Perdóneme, lector, hablaré como si fuera un maestro

Vos creés, estimado lector, que las cosas existen y yo te digo que nada existe. Porque cuando yo te pregunto sobre cómo haces para saber y me respondes que con la mente y los sentidos, yo te digo que existen los inventos y las alucinaciones; cada uno crea su realidad mediante los elementos a mano: la mente, los sentidos, la intelectualidad, la experiencia, la cultura, la memoria. Y te pregunto, ¿algo que viene a la existencia por un invento verdaderamente existe? ¿Uno realmente crea hoy lo inexistente de ayer, o sólo descubre lo que ya existía?

Nada existe, querido lector, ni siquiera esta frase. Sólo existe, en este ahora, este mismísimo proceso de escritura y lectura. No hay producciones en el vasto mundo de las cosas con desenvolvimiento.

Dime, lector, ¿quién es dueño de algo? ¿Quién es el dueño de la mota de polvo, del inconmensurable átomo? ¿Quién es aquél que es dueño de un pensamiento siquiera? ¿Hay alguien que tenga guardado el concepto del Amor en una caja para venderlo en el mercado a seis dólares la frase?

¿Tienes problemas? ¿Qué problemas? ¿Dinero, soledad, falta de amor, intranquilidad, respeto? ¿Quieres evolucionar, ser no violento, ser querido, llegar a ser alguien? ¿Crees que has perdido el tiempo, que no lo has aprovechado, que se te fue el tren? ¿Te sientes culpable por el Dios de tu religión a quien piensas heriste con tu minúsculo acto?

¿Tienes un problema? ¿Cuál? ¿Cuál es exactamente el punto desde donde emerge tu real y verdadero conflicto? ¿Cuántas veces has hecho la pregunta pintando una pared? ¿Cuál es el problema? ¡¿Cuál?! ¿Hasta dónde has llegado para responderle? ¿Qué has dejado para entenderle? ¿Has abandonado siquiera una semana todo cuanto te es importante sólo por una simple respuesta? Sensatez, querido amigo, no hay nada nuevo a la vuelta de tu propia esquina.

Dices que te importa tu familia, tu trabajo, tus relaciones sociales, el poder ver televisión un sábado a la noche. Dices que sin auto quieres tener uno; que sin novia, quieres tener una; que sin perro, quieres tener uno. ¿Tienes una nariz que no te gusta? ¿Tienes sólo un brazo? ¿Has estado solo mucho tiempo? ¿Estás pasando hambre? Sí, hambre. ¿No tienes para comer? Y yo te pregunto, ¿comer es sólo ingerir por la boca? ¿Has comido alguna vez lo trascendente y te has sentido lleno por algunos minutos? ¿Verdaderamente has tenido hambre alguna vez y te has saciado? ¿Para qué prestarle atención a la familia, a los gastos, al día, al perro que ladra, al minúsculo mosquito en la pierna, si no tienes un segundo de Libertad? ¡Tu prioridad debe ser la muerte si no tienes Libertad!

Así que el problema es que algunas veces, tristemente, las cosas no tienen sentido para vos. ¿Y cuál es? ¿Para qué querría alguien que las cosas tengan sentido? ¿Qué harías vos con el sentido? Harías esto y aquello, ¿no? Pero esperas a que el sentido venga para hacer esto y aquello. ¿Te quieres sentir bien? ¿Para qué? ¿Qué harías con el bien y con el sentimiento? ¿Qué transformación crees que vas a tener teniendo salud o "sintiéndote bien"? ¡Sos un versero, lector, un poeta, el Indiana Jones de los atrevimientos, un aventurero en tu propia caja de zapatos!

Porque esperas. Esperas el tren, el colectivo, el auto, el taxi. Esperas en tu cita con esa persona. Esperas que cambie el clima, que deje de llover, que deje de estar mojado, que deje de hacer calor o frío. Esperas, porque piensas que cuando llegue el momento te vas a convertir. Te dices en un ahora que serás en ese momento lo que estuviste pensando que serías cuando esperabas.

Pero, fiel lector, no puedes esperar nada, a pesar que protestes, reniegues, a pesar de la gran pasión que pongas al hecho de querer convertirte en algo. Estás imposibilitado a esperar y a convertirte desde la realidad del Universo. ¿Por qué, por qué estás imposibilitado? Dime, ¿qué parte de tu cuerpo está esperando cualquier cosa en este mismo instante? ¿Acaso tu sangre hace un parate, queda sin circulación, y después vuelve al camino? ¿O tal vez pienses que hay dos células de las millones que tienes que a lo mejor en algún momento no se muevan y queden quietas para esperar? Sos un actor de tu propia ilusión, y encima, a veces te ríes. ¡No existe nada! Sólo entender desde las entrañas.

Y claro, me hablas de la mente. Me hablas de la mente como si conocieras. Lector, sos muy pretencioso. Sos atrevido, aventurero. Sos alguien creyente. Interponés a todo una creencia y para todo tenés un intermediario. Porque cuando alguien te dice "volveré a la tarde" piensas "está bien, le creo, en la estadística de mi vida el 90% de las veces que é/ella me dijo que volvería a la tarde, lo hizo". Porque para sentirte bien tienes que ver la flor, las nubes, rezar, escuchar un chiste o, simplemente, compartir. No me hables de la mente como si fuera que la conocieras, pues, entre vos y yo, yo te digo que no conoces un carajo. Hablame de la mente como si fuera que no la conocieras, y, entre vos y yo, quizás haya descubrimiento.

Tienes muchos intermediarios, lector. Nada te es inmediato porque no toleras el vacío ni la soledad. Estás tan embobado en querer convertirte que ante la expectativa de la nada quedas en desesperación incontrolable. Y todavía creés que cuando controlas estás controlando algo... ¿Te has animado alguna vez a llegar a un vacío? ¿Te quedaste con la nada cuando nada había, o cuando nada había quisiste poner algo? ¿Cuántas veces entre lo plano de tu caminar elegiste la cornisa? ¿Qué sabes del temor, de lo oscuro, de la noche interminable del alma? ¿Qué sabes de la mota de polvo en el mesón? ¿Qué es lo que sabes? Sí, tienes muchos intermediarios, lector, necesitas de la hoja escrita para descubrir el árbol en tu jardín.

Discúlpame, querido lector, que te hable como un maestro, pero las cosas por única vez tienen que tener un nombre en la existencia. Vos no existes, y menos tus problemas. Sólo existe quien emite el sonido, y de eso, vos y yo, sensatamente, no estaremos muy seguros en un pronto futuro que tampoco tiene existencia. Sé digno.

Siempre leal, 
Addax.

4 comentarios:

Jennifer dijo...

Interesantes reflexiones. Existe una realidad fuera de nuestro cerebro? Acaso no puede nuestro cerebro crear multiples realidades? Cual de ellas es mas real? Aquella que es compartida por mas personas o aquella que yo vivencio?
Dudas existenciales que se remontan al inicio de la filosofia.
Un abrazo

Roal dijo...

Me quedo sin palabras... ¡Gracias por esto!

rosscanaria dijo...

Addax, estoy completamente de acuerdo con todo eeso en lo que nos haces reflexionar pero ¿no es demasiado real? demasiado "pon los pies en el suelo". El personaje se ha creado su realidad plagada de sueños, de ilusiones, de esperas, si le dices crudamente que nada existe ¿no le estarás perjudicando?, no todos estamos preparados para enfrentarnos a nosotros mismos con todas nuestras realidades alternativas.
Reflexión apta para un profundo y extenso debate, me gustó mucho.
Un besote Addax,

Addax dijo...

¡Gracias por pasar, Jennifer!
Yo me hago una pregunta más general: ¿Existe algo llamado como la Realidad? Y si existiera, ¿es capaz el ser humano de decir algo sobre ella? ¿Es genuino acceder a la "realidad" partiéndola y diviéndola y llamarle a eso "conocimiento? ¿La única realidad existente es la del cerebro, no existiendo, por ello, el sonido del árbol que cae en una isla deshabitada?

Mi postura es la de prudencia, porque creer saber cuando nada se sabe es una gran ignorancia.

¡Un saludo!

¡Roalcilla querida! Mi fiel seguidora que rebuzna seriedad (jajajaja), ¡gracias por pasar, te aprecio mucho! ¡Gracias a vosssssss!

¡Hola, rosscanaria, te mando un beso grande!
Sí, tienes razón, puede esto tener cierta cantidad de mucho para algunas personas. Somos personas que estamos cargados de cosas en la mente y en el cerebro. En mi caso, la descarga es salud y liviandad.
Yo pienso que hay "más cosas" en el silencio que en el sonido elaborado o en el ruido, más cosas ricas con las cuales crecer. Al sonido ya lo conozco, es mi camino habitual.

¿No es ruido pensar en Dios? ¿Cuál es la utilidad de pensar en una entidad así? ¿Alguna vez una creencia hizo algo por el hombre? El término Dios está tan altamente cargado, tan altamente transmitido en procesos de culturales de poder al ser humano, que es difícilmente difícil, llevándose de aquello, poder saber qué es eso llamado Dios cuando se lo nombra. Es mejor el silencio, la nada, el vacío.

Uno espera encontrar el sentido de la vida en una creencia, o en algo externo, cuando es también posible encontrarlo en uno mismo y en ningún otro asunto más. "El hombre es la medida de todas las cosas, de las cosas en cuanto son, y de las cosas en cuanto no son".

¡Un afectuoso beso después del charco te envío!