lunes, 7 de junio de 2010

Una mente ausente

Una mente ausente es una mente que no está en ningún lado porque pasa por todos. Esa mente cierra unos ojos con la primera brisa de frescura de la tarde, esa mente toca los dedos índice y pulgar en conexión con un mundo.

Los autos pasan, se percibe el ruido, y la mente está ahí pero no está. Dios ambigüedad. Eso que es y no es al mismo tiempo.

Y viene un pensamiento, y esa mente lo ve y lo deja pasar, porque un pensamiento nunca se queda, siempre viene para pasar.

La mente pisa baldosas en un suelo flojo, y observa a la gente que las pisa también. No hay diferencia entre la gente y la mota de polvo iluminada por la luz de una ventana. Todos se mueven y van de aquí para allá.

Entonces, un ruido específico, la mente percibe un ruido directo. Es una conversación, alguien le habla. Y la mente dice cosas sin decir, la mente miente una verdad. El desatino controlado de la mente de un chico de este mundo habitando otros.

Una mente ausente que se identifica con nada o que lo hace con poco. Ahí está, presente, por los lugares que no pasa. La mente ausente del cosmpolita que mira hacia el Golfo de México.

Y el aire fresco se derrama, y viene otro pensamiento, y las dos cosas pasan. Como pasan los días de una mente ausente que cada día muere al mismísimo Yo.

Morir al Yo, y una mente ausente... No tengo nada y lo tengo todo.

2 comentarios:

rosscanaria dijo...

Qué significa "morir el yo"? creo que me he perdido un poquillo, jeje
Que tengas una buena semana Addax.
Besos amigo,

Cosechadel66.es dijo...

Cuanto más libre es la mente, más ausente, y sin embargo, menos somos. Elegir entre libertad y ser.

Carpe Diem