciones, la palabra remonta a lo físico, pero, por lo que recuerdo, las sensaciones fueron en la cabeza. La mente se creía que iba hacia atrás en el tiempo. Los "datos" que atravezaron la consciencia de uno, se metieron en la memoria, pero me temo que no dicen nada. O sea, no "dicen", no es de ese modo que el contenido de eso percibido se ha transmitido. Esos datos no dicen nada en la forma textual y común que cualquier persona tiene para acceder a cualquier información, a saber: viene el contacto físico (un texto, el sonido de alguien hablando) y ya, con la herramienta de la palabra, dice "calor", "frío", "aburrido", "complicado", "interesante", etc. Yo supongo que mi mente acostumbrada a la información en forma de pensamiento o palabra chocó con este nuevo patrón de información y el resultado fue no entender. 

Uno vio capas de acontecimientos que no tenían conexión aparente. La ola me sumergía de arriba a abajo, y después un poco arriba de nuevo y luego mucho más abajo. Así unas cuantas veces. La historia se contaba a sí mismo por medio sensaciones que indicaban algo. Cientos de líneas formaban una tendencia y esa tendencia ayudaba a la creación de una sensación, con la cual uno ahí podía saber, tener conocimiento, en un sentido no tradicional. Si lo hubiera escrito poco después de vivenciar esto, tal vez me hubiera acordado de algo. Todo lo que puedo decir de esas unidades de información con un patrón distinto para el entendimiento, creo, puede ser ahora más un invento que aquello real que sucedió. Recuerdo un hombre parecido a Lord Cheselin, traje marrón (o todo estaba marrón). Recuerdo el color gris en algo parecido a unas escenas de películas. También una oscuridad y nubes borrosas, marrones y amarillentas, que comunicaban algo. Tuve el sabor en la boca de estar viviendo el sentido completo de una época pasada*.

Y la verdad, no me interesa. Hace a mi interés recordar quizás cierta globalidad de esta experiencia, pero no el detalle. Como no estoy buscando nada, ni siquiera certezas (por lo menos desde esta parte de la consciencia), no lo considero como un "mensaje del más allá" al que tenga que prestarle atención. Para mí es como un juego, más bien. Lo escribo porque vi un documental en National Geographics en el que se hablaba de la línea del tiempo y de la posibilidad, a partir de las leyes de la física, de volver para atrás un suceso cualquiera, es decir, de ir hacia el pasado 'moviendo' la línea del tiempo. La cuestión era que los científicos no saben cómo doblar la línea de tiempo más allá de que la física actual lo presente como una posibilidad. Y ahí recordé de mis sensaciones subjetivas de haberme ido al pasado.

Si esto es cierto y no una ilusión, se puede cambiar la línea de tiempo en un estado alterado de consciencia

Comuníquese.
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* Hay una chance de que esto que sucedió se deba a algo simple: cuando duermo tengo cierta tendencia a abrir los ojos, por lo que cualquier cosa que estuviera en frente de mí (como un televisor prendido, lo habitual) me estimule el córtex visual y me lleve a imágenes dentro de un sueño o dentro de alguna profunda relajación.
Imagen: http://www.time-management-central.net/

domingo, 15 de julio de 2012

Una visión psicológica acerca del Deseo




¿Qué es el deseo, desde el punto de vista psicológico, es decir, desde el punto de vista de la existencia de la llamada mente humana?

Uno entiende que la mente, tal como adviene al hombre y la mujer comunes* en cualquier parte del mundo, es el resultado secundario de un funcionamiento específico y general de los sentidos**. Los sentidos funcionan, conectan a una biología con el entorno y, después, confluyen en un punto que permite y hace posible a la mente. La base de la mente es todo el funcionamiento del cuerpo, con su cerebro, su sistema nervioso y su capacidad de percepción interna y externa. La mente de la que hablo aquí tiene un sustento en lo material.

En el transcurso de una vida humana, una persona que se investiga a sí misma suele llegar a conformar un modelo hipotético (que le permite hacer ciertas afirmaciones) llamado mente. Cuando una persona descubre que posee una mente, también descubre lo que hay dentro de esa mente (o empieza a generarse esos elementos que le llevarán tal descubrimiento): algo así como pensamientos, visiones, audiciones, imaginación y diferentes tipos de construcciones***, algunas más elaboradas, otras, no tanto, como los sueños, los recuerdos, las creencias, el consciente y el Inconsciente, o los deseos.

Mucho de todo lo que sucede dentro de la mente tiene como base el pensamiento, esa capacidad, por un lado, de transformar en símbolos y códigos los distintos elementos de un ambiente, y, por otro, de producir un tipo de creación que es distinta de lo extrictamente concreto, palpable. La matemática pudiera ser un ejemplo de lo último. Más allá de las perspectivas antropológicas en relación al raciocinio e intelecto humanos, para mí, una manera sencilla de ver el pensamiento es considerarlo como 'una oralidad en la mente', es decir, como una voz mental muy parecida a la comunicación en voz alta que se establece con cualquier persona. Esta oralidad sigue unos principios básicos que tienen, cuando hay salud relativa, un sentido especial, que se refleja muy bien en los distintos idiomas y que es: básicamente, la lógica detrás de expresiones del tipo "si el fuego quema, no me acercaré a él, porque el quemarme me causa dolor y el dolor físico, aversión (y tener aversión no me gusta)". Decidir no quemarse con fuego tiene un sentido y, casi todo el pensamiento que tiene un mínimo de salud, actúa igualmente. La Lógica, como disciplina, por ejemplo, lleva la consecución de este sentido especial a muchos grados de exactitud.

viernes, 13 de julio de 2012

"Puede ser una tonta insensatez". | Krishnamurti


Krishnamurti: ¿Diría usted que el cerebro es el centro de todas nuestras respuestas eléctricas, nerviosas? Es el centro de todo el pensar. De toda la confusión, de todo el dolor, la pena, la ansiedad, la depresión, las aspiraciones, los logros, etc. En el cerebro hay una gran actividad de confusión y contradicción. 
El amor no es eso. Por lo tanto, tiene que haber algo exterior al cerebro. Sólo siga esto lógicamente. Y nosotros miramos la naturaleza , o a otros seres humanos... 
Pupul Jayakar: ...desde el interior del cerebro. 
K: Sí, miramos desde el interior del cerebro. Ayer paseábamos con algunas de las personas de aquí; reinaba un completo silencio, aun cuando se veían carretas de bueyes, chicos en bicicletas, usted sabe, estaban todos los otros ruidos. No existía nada, sólo un inmenso silencio; el mundo estaba silencioso. Y uno mismo estaba silencioso. Y sentía toda la Tierra como formando parte de uno. 
PJ: Vea, señor, ésta es su declaración y yo estoy escuchando. 
K: Por supuesto, puede ser una tonta insensatez.

Fuego en la mente | Diálogos de Krishnamurti con Pupul Jayakar, pág. 291.

Enlace Google Books

miércoles, 11 de julio de 2012

La oscuridad del sabio (Lao Tsé)


Parece que los hombres encuentran gran placer en la mesa del festín y en la cama de la lujuria, pero yo quedo al margen, solo, aislado como un niño que aún no sabe sonreír o como un individuo lacio y caduco que no encuentra su hogar.


Los hombres tienen reservas de inteligencia, pero yo quedo rezagado como un ser loco y confuso. Las gentes vulgares son sagaces y triunfan; yo estoy en las tinieblas. Ellos parecen llenos de vida y confianza; yo me siento deprimido, inquieto como el vasto océano, no puedo detenerme. Los demás hombres tienen objetivos; yo soy testarudo e intratable. Yo quiero ser diferente y me contento con el alimento del pecho materno.
Lao Tsé

lunes, 9 de julio de 2012

El Consciente no puede saberse a sí mismo


"(...) Ahora observamos lo que llamamos “la Consciencia universal” sin objeto ni concepto.
Entre el objeto físico exterior y el ojo, u entre el intelecto y el pensamiento, hay un pequeño espacio, un intervalo. Este vacío, aunque lo sentimos, realmente no es percibido, no tenemos consciencia de él. ¡Este vacío, esta grieta no percibida, siendo la misma consciencia, no puede ser el objeto de su propia consciencia! ¿Cómo podría el azúcar saborear su propio gusto azucarado? De la misma manera, la consciencia no puede experimentarse a sí misma como objeto. De forma natural ella se extiende entre el ojo y el objeto y entre el intelecto y el pensamiento y si estamos vigilantes podremos remarcar de qué manera esta pura consciencia, común, universal, nos impregna espontáneamente antes de objetivizarse. Pero esta vigilancia no es la que consiste en decirse frente un objeto: “Yo soy quien percibe (el observador) o quien piensa una idea”, pues eso, realmente no puede ser visto más que cuando el pensamiento “Yo soy el observador”, y la observación misma, son las dos abandonadas (...)".

Sri Siddharameshwar Maharaj, La Llave de la Realización del Ser, pág. 42.

sábado, 7 de julio de 2012

"¿Por qué no puedes dejar de pensar?"

Pregunta para vos hecha para mí.


La mayoría de las veces, hablas cuando quieres y no hablas cuando no quieres. Y en esto se tiene cierto dominio, porque no siempre uno anda diciendo todo lo que piensa, pues decide qué va a decir en la mayoría de los casos y qué va a callar.

Te puedes dar cuenta que, cuando hablas, lo que hablas es unísono con lo que piensas, tanto que, cuando hablas, tu pensamiento es lo que hablas (no estoy escribiendo en metáfora). A veces, piensas unos milisegundos antes de hablar, pero cuando estás compenetrado en lo que estás diciendo, el habla que dices reemplaza al pensamiento que piensas. Te puedes dar cuenta también que cuando lees algo que te interesa, el texto que lees, muchas veces, reemplaza a tu pensamiento habitual en el transcurso de esa lectura. A veces tu pensamiento común viene para reflexionar un párrafo o una oración, no obstante, en lo que sigue de la lectura, las palabras ahí escritas vienen a ponerse como pensamientos en tu mente.

Entonces, si tienes claro lo anterior, si el pensamiento es una especie de habla pero dentro de la mente, ¿por qué, la mayoría de las veces, no puedes dejar de pensar cuando no quieres pensar, de igual modo que cuando no quieres hablar simplemente no hablas?

jueves, 5 de julio de 2012

La repetición crea seres propios...


Se puede decir, que en general, un hombre de inteligencia ordinaria puede comprender una cosa después de dos o tres explicaciones. Si la repite diez o veinte veces se vuelve algo familiar, después de cien veces, es una costumbre y después de mil veces, esta se vuelve inherente a su naturaleza.

SRI SIDDHARAMESHWAR MAHARAJ
La Llave de la Realización del Ser (Pág. 5)

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La repetición crea seres propios. ¿Es así...?