Consideraciones sobre lo práctico

Desde hace un tiempo he venido considerando que el pensar, en su forma más compleja y elaborada, sirve mucho para el entrenamiento y la salud del cerebro, pero que casi al mismo tiempo, sirve poco si es que el resultado de ese proceso no conduce también hacia algo práctico. Pensar por pensar sin que el pensamiento haga ninguna devolución hacia el poder actuar es sólo entrenamiento y poco más.

Así, cada vez que me he animado a pensar lo he hecho con la actitud de no creerme lo que he pensado, más si esto pensado no iba más allá de mi Yo cotidiano ni devolvía un estado personal para actuar en un momento siguiente.

He considerado lo práctico como algo fundamental aún cuando con mi pensamiento no haya abordado lo suficiente para concretar o constituir ese concepto.

El desarrollo de esta actitud ─de no auto-convencerse con lo pensado─ tuvo un producto totalmente secundario dentro de mis actuaciones psíquicas inscriptas bajo el término "pensar": alejarme de mi propio pensar simplemente me ha permitido "ver" y "escuchar". La actitud de no identificarme con el pensamiento inmediatamente me ha puesto atento en frente de otras personas que piensan, y en ese sentido, este "ver" me ha ido llevando también a un "escuchar".

Una postura sensata en frente de uno mismo, sin las auto-trampas, el tener presente cuando lo pensado no va más allá tanto como uno quisiera por lo poco práctico de su producto principal, esta postura de no creerse el propio pensar, de no mentirse ante lo que hay (y ante lo que NO hay), la actitud de poner por unos momentos en el lugar adecuado las íntimas actuaciones psíquicas, presenta una base sincera para lo práctico.

En este caso, la acción de alejarse de uno mismo conlleva a un encuentro con los otros. Uno ya no es más (o lo va siendo cada vez menos) un ruido entre el propio entendimiento y las palabras ajenas. Y esto es al fin algo práctico. Metafóricamente, lo práctico para mí es el precipicio antes de una acción y la caída en vuelo de una actuación, esto es: un momento del pensar que culmina en el actuar externo concreto.

Así, sin haber logrado lo práctico entre tantas instancias o situaciones pensativas, otra vez la sensatez (el gran valor humano en el camino del auto-conocimiento), el no mentirse a uno mismo, ha traído como regalo el deseo primario de una persona con los pies en la tierra: actuar invisiblemente escuchando a otros. Algo básico,  y algo práctico por suerte.

Con esta diminuta sensatez vuelvo a descubrir que lo invisible existe y también actúa, ¡cómo no! Y vuelvo a decirlo: encontrarse con alguien sensato es un tesoro en las fortunas cambiantes del tiempo.

¡Un saludo!

5 comentarios:

rosscanaria dijo...

Siempre me lías con tus reflexiones pero en esta te sigo y apoyo, lo práctico...
Me ha encantado y he dejado constancia.
Besitos de lindo fin de semana Addax,

Roal dijo...

¡Excelente! Me gustó mucho esta entrada...

"Un momento del pensar que culmina en el actuar externo concreto". Y para esto necesito enfocarme :D.

¡Abrazos! Bye...

Addax dijo...

Muchas gracias por los comentarios, chicas, las quiero mucho!!!!
Un beso grande!!!!!!!!!

Perico dijo...

eli-x.blogspot.com es mi blog realizado en un "transnoche para engordar la tesina de los listillos de lo new recursos TIC". Un bloc debería ser como este "su majestad" =D
Me parece que una reflexión personal o un ensayo se adecua perfectamente a tu blog. Espero que sigas igual de bien en tu trabajo pasado un cierto tiempo y que todo eso te aporte algo más que autocrítica.. Te invito a reflexionar en mi blog ahora que yo no tengo tiempo por culpa del MAES.. je , je.

Addax dijo...

Gracias, Perico, por tus pensamientos. Yo también espero lo mismo, estar bien, tranquilo y que el asunto laboral me haga buenos aportes en varios sentidos.

Gracias por pasarte, te mando un saludo!!!