Un sueño lúcido y un tornillo

Screws (tornillos, en inglés) por Prerana Jangam | pdpics.com
Hoy tuve un sueño lúcido parcial (por lo general son frecuentemente parciales, a veces más parciales, otras veces, menos; y uso la palabra "parcial" en el sentido de que no fue un sueño lúcido total, sólido, o de una duración que yo considere apreciable). Suele pasar que un sueño lúcido es sólo un episodio dentro de un sueño común y que, por una u otra cuestión, la consciencia que uno tiene de estar soñando simplemente se pierda y todo transcurra en la forma de un sueño regular.

Como casi siempre sucede, empezó con un sueño normal. Yo estaba yendo por el medio de una calle céntrica que conozco de Tucumán (tal vez estaba cruzándola para llegar a la vereda), en donde hay edificios altos, históricos y nuevos. Iba acompañado de alguien a quien conozco y de un momento a otro se me dio por ver si se podía volar. Le dije a mi acompañante que lo intentáramos, aprovechando que la calle estaba vacía.

Paro un momento. Aquí sucede algo que vengo observando desde hace varias oportunidades: parece ser que la imaginación se funde con los sueños de tal manera que lo que uno piense e imagine dentro de un sueño le va a producir exactamente la actividad misma del sueño luego. Es decir, que el sueño mismo parece ser el resultado del movimiento de la imaginación, se dé uno cuenta o no del contenido de eso que se imagine (esto último es realmente muy importante). Uno puede ver que el pensar e imaginar son la materia constitutiva de un sueño (el pensar está dentro de la imaginación; la imaginación contiene al pensamiento, de hecho para mí el pensar es otra forma de imaginar). Todo sucede con matices dentro de la constitución y actuación posterior de un sueño, pero, por ahora, sólo mencionar que el darse cuenta o no de la imaginación es algo no fijo (uno puede no darse cuenta de algo, "crear" un elemento en el sueño, para después darse cuenta del sueño mismo y de ese elemento, para luego olvidarse de todo y seguir con el sueño regular, o ir hacia un sueño lúcido). El movimiento de la imaginación es la clave y es lo que está detrás de un sueño siempre.

Sigo. Entonces me puse a saltar. Miré a mi derecha esa pared característica de ladrillos a la vista que tiene la Iglesia San Francisco y me fui hacia a ella. La manera en la que me acerqué a esa pared fue que yo estaba en el medio de la calle y me imaginé acercándome. Todo es muy complejo de describir porque no sólo sucedió esto en esos "segundos", sino que pasaron varias cosas:

- Salté dos veces y ya no fue necesario saltar, pero aún no me sentía volar (todavía estaba en un sueño que no era lúcido), estaba flotando o había una gravedad muy débil.

- Miré hacia la pared y, tal vez cerrando los ojos, imaginé que me acercaba pero sin la intención de querer acercarme (el sueño transcurría sin mi consciencia, solamente sucedía eso que pasaba). En los sueños lúcidos y en los Desdoblamientos existe una manera muy particular de trasladarse o levantarse, puede ser como en la realidad de la vigilia, similar a estar usando los músculos del cuerpo, o como algunas veces acontece en un sueño, "moviéndose con la mente". Hace un tiempo, escribí una entrada los desdoblamientos y la coincidencia con el relato de Carlos Castañeda, en la que menciono esto mismo. Parece ser una particularidad de un sueño lúcido, pero sospecho que no, que es algo de la mente en ciertos estados. En un sueño común uno no se puede dar cuenta cabalmente de los traslados que tiene (como tampoco del movimiento del brazo, los ojos, la cabeza, etc.), a no ser que se sueñe específicamente con eso. Sospecho que si uno se diera cuenta, vería que la mente acorta los momentos del traslado para ir al grano directamente (con variantes, a veces uno se traslada en un sueño lúcido tal cual es en la realidad de la vigilia, así que no es "ley") ya sea de manera voluntaria o involuntaria. Los sueños tienen muchísimo de instantaneidad.

- Luego, esta imaginación se transformó en la "realidad" del sueño y yo ya estaba con la pared delante de mi propia nariz.

En este momento mi acompañante desapareció de lo que hasta ahí era un sueño común. Miré hacia arriba y vi una verja en lo alto. Otro detalle: hasta el momento de estar en el medio de la calle y después acercarme a esa pared, todo el ambiente era reconocido por mi consciencia de ese momento como la realidad. Cuando subí la verja, me di cuenta que esa verja no existía en la realidad cotidiana de la vigilia y pensé: ¡qué cornos hago acá en lo alto!

La verja (situada en lo que parecía un balcón) estaba muy arriba. Una vez subido ahí me di cuenta que era un sueño.
Recuerdo ahora otra ocasión en donde también me había dado cuenta que estaba soñando (lo mencioné una vez en esta entrada del blog*): y era que un día me había ido a dormir en un barrio (mi casa) y al rato estaba tomando un Colectivo (Bus) en otro barrio que quedaba en la otra punta de la ciudad. En el sueño me había preguntado cómo es posible que estuviera en este lugar si hace un rato me había acostado a dormir en mi casa (jaja). Esa interpelación fue el detonante del sueño lúcido. Posteriormente, subí al Colectivo e hice un juego: en vez de pagarle con la moneda correspondiente, lo que hice fue poner la mano cerrada y vacía y hacer el amague de dejar la moneda en el recipiente de monedas que ellos usaban (recuerdo haber tenido esa sensación de aventura y expectación por saber qué iba a pasar en esa "realidad" que todavía no me terminaba de creer). Hice ese ademán, y sucedió algo muy pero muy bueno, que me alegró muchísimo el día, por el mundo de posibilidades que vi se abrían en un sueño lúcido: cayó una moneda al recipiente. O sea, con la mano vacía "cree" una moneda, la tiré al recipiente y pasé al interior del transporte. Recuerdo muchas cosas de ese sueño como el momento en el que me puse a ver a la cara a la gente que estaba ahí; me preguntaba ¿qué son estos rostros de esta gente que verdaderamente no existe? Era tan pero tan real e increíble... Las sensaciones en un sueño lúcido son únicas.
Me dio un poco de vértigo la altura, pero ahora sabía que era un sueño, así que todo iba a ser distinto y mi aprensión a las alturas se esfumó inmediatamente. Dentro de un sueño lúcido uno suele tener una sensación más o menos latente de ser poderoso e invencible y sencillamente eso es demasiado grande comparado a algo tan pequeño como el vértigo a las alturas o el miedo a las arañas [¿es posible hacer "psicoterapia" con los sueños? Enfrentar a Freddy Krueger en Las pesadillas de Freddy, no es una noción nueva, lo sé].

Estaba realmente muy alto, cinco o siete pisos arriba. Intenté controlar los pensamientos, primero, para tener un orden respecto de lo que iba a aparecer, sea lo que fuere aquello que aconteciese, y segundo, para lograr yo crear las distintas situaciones y objetos dentro del sueño. Después de alrededor de 15 años con este tema, me son estos puntos extremadamente difíciles de lograr, más el segundo que el primero (pensándolo bien creo que andan casi parejos los dos).

La verja cedió a mi peso. "¡Pero qué mier#@!". No pude prestar atención qué sucedió, pero casi inmediatamente, la verja se compuso nuevamente. Al mismo instante también, observé un tornillo desajustado en la punta de la verja (todo esto en medio de todas absolutamente todas las sensaciones que uno puede tener símil a la realidad común: el viento en el rostro —clima fresco en este caso—, la gente circulando allá abajo, la sensación del contacto de la verja con las manos, el apoyo de los pies en la cornisa, etc.). Ese tornillo sin ajustar aflojaba el sostén de la verja y me entorpecía cualquier cosa que yo quería hacer, así que me decidí por ajustarlo. Y lo curioso es que no pude. ¡¡No pude!! Intenté "jugar" con ajustarlo mentalmente. Cerré los ojos, imaginé, volví a abrirlos, y seguía igual. Con una mano no podía ajustarlo, era un tornillo como los de la realidad, con las fuerzas y leyes de la física: mi mano resbalaba al querer girarlo y ajustarlo, estaba demasiado fijo ahí, mal colocado y torcido por la misma inclinación a la que se sometía la verja por estar yo sosteniéndome en ella. Esto me frustró un poco y me hizo perder mucho de todo el hilo de lo que quería hacer (como casi siempre SIEMPRE sucede, me ganan por goleada la ansiedad, las ganas y la expectación).

Mientras intentaba arreglar lo del tornillo, delante de mí vi, bien lejos en otro edificio, a una pareja (hombre y mujer) que estaban hablando, y ahí "perdí" el sueño lúcido y comenzó uno a mitades, para luego definitivamente ser un sueño regular. También volé hacia allí, mezclé gente conocida con desconocida y me fabriqué (ya sin consciencia) un sueño de acción, como quien hacer algo.

Saco en claro un par de cuestiones:
  • Cuando la imaginación toma su rumbo, sin que la atención de uno esté presente, el sueño es concebido según esa imaginación. 
  • Hay niveles de creación/fabricación de sueños que pueden combinarse o no: una persona pone los "condimentos" del sueño según las experiencias, situaciones y emociones del día, ese es un nivel de fabricación. Otro nivel se puede observar momentos antes de ingresar al sueño: las particularidades de ese momento (tensión, cansancio, excitación, hambre, alegría, etc.) van a ser también los constitutivos del sueño luego. Y, por último (y sin que esto sea exhaustivo) se puede encontrar la fabricación de los elementos del sueño en el sueño mismo, ya sean estos algo grande como el entorno (que es en donde el sueño se dá, pero que es el sueño mismo a su vez) o algo pequeño como una manzana, pasando por variaciones figuradas en situaciones concretas (uno puede soñar que lo persiguen, que está corriendo, que está volando, etc.) muy pero muy dinámicas que combinan todo lo anterior y más.

No he podido experimentar más. Tengo demasiada ansiedad y debo estar completamente tranquilo para investigar más a fondo en cada una de estas oportunidades.

En lo que a mí respecta, la realidad parece ser más grande que lo que uno pudiera concebir, pues, no sólo hay un mundo inmenso, que es pequeñísimo a escala astronómica, con mares y océanos, montañas altísimas y flora y fauna; no sólo hay otro "mundo" allá afuera, son sistemas solares, galaxias, materia oscura y agujeros negros supermasivos, también hay un mundo tremendamente grande y rico cuando se cierran los ojos y toca soñar.

Así que, bueno, no hay por qué darle más vueltas, al fin y al cabo esto sólo ha sido un sueño lúcido y un tornillo.

Saludos!!!!

P.D.: Si alguien ve algún error o no entiende algo de lo que expuse aquí, que pregunte!
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* Mi relato acá es ligeramente distinto al de esa entrada del blog, ahora que la releí después de varios años, pero lo dejaré así en esta entrada porque lo importante de esa situación es exactamente igual en los dos relatos.