La psicología de los niños tras el terremoto en Japón

Es absolutamente indudable que un acontecimiento como el terremoto que sucedió en Japón el pasado11 de marzo ha afectado profundamente los sistemas de referencia y marcos establecidos de los niños en ese país.

Los expertos afirman que la ansiedad es el trastorno más grave al que se enfrentan estos niños al ver que la normalidad de sus vidas se ha visto profundamente modificada de un día para otro.  Así lo cuenta en este texto la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association, en inglés) a través de The Associated Press. "De hecho, la interrupción de la vida diaria, cuando es prolongada, puede ser más perjudicial que el propio desastre" dice el psicólogo Gaithri Fernando, quien dirigió un estudio de cómo el tsunami de 2004 en el Océano Índico afectó a los niños en Sri Lanka.

"Descubrir, de pronto, que no se tiene agua para una ducha o cama propia, o que no se puede ir a la escuela a ver a los amigos, puede ser muy molesto", comenta Fernando, profesor de la Universidad Estatal de California en Los Ángeles.

Los expertos señalan que volver a los niños a una rutina, aunque sea una inusual, es algo clave. "Un tipo de estructura básica para el día a día ayuda a prevenir el daño psicológico", comenta Burke, psicólogo australiano. "Una rutina les da la sensación de que su mundo es predecible, porque cuando tenemos esa sensación nos empezamos a relajar". Y lo que dice a continuación es algo muy cierto: "Un desastre nos hace dar cuenta que el mundo no es predecible".

Save the Childen, una agencia de ayuda internacional que ha creado espacios seguros para que los niños jueguen en las zonas del tsunami, comenta que entre las historias que más escuchan ─que van desde el mismo terremoto, el tsunami y el temor por la radiación─ lo que más se observa es el miedo a quedarse solo. Impactante.

Artículo completo en Inglés (original), traducido al español por Google.

3 comentarios:

María Beatriz dijo...

Me da mucha pena lo que le pasó a todas esas personas, especialmente los niños, que son tan vulnerables. Seguramente quedará marcada su psique para toda la vida.
Que los niños necesitan rutinas, es muy cierto. Hasta diría que los adultos también necesitamos algo de rutina. Los cambios muchas veces nos hacen sentir desorientados....
Muy interesante Addax!
Saludos

Sara dijo...

Más que molesto tal y como dice el artículo es traumático pero incide más el efecto en los adultos que no en el desarrollo infantil.
De igual forma, esa rutina que se hace mención sin lugar a dudas deben de "revivir" tanto niños como adultos, tal y como menciona María Beatriz.

Addax dijo...

Yes, María, cuánta realidad hay en que ninguno tiene el día de mañana seguro, tal como lo ve en un presente o lo experimentó en un día anterior.
La mente es conservadora, le gusta mucho las estructuras y adhiere naturalmente a las rutinas, a las cosas repetitivas.

Yo opino que la memoria es algo evitable y que las personalidades se forjan con recuerdos y olvidos. Y que eso sí, TODO PASA, y que quienes tengan "buena madera" harán uso buenísimo de lo que tengan en un presente y lo volcarán a la salud suya y de sus pares. Así, no existe tragedia pasada que valga.

Un abrazo!!!

¡Hola, Sara! (¡Hermoso nombre!):
Seguramente habrá sido muy traumático. Vos qué opinas: ¿se puede educar a un niño de tal forma que ningún acontecimiento futuro (como una "tragedia") le sea algo traumático? Un saludo, gracias a las dos por pasar!!!