¡En diez minutos te enfrentarás con el Diablo!


He aquí un sueño, después de cerrar los ojos.


Estaba en una casa que supe habitar. Había fantasmas con formas espeluznantes. La casa se estremecía de una forma orgánica, el aire era espeso. En la habitación central había una persona preocupada.

"Debes salvarlos, vos los tienes que salvar ¡nos tienes que salvar"! ─se apresuraba a decirme a penas me veía en la puerta.

Yo estaba muerto de miedo, empujado por esas cosas que flotaban (¿fantasmas?). Recuerdo muy bien que tenían un rostro horrible y amenazante. Tenía mucho mucho miedo. En esa casa había sufrimiento, dolor y vulnerabilidad inundándolo todo, me daba cuenta claramente.

"Cuando llegue el momento tienes que rezar algo que te dé poder. Debes centrar tus pensamientos, a todos ellos los debes llevar hacia la Luz. ¿Entiendes?".

"¡NO!"─respondí.



El ambiente estaba pesado, uno se movía por ahí como raspando el aire. Algo apretaba en la cara, el cuerpo se movía tenso. ¡Y una imagen espantosa! ¡Y luego otra, y otra! Todas ellas me empujaban para tirarme al piso y para arrastrarme hacia algún lado. Miedo. Gente con miedo. Soledad. Debilidad.

"Debo controlar mis pensamientos" ─me decía a mí mismo, "sé que soy débil, sé que tengo miedo, algo debe haber en todo esto con lo que pueda actuar".

Esa persona me dijo algo que casi me tumbó en los abismos de esta rara pesadilla.

"¡En diez minutos te enfrentarás con el Diablo!".

"¿Yo? Pero, ¿cómo mierda lo voy a hacer?"

"No sé, no sé nada, tengo miedo, soy débil".

Ante esto, tuve un pensamiento alentador seguido de una postura del cuerpo defensiva. El pecho se estaba entonando a esta nueva situación.

"Debe haber algo intocable dentro mío en la expresión de una verdad".

10 minutos.

Esas cosas como fantasmas me empujaban y pasaban caóticamente por mi alrededor, como dueños de todo. Eran unos reyes en su propio dominio.

"El más allá no es más especial que el más aquí. Ellos y yo somos lo mismo". Yo sentía que el pecho se me destrozaba de miedo.

8 minutos.

Ya no había nadie en la casa. Hacía calor. El pasillo se estaba tornando naranja, había un fuego que iba a aparecer en las ventanas.

"¡El Señor de todo lo Malo vendrá a enfrentarse conmigo!". "¿Por qué, para qué? ¡Perderé rotundamente!".

6 minutos.

"Ni siquiera creo en Dios" ─pensaba. Claro, yo estaba ahí por enfrentar al Diablo, sin embargo, ¿cómo es eso que uno existe pero el otro no? ¿Aparecerá Dios y me dará una mano? ¿O seré yo la mano del Dios?

5 minutos.

Fuego en la ventana. Tenía muchas palpitaciones, a tal punto que uno y otro latir podían tirarme al suelo. Tenía náuseas, estaba descompuesto, pánico en todo su esplendor. Sentía que las cosas apretaban, que el ambiente apretaba, Me di cuenta que en un momento todo era denso y lento. Yo sabía que algo inevitable estaba por suceder...

4 minutos.

En la casa no había nadie. Había un calor que quemaba de acuerdo a lo que pensaba. Podía ser que me quemaba con un tipo de pensamiento y que no lo hiciere con otro. Era fuego de verdad, así que quemaba ─o empezaba a hacerlo─ pero cuando inmediatamente comprendía el pensamiento, y aún inserto en las mismísimas brasas, no me pasaba nada. Era un "prueba y error", por lo que imaginaba que una herramienta para enfrentarme con el Diablo recién se estaba haciendo.

3 minutos.

La casa cambiaba de forma. El pánico total venía detrás de los pensamientos que me hablaban de mi debilidad.

"¡No puedo detener ni siquiera una bala!, ¿cómo haré para enfrentarme al mismísimo Diablo? Seguramente, esto es un sueño".

2 minutos.

Encorvé el cuerpo, me puse en guardia. "Aparecerá por donde menos lo espere" ─pensaba. "No vendrá desde el pasillo. Todavía no está aquí, sé que se acerca, pero todavía no está aquí". Me había dado cuenta que mis pies estaban situados en los mismos lugares. Por algún motivo ya no me movía hacía un rato.

1 minuto.

La realidad allá afuera crujía. Se escuchaban unos pasos atemorizantes con unos ecos que los acompañaban: ¡púm!... ¡búm!.... ¡púm!... ¡búm! 

"Voy a perder este enfrentamiento. Tengo miedo". No obstante todo el temor que tenía, me había dado cuenta que al reconocer el miedo (no negándolo) ese miedo se desvanecía. Igual, no podía dominar esa circunstancia de relatar lo que pasaba sin distorsionar lo que sentía de alguna manera.

40 segundos.

Ya no pensaba. El ruido era cada vez más fuerte. El fuego quemaba y todo estaba caliente. Algo rasgaba las paredes desde el pasillo. "Es Él..." ─me dije.

25 segundos.

Ahora ya no podía ponerme contra ninguna pared, ¡todo está incendiado! "El fuerte defiende al débil" ─me surgió en un instante de sólido terror, lo repetía una y otra vez, como un mantra.

"¿Será una batalla mental?", "Si esto es un sueño podré hacer aparecer un palo o algo...". No importa: desesperación.

16 segundos.

Pude percibir que la fuerza de Gravedad actuaba más en ese lugar que en otros lugares. El miedo era feroz, aunque cuando lo reconocía y relataba «lo que es» sin distorsión me podía sentir con valentía. Ningún palo como arma había podido hacer aparecer..."Esto no es un sueño, esto es real...".

10 segundos.

Miré un cuadro, elevando la mirada por sobre un piano. Vi que las aguas en él golpeaban al barco en el centro: "Un cuadro muy dinámico" —había pensado en otros momentos.... "Está a mis espaldas". Tuve la certeza. Era cierto, eso estaba justo detrás mío.

Me vi con este temor increíble y eso detrás. No había que esperar más, todo eso era el mismísimo Diablo.

...

Me di vueltas, y lo ví...


Me desperté.

Estos son algunos de los sueños que tengo. Espero escribir más en el futuro. Un saludo!
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Imagen: OpenClips para pixabay.com

2 comentarios:

El dinosaurio dijo...

Amígo mío... Esto más que un sueño es una pesadilla.

He pasado miedo...

¡Un abrazo!

Roal dijo...

¡Hola! Que sueño tan tenso :-O. A veces pienso que los sueños son verdaderas vivencias, y me sorprende como es que todo ocurre en nuetra mente; estando dormidos o estando despiertos, todo está ahí afectando el resto de nuestros cuerpos, no nos basta la gripe al parecer O_o.

Quizás despierto no veas al diablo, pero sí sientas a veces que todo arde. ¿Al final todo ocurre en la mente, o arde verdaderamente? ¿La mente puede hacer de la vida un sueño o una pesadilla?... ¡Vaya cabecita, eh! xD

Chauuuu, espero que estés bien... ¿Podría ser útil un sueño como este? Me imagino que todo depende de cómo se le vea :-/.