La mesa de la indagación personal

Cuando una persona pregunta, exactamente, ¿qué está haciendo, lingüística y psicológicamente hablando?

Uno tiene una mente y dice con ella que es sensato conocerse a sí mismo. Voy a la heladería y probando los sabores de los helados sé en un momento cuáles me gustan y cuáles no. Después de chequear que es sensato conocerme, por medio de un lenguaje accedo al punto de llegar a algunas dudas: cosas y cuestiones de la realidad se topan con otras cosas y cuestiones de la realidad, y hay algo que no 'cierra'. Entonces, dudo. Luego, a esa incomprensión, a esa duda, yo la transformo en una pregunta, de cualquier tipo: ¿por qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?, etc.  Obtengo algunas respuestas del ambiente. Ahora sé que preguntando puedo saber datos de la realidad, como el horario en que pasará por la estación el transporte público. Esa construcción llamada pregunta me sirve para saber.

Ahora, tener un dato del ambiente, digamos, externo y concreto, es fácil: está el sol y es caliente, están la heladera, la rueda, los bombones, etc.; es fácil, al hacer una pregunta, obtener una respuesta cuando se trata de cuestiones concretas. Pero, ¿qué es pregunta en la indagación personal? Digo, supuestamente indagando: "¿Es posible que el hombre sea libre para poder investigar?". Y yo pregunto algo mucho antes de si algo es posible o no, de si hay algo llamado libertad o no, etc.; yo pregunto qué es pregunta.

¿Qué es pregunta? Mi planteamiento va apuntando a saberme con qué herramientas cuento para una indagación.

Si las tuviera que poner sobre la mesa, ¿qué pondría ahí para figurar estas herramientas con las cuales investigaré? Más aquí, y en todo momento, tengo el pensamiento, en lo que yo llamo su forma más frecuente (la oralidad en la mente). Tengo el soporte del pensar, aquello que lo sostiene, esto es, la memoria. Más allá, está la imaginación, que también es pensamiento (y que también puede ser una manera frecuente del pensar, pero es distinto en su apariciones, las más latente, las menos manifiesta). O quizás se pueda decir que la imaginación forma parte del proceso del pensar en vez de comentar lo frecuente o infrecuente que pudiera ser. De todas maneras, según lo veo yo, la imaginación es el sub-producto de los cinco sentidos: se imagina un sonido, un objeto, una textura, un sabor, etc. (así también pienso que el habla, como "sonido en la mente" también es un modo de la imaginación). Sobre esta mesa también tengo el otro soporte en donde el pensamiento se apoya, el lenguaje. Uno aprende a manejar unos símbolos y describe diferentes asuntos con ellos. Es una herramienta súper poderosa y completamente útil. ¿Qué más hay en la mesa? Bueno, puede haber algo más, pero lo que sin dudas emerge con gran potencia son las construcciones de ese poderoso lenguaje. Ahora tengo cuestiones como conceptos, enfoques, teorías y aquello llamado pregunta. ¿Qué consideraciones tuve previamente para pensar que haciendo una pregunta obtendré alguna respuesta en el contexto de mi indagación personal? Y, en definitiva, ¿qué es pregunta en la mesa de la indagación personal?