Entonces, no es un misterio

Se podría decir que el muchacho sabe algo. Pero, eso no es conocimiento. Sí es un atisbo, y sin importar que sea así de mínimo, el muchacho sabe lo real que es. El ser humano, la vida, la Tierra con sus múltiples formas, sí son un misterio. No obstante, esto, que también es del humano, la vida y la Tierra, no lo es.

Lo que el muchacho sabe no se comunica, por lo que no hay teoría ni enfoques y mucho menos métodos. Por un lado, es una especie de tragedia el no poder comunicarlo. Si la gente supiera o se enterase de esto no se estrellaría tanto en la propia pared. Por otro lado, es tan natural que así sea, tan perfecto...no es teoría ni intelectualidad, ni enfoque ni técnica, por lo que no es algo atrapable ni conseguible. No es algo que después se venda diciendo "El método infalible para ser feliz, libre e inteligente" o algo por el estilo. Esto, que está en el ambiente, no vuelve a la persona ni más feliz, ni más libre, ni más inteligente. ¡No es un  mensaje de esperanza!

El muchacho sabe algo, que no es un dato que se aloja en la memoria, así que no aplica que sea conocimiento. Es más como una actitud casi permanente de enterarse de las cosas. Es como una caricia de la intuición al servicio de unos ojos que están puestos al "ver". Él tiene un atisbo condicionado, que sale a flote con su intuición no elegible, e ignora completamente cómo eso se pudiera transmitir.

Ya lo vemos, la gente que rodea no quiere escuchar, está muy ocupada tramando su propia visión del mundo. Su juego ingenuo consiste en conformar un mundo con la fuerza de su inconsciente para luego autodisparárselo a una esfera específica de su propia atención. La gente de alrededor padece una gran hipnosis personal  (este muchacho, claro, no está exento de aquella manera de ser). El pensamiento es Rey en la mente. El Ego manda. ¿Cómo es la mente de aquella persona que se anima a refutarse a sí misma? Los más inteligentes y los más tontos también caen en esa inmensa Red y vuelven a construir sus mundos con los cimientos del pensamiento. ¿Quién querría decirse a sí mismo que no tiene razón, que no está en lo cierto...?

Uno sabe que no se pueden construir más paredes con los ladrillos desarmados. Entonces, ¿qué sucede con la existencia humana cuando se descubre una alternativa a la tradicional construcción del Yo? ¿Cómo es la cualidad de la mente cuando se da cuenta que todo es un acto en el juego de las elecciones? ¿La vida humana es sólo un episodio en el artificio íntimo de una mentalidad?

Esto que él dice no es algo místico puesto en las nubes para unos ojos nublados. No es pensamiento sublime, altura poética o delicada conclusión de una intelectualidad. Triste y alegremente, no es magia, ni algo de otro mundo. Se abren o no se abren los ojos, no hay recetas ni requisitos.

Eso sí, la voluntad tiene que venir al Yo para descubrirse efímera en este complejo y brevísimo mar de la existencia. La voluntad es el grado uno, casi inexistente, en toda esta cuestión y debe existir para conducir la mirada (o dejar que se vaya sola) hacia una manera alternativa de estar en el mundo. Mirándose a sí mismo el muchacho descubrió que la voluntad se desarma dejando el velo tradicional con el cual los ojos se cubren constantemente. Y cuando cae el velo, viene la intuición, esa existencia que lo inunda a uno cuando la mente se para en frente de la montaña sin pretender nada de ella.

Entonces, no es un misterio, "está simplemente ahí".

2 comentarios:

El dinosaurio dijo...

Hacía tiempo que no podía pasar a leerte, veo que sigues muy filosófico. Me gusta.

Saludos.

mlah ( magda) dijo...

definitivamente muy tuyo esto que acabo de leer........ me encantaria saber de donde nace el interes por ir mas alla y descubrir el yo ????