sábado, 5 de diciembre de 2009

El perdón en la mente del hombre

Está claro que el perdón es un concepto, no es un atributo total de la mente. El perdón es un concepto organizativo. No hay sectores en la mente ni en el cerebro que necesiten amnistía. Ningún constitutivo de la mente es juzgable por sí mismo.

Dentro de la realidad irreductible de la mente no hay algo como “el perdón”. Se puede inventar uno, acorde al concepto, pero en la existencia real y concreta de las cosas, en la mente, no existe nada que deba ser perdonado.

No hay nada en el diseño neurobiológico del cerebro que exprese un lineamiento hacia la ética. La Ética viene dada por una configuración de la sociedad pero de ninguna manera por el entramado del cerebro.

El acto de perdonarse es situar a un fragmento de la mente como el mandamás del contenido de un determinado recuerdo y juzgarlo como mejorable. Y si uno tiene que perdonarse ¿quién es ese Uno que perdona? ¿Acaso el yo que perdona no es de la misma calidad y está hecho de la misma materia que del lugar desde donde sale el acto a ser perdonado?



Tomando al “círculo 1″ como quien determina ─dentro de la mente─ el perdón o el castigo de algún elemento emergente: Si el círculo 1 comprende dentro suyo las letras A, B y C y este círculo 1 observa que B no debería estár ahí ¿quién es el círculo 1 para determinar tal cosa y de dónde viene tal determinación? Si dentro de cada ser humano existe un centro que categoriza cualquier accionar ¿qué parte de uno mismo dio determinación a ese específico centro?

En la mente sólo existe un centro dentro de un cuadro imaginario, pero no hay centro real, aunque el tópico de ese centro sea el pensamiento más sublime captado por un ser humano. Tener un centro es algo estático y en la mente no hay nada ─absolutamente nada─ que sea estático.

Ningún pensamiento tiene validez dentro de la mente. “Hitler es bueno”, “el cuadro está mal colocado”, “las frutillas son ricas”, “Bush no debería haberse presentado a su segundo mandato”, “Obama merecía el Premio Nobel de la Paz”,…pensar es pensar y nada más; todos los pensamientos son moralmente nulos. Ningún humano puede definirse por un pensamiento porque un pensamiento no está permanentemente en la cabeza sino que viene y se va. Ningún pensamiento puede crear identidad porque no es permanente. Es imposible recordar, por ejemplo, el número 33 en todo momento, continuamente. El 33 podrá estar unos segundos en la mente y después no estará más. Lo único real es que el 33 vendrá y se irá, con lo que uno podrá decir que eso es “mantener al nro. 33 en la mente”, pero lo que sucederá es un ir y venir del número sin que nunca haya permanencia total.

De por sí, la definición necesita de algo estático para existir. Cuando “el algo por definir” es sumamente variable y, por lo tanto, difícilmente captable, la definición ─si es que igual quisiera existir─, es una simple ilusión de inmovilidad. Algo definible debe estar “quieto” para ser definido y permanecer con la materia de esa definición. Si “el algo definible” ya cambió de identidad, entonces, la definición anterior no sirve. Y no sólo no sirve sino que ya no existe y tal vez nunca existió.

Dentro de la mente, todos los pensamientos son nulos. Los actos se juzgan en algunas sociedades sólo por temas de organización.

Así que, sabiendo que un pensamiento no vale más que otro (por más “elevado”, “principista” o “humanitario” que sea) ¿qué es un pensamiento para decir de otro “te perdono”/”te condeno”?

Sin condena no hay perdón, ¿de qué está hecho el Yo que condena y de qué está hecho el Yo que perdona? Quedarse con nada es más difícil que quedarse con algo…

¡Un saludo!

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http://www.ellibrepensador.com/2009/10/09/el-perdon-en-la-mente-del-hombre/
Imagen: http://chickymoves.com/2009/07/21/twitterfeed-server-down

6 comentarios:

DE INTERES dijo...

Addax, muy buena anotacipon, pero has dejado dando mas vueltas que de costumbre, si los pensamientos son nulos, uff todo debiera situarse en el contexto de lo inmediado, solo ese instante es valedero dentro de la mente, es asi? me gusta el concepto que todo son cuadros que colocamos dentro de la mente. Y como siempre va mi cuestionamiento a mi misma, si no hay nada que perdonar, porque no se como hacerlo???? me dejas otra vez refleccionando y anotando puntos para tocar en la terapia. Tambien traigo una misión :hay un premio esperando por tí en mi Blog, FELICITACIONES!!!, pasa por él por favor. Un abrazo

Addax dijo...

¡Hola, DE INTERÉS!
Yo no haría la afirmación respecto de que un instante presente es lo valedero para la mente.

Justo ahora estoy pensando si la mente (si es que existiera, realmente) es sólo un contenedor pasivo de, entre otras cosas, eso llamado pensamiento o si es un contenedor activo, o tal vez algo más que un simple contenedor.

De todas maneras, si la mente es aquél lugar en el que se impregnan las actividades psíquicas, diría que un instante (del modo en el que yo lo capto) sería algo muy pobre. Un instante presente mental me parece pobre. Sin embargo, si el instante es también el del cuerpo, quizás, la cosa cambie. Un instante de mente y de no mente quiero yo. O sea, lo quiero todo :P .

En relación a si no tienes algo qué perdonar, entonces, por qué no lo haces, puedo decirte que toda la expresión original tuya en esa parte es un contrasentido (o algo parecido).

Si uno entendió que, a niveles de la mente, no hay nada que merezca ser perdonado (y por añadidura, condenado), entonces, no hay nada qué perdonar.

Pero, si de todos modos no se perdona, es tal vez porque uno piensa que hay algo que corresponde ser perdonado. En ese juego, una falta es imperdonable. Lo veo de esta forma: si el cuchillo es "malo" porque tiene filo (y corta) por más perdón que se le de al cuchillo igual tendrá filo y seguirá cortando. Perdonar o condenar es otro juego de la mente, es un juego de ilusiones (algo que no es real), en el sentido de que uno cree que perdonando cierta calma sobrevendrá. La calma producto de un juego no es algo serio.

Un perdón emerge bajo un criterio, del tipo "de diez veces sólo te equivocaste una, te perdono o lo dejo pasar"; y un criterio es una regla, una norma. Las reglas y las normas son cosas puestas o autoimpuestas que dependen de algo: ¿"Ese algo" soy yo, desde lo más recóndito de mi ser o es un agente externo (como la sociedad, mis padres, mi novia, etc.)? Cualquiera sea el lugar desde donde provenga aquélla norma, siempre implicará una decisión: seguirla o no seguirla.

¿Por qué atar el cuerpo a algo muerto como una norma? Porque a veces es más cómodo sufrir.

¡Un saludo!


P.D.: Jejeje pensé que había terminado, pero leí de nuevo tu comentario y me quedó algo: ¿Por qué no sabes cómo perdonarte? Una clave para saber sobre ello quizás esté en adelantarte en el tiempo, imaginariamente, cometer una falta y ver qué es lo que se pone en juego cuando uno "falla". ¿Qué diferencia hay entre el ahora sin esa falta cometida y ese futuro con la falta realizada? Pues, más pensamiento. Nada más. La clave, entonces, es observar el mecanismo por el cual condenas, sabiendo eso tal vez podrías saber la respuesta a tu pregunta.

Ahora sí, un saludín =D

DE INTERES dijo...

??? me quedo enredada, tengo una anotacion se SHS. sobre el tema, claro esta mas orientada al bienestar emocional, y los rencores pasados,... pero tal vez no se decir lo que trato, en tu anotacion, supongamos que uno es perfeccionista o exigente con uno mismo y claro los errores de los demas es mas feacil perdonarlos, que los de uno mismo, en fin por alli va la cosa. Gracias por tu respuesta, no creas que no se que debo dos respuestas en SHS, no se me ha olvidado la tuya, pero quisiera que me digan en la aso. Un fuerte abrazo mi amigo

DE INTERES dijo...

hola pase viendo como iba nuestra conversación un abrazo

Cosechadel66.es dijo...

Uf.... menudo pensamiento... no creo estar totalmente de acuerdo, la verdad. Creo que si existen "malos Pensamientos". Y que los vamos colocando según un criterio ético, inducido por educación y relaciones... pero me parece un concepto interesante.

Carpe Diem

Addax dijo...

DE INTERÉS: Primero, una sugerencia: Si alguna vez crees que debas seguir una conversación dada en los comentarios, como esta linda que tenemos, quizás quieras "suscribirte a los comentarios" en la opción que da blogger justo cuando uno está por enviar un comentario. Así, en este caso, si yo respondo algo sobre lo que vos comentaste, te va a aparecer mediante un mensaje de correo, ¡súper práctico!

No es tan difícil de entender, sólo que yo lo combino todo =D
Mirá, tienes que estar de acuerdo en un punto: el pensamiento (aquella voz en la mente) es el elemento que da contenido al perdón o a la condena. Si te das cuenta que el pensamiento "lo es todo" vas a percatarte de muchas cosas, como las emociones, los estados de ánimo, el enamoramiento, la depresión, la culpabilidad, etc..
Muchos de nosotros estamos muy acostumbrados a construirlo todo en base a un pensamiento.

No estoy a favor de la frase "uno es perfeccionista". ¿Qué significa ser perfeccionista/exigente?
No recuerdo si lo publiqué, pero la exigencia es un modo de violencia.
La línea es así: uno hace un pedido, si este no es escuchado, uno redobla el pedido. Si, a pesar de la insistencia, uno no escucha el pedido, lo que hace ahora es reclamar. Si el reclamo no es escuchado, exige.
La exigencia tiene un atisbo energético ligado a la violencia fácilmente visible porque el no ser escuchado aguarda una carga que va a explotar.

¿Por qué uno debe llegar a la exigencia? ¿Acaso no se puede llegar a cualquier producto material o psíquico sin exigirse?

Me aventuro a decir que si vos nunca has abordado el perdón en vos mismo nunca has avizorado el perdón hacia los demás. Y esto es algo serio, porque uno "se hace la guerra a sí mismo" y, de algún modo, lo traslado al ámbito circundante, al barrio, la ciudad, la nación y al mundo.

Nosotros, vos y yo, somos un reflejo de la sociedad, y lo que la sociedad es, es, justamente, lo que yo estoy siendo. La sociedad (el mundo) y yo somos uno.

La estructura de no-perdonarse se traslada hacia otras esferas, y uno es plenamente responsable de la piedra que tira. El tema es serio.

¡Un saludo!

P.D.: Siempre he creído que eras vos quien me contestaba en ese blog jajaja

Cosechadel66: Jajaja capoooooo!!!! Cómo estás??
Che, yo no dije no existan los malos pensamientos. Sino que en realidad, no existe nada, sólo pensamientos =P

¿Qué tiene esta sociedad que considera "malo" sacrificar a un ser humano por un dios para decir que es mejor que aquella cultura que decía que era "bueno" realizar cualquier sacrificio humano? A nivel psicológico, unas y otras sociedades, más allá del Iphone, son iguales. Nada ha cambiado.

Si tu criterio emerge de la sociedad y de vos mismo ¿ese criterio es correcto o cierto? A niveles prácticos, sí (en cuanto a lo correcto), pero más allá de lo práctico, el criterio occidental (quizás mundial también) no es mejor que cualquier otro estándar consensuado en el pasado.

Abrazo de gol premionobelístico!!! =P