No hay religión aquí...

No soy religioso en el sentido aparentemente común de la palabra: o soy católico, o judío, o musulmán, o hindú, o budista o taoísta, etc. No tengo religión institucional establecida ni tampoco lo que puedo pensar o creer lo inscribo en una filosofía de vida o en algún tipo 'formal' de filosofía (estoy más bien lejísimos de algo medianamente 'formal').

Mis posturas ante las cuestiones de la existencia son de moderación y duda, en donde es más constante la moderación y más actuante la duda. Tengo moderación porque sé que no lo puedo saber todo: puedo solamente saber algo, y eso es una nada inquietante entre el átomo y el Universo. Soy limitado, mi biología es limitada, mis pensamientos son limitados, soy finito. Esto, para mí, no es una teoría, una creencia, un enfoque, esto, para mí, es un hecho:
Quiero saber sobre Japón y leo libros sobre Japón, veo videos y fotografías. Y todo lo que leo o veo sobre Japón para mi no llega a ser conocimiento. Entonces, voy a Japón. Hablo con japoneses y con no japoneses en Japón. Y, no tardo en darme cuenta que, con esta mente y biología, cada vez que estoy en un lugar en Japón, estoy sólo en un lugar único y que ahora respiro a Japón pero siempre desde un único lugar. Me doy cuenta que Japón es un país con extensión más allá de donde se hallen mi mente, mi cuerpo y mis percepciones inmediatas. No puedo conocer al Japón en su totalidad porque cada vez que estoy en un lugar de Japón, estoy en un lugar de Japón. Japón es toda aquella extensión de tierra y yo sólo piso lo que tengo como superficie en mis pies. Y me digo que esto que ahora sé de Japón es un fragmento, a veces más colorido, a veces más detallado, pero un fragmento del todo. Luego, cuando alguien me pregunta acerca del Japón, yo no hablo como si fuera que sé, aún a pesar de haber leído, visto, oído, sentido y gustado "mucho" respecto de Japón. No me creo mi acumulación de conocimientos sobre el Japón. Así, todas las respuestas que pudiera dar están revestidas internamente, en mí  mismo ─sin testigos─, de moderación sutil, lisa y llana.
Tengo duda porque no doy por sentado los datos que obtengo desde mis sentidos y desde la elaboración de mi intelectualidad, sea todo esto venido una por vez o en combinación. Soy sensible a gente muy inteligente que concluyó en algún momento que había que matar, y eso para mí es irracional. Si la inteligencia convencional lleva alguna vez a ese parecer, yo dudo de la inteligencia convencional. Soy también sensible a gente muy tonta que concluyó en algún momento que había que matar, y eso para mí, es irracional (quizás, la expresión 'irracional' no me sea la más feliz, pero ahora no encuentro otra). Sé (o creo saber) que las conductas humanas pueden justificarse de un lado del otro de la biblioteca, tanto para un bien o para un mal sensatos. Entonces, dudo del pensamiento que lleva a la mente a un lado o al otro, de una manera voluntaria o involuntaria. Básicamente, dudo porque soy curioso y mi inclinación es hacia las preguntas más que hacia las respuestas (y ya esto es personal). Dudo porque hay una mínima especie de libertad en mí mismo que no se adhiere a las cuestiones establecidas, sean estas ciertas o falsas (tal vez mi duda en este sentido sea sólo un capricho del espíritu). Y, aquí, de nuevo: mis intenciones de estar ausente de creer y de descreer.

Entonces, no soy religioso en el sentido convencional, y no me interesa serlo. Aunque pienso en Albert Einstein (lo que está fuera de "[ ]" es lo que cito):
«[No creo en un Dios personal y no lo he negado nunca sino que lo he expresado claramente]. Si hay algo en mí que pueda ser llamado religioso es la ilimitada admiración por la estructura del mundo, hasta donde nuestra ciencia puede revelarla».
¡Un saludo!