Eso que llaman conocimiento

He estado investigando el tema del conocimiento en mí mismo. Me he dado subjetivamente cuenta que en lo estricto nada puedo conocer. Lo que antaño he llamado conocimiento es una fabricación de escenarios, en donde fui creando elementos que, bajo pautas y otros trucos, fui colocando visiones, más elementos, medidas, y organizando los datos y llevándolos de un escenario montado a otro.

He tenido la manzana en mis manos y he querido abordarla. La he accedido con el pensamiento, con los sentidos, y al resultado de ese abordaje le he llamado conocimiento. He dividido la manzana, he dicho que tiene textura y sabor, que tiene ciertas dimensiones, cierta masa, cierto peso, y he considerado que la división de la manzana en datos me daba un resultado que luego era el conocimiento. He tenido la tendencia a creer que dividiendo la cosa había conocimiento. Y si bien, a algunas cosas concretas le he seguido incorporando el mismo abordaje, ahora a esos resultados ya no les llamo conocimiento.

Conocer puede que sea un misterio para mí, o, tal vez, conocer no exista…o quizás mi idea de conocer sea un ideal.

Puras especulaciones. Lo único que sé es que con la manzana aquí en mis manos, yo soy la medida de todas las cosas, de la manzana en cuanto tal y de lo que la manzana pudiera ser o no ser. YO soy quien accedo a la manzana, y, por lo tanto, yo soy quien puede convencerse de lo que la manzana pueda ser o no ser. Y como mi Yo está repleto de trampas y engaños, este Yo que ahora escribe se da cuenta que el Yo que dice que conoce no tiene razón ni la tenía, que no tenía razón diciendo lo que dice con esos elementos así como venían siendo en la mente.

Por último, me doy cuenta que no puedo conocer nada sin conocer primero al Yo que dice las cosas. Y si miro hacia otro lado, hacia el mí mismo, me doy cuenta que el Yo es una ilusión. Así, de nuevo, el conocimiento no existe, sólo existe el Yo que dice que existe el conocimiento o que no existe el conocimiento ¡y esa es la gran trampa a desvelar! Sólo existe el desvelo...

Eso que llaman conocimiento... ─me digo.

2 comentarios:

Roal dijo...

Con la manzana en mis mano... "yo soy quien puede convencerse de lo que la manzana pueda ser o no ser". Claro, esa manzana para quien la observa.

Muy interesante. ¡Te mando un abrazoooote!

Anónimo dijo...
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