Psicología de la identificación

¿Qué es la identificación psicológica y por qué una persona se identifica?

Existe una tradición en Argentina que trata de regalar/vestir al hijo que nace con la camiseta del equipo de fútbol, del cual el padre es aficionado, para así convertirlo en hincha (fan, partidario) de ese equipo. En cualquier parte se pueden hallar fotografías de niños (o recién nacidos o muy pequeños todavía) con una camiseta de Boca Juniors o de River Plate (los equipos con más aficionados en Argentina). Esta actitud, de los padres para con sus hijos, conforma el llamado folcklore del fútbol, y, en efecto, yo también fui recipiente de aquél folcklore.

Cuando era niño, mi hermana (mayor por aprox. tres años) que simpatizaba con Boca, hizo unas maniobras para que yo, en vez de ser del equipo de mi padre ─quien era de River y tímidamente propugnaba que yo lo fuese también─ sea justamente de Boca Juniors, el archirrival de River. Me acuerdo, con cierta precisión, los días en que yo era de River Plate (habré tenido unos 6 años) y los días posteriores a ese cambiazo de bando. Recuerdo levemente las arengas de mi hermana diciéndome que Boca era mejor que River y las razones por las cuales yo debía hacerme de Boca.

Y me hice de Boca. Hasta hace unos años, yo me decía hincha de Boca. Cuando seguía su campaña y performance por los distintos torneos en los que este equipo participaba, quería, deseaba, que ganara. De hecho, si bien aún sigo algo identificado con Boca, mi identificación sigue casi plena en la esfera deportiva nacional, con el Seleccionado Argentino de Fútbol: en una disputa deportiva, yo ya deseo, antes del partido, que Argentina obtenga un resultado favorable. Estoy identificado psicológicamente con la Selección.

Me es indudable que mi comportamiento actual, en lo referente a la identificación psicológica, tiene su historia en aquella época en donde por la influencia de mi hermana me hice fan de Boca y que mi identificación actual con la Selección argentina viene de la repetición de esa secuencia de mi infancia; y creo, la verdad, estar identificado con muchas cosas y cuestiones, algunas más concretas (como un equipo de fútbol), otras más o menos sutiles (como la sensación que tengo del raspón en mi rodilla derecha).

Mi identificación me devuelve un círculo de pertenencia con el cual yo puedo decir que soy dueño de algo: Boca Juniors no es un fenómeno aislado, como la lluvia, sino que Boca Juniors es mi equipo; el raspón no sucede en el árbol de en frente de donde vivo sino en mi rodilla. Yo soy dueño, y, las cosas y cuestiones, pues, pasan por un sitio que yo llamo mi/Yo: mi taza de te, mi equipo, mi camiseta, mi computadora, mis emociones, mis dudas, mis amigos, mi árbol... La identificación psicológica es la sensación/idea/pensamiento de un acontecer dentro de algo llamado uno mismo o el Yo.


Bien, pero, ¿qué es y qué implica la identificación psicológica? Cuando la Selección Argentina de Fútbol juega los mundiales, yo suelo vivir toda una gama de emociones, sentimientos y sensaciones mientras estoy viendo sus partidos: mi atención se enfoca en la TV, me pongo ansioso sufriendo los goles perdidos o convertidos por el rival y alegrándome mucho cuando el equipo logra anotar un gol. Creo la identificación sucede porque:

- Por un lado, es fácil trasladar mis vacíos personales no atendidos hacia un exterior lo más concreto posible. Yo no soy el tenista, el futbolista, el cantante, y deseo estar ahí, pero, no estoy amigado con este deseo y su no cumplimiento. Me es más fácil colocar mis anhelos insatisfechos debajo de la cama y trasladarlos hacia algo que por lo menos desde una sensación ─también fácil de obtener─ me devuelva todo aquello incumplido latente que porto (aunque sea mínimo, no me importa). Además, he asociado este exterior concreto con algo que me sienta bien por lo que, cada vez que evoco la imagen de este exterior (del equipo de fútbol), me produzco alguna especie de bienestar. Yo quiero sentir esta suerte de bienestar (que no es tal, pero a efectos de lo que quiero decir...) y cuando me la produzco por aquella evocación, no hay oposición, sino que lo que impera es una reafirmación, que se va repitiendo, de esa íntima conducta psíquica.

- Por otro lado, mi necesidad de seguridad. Cuando me identifico con algo, con el equipo de fútbol, encuentro también en otros esta identificación, con lo cual, paso luego a formar parte. Formar parte me brinda mucho de mis requerimientos de seguridad.  Si alguien ataca a mi equipo favorito, la defensa que yo haga de él dará cobertura a mis inseguridades y tendré por ello otra vez un halo de cierta seguridad. Querer seguridad, identificarme con un equipo, formar parte y el surgimiento posterior de un efectivo tipo de seguridad, todo ello, es un mecanismo rápido y fiable bien completo que, por rápido y fiable, en la repetición, se vuelve invisible y automático. Este mecanismo, ahora automático/inconsciente casi en su totalidad, se termina por convertir en una suerte de trampolín para otras identificaciones. Es productivo (en términos de seguridad) repetir estos íntimos comportamientos psíquicos también con otras cuestiones (como con las ya nombradas: mi árbol, mi rodilla, mi pensamiento, mi blog, mi automóvil, etc.).

Todo lo anterior podría ser la metáfora de la identificación psicológica. En la no metáfora, la identificación es una estructura propuesta por la información de los sentidos que luego por factores genéticos y culturales  [y un gran componente de repetición mecánica] funciona como modelo de toda la gama de emergencias psíquicas observables o no.

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