Krishnamurti también pega coscorrones

Sí, yo deseo. Si bien, digamos, intelectualmente, sé lo que implica desear, considero que no llegué el núcleo del asunto como para comprender la trama íntima de lo que implica.

Pienso que mis deseos, en esta etapa de mi vida, son modestos. He aquí una lista no exhaustiva:

  1. Deseo un hogar. En un mundo capitalista no tener un pedazo de propiedad privada es algo raro (pongo la palabra "raro" para no poner otras mil palabras que pienso ahora). Entonces, me levanto y me voy de mi habitación a la cocina y me preparo un café con leche que saco del aparato llamado heladera. Voy a la sala en donde hay unos sillones y prendo el televisor. Abro el ventanal para que ingrese aire fresco. Apago unas luces para dejar entrar los rayos de luz que se reflejan en un suelo limpio que invita a andar descalzo. A la noche vendrán mis amigos, estoy preparando el tradicional asado en un asador detrás en el patio. Subo a mi habitación. Desde ahí se ven las ramas de un árbol; por aquí la pared pintada de blanco. ¡Por fin he puesto algo de mi personalidad en esas paredes! Unos cuadros, algún poema trascendental...Se escuchan algunos ruidos en la vereda...mis amigos entraron al jardín de mi casa, a ese lugar que en mis deseos hoy le llamo hogar.
  2. QUIERO UN HELADO ¡Ya! Ya tomé un helado ^^
  3. Deseo tener el recurso económico para desarrollar cierto potencial que tengo a través del asunto tecnológico. Un estudio de grabación, todo lo requerido para pintar, bailar, entrenar el cuerpo, etcétera. Con ciertas voces que escucho al cantar (en la tele o en la radio) me hierve un algo en el pecho. Sé que cierto tipo de expresión culmina en salud cuando incorporo mi imaginario hacia el cantar. Me gusta cantar y hay un nivel inconsciente que puede livianamente expresarse de ese modo.
  4. Deseo un lugar propio para leer y escribir. Eso podría estar en aquello que llamo hogar. Voy a la biblioteca, saco unos libros (originales, no fotocopias), huelo sus tapas, las hojas entremedio...Tengo una gran libreta de anotaciones en mi escritorio que cuando la tomo nada se cae por los costados, ni el vaso, ni el lápiz, ni otros cuadernos. La superficie es total hasta para estirar mi brazo y tenderme por ahí sintiendo la superficie vidriada de ese escritorio. La madera de la biblioteca ya me inaugura en la entrada a esa habitación todo un mundo de posibilidades. Yo sé que ahí existe una biblioteca sólo por el olor, el inconfundible olor del saber, de las experiencias ajenas solidariamente puestas en hojas para el deleite de quien quiera alcanzarlas. Ahora me siento en un sillón que está justo por debajo de una gran lámpara que no da lugar a ninguna sombra en el sector abierto del libro. Escucho unos ruidos...mi madre sonriendo en la cocina.
  5. Deseo una familia en el sentido estándar de la expresión. No puedo iniciar una familia en las condiciones en las que actualmente me encuentro. Hay otros puntos por desarrollar por ahora. Pero una familia..., mi abuela tomando mates con mi madre, mi padre arreglando algo en el jardín. Viene alguna tía a visitarnos, mi hermana abriendo la alacena para sacar riquísimas galletas. El horno está prendido porque me aventuré a hacer pan yo mismo. El mesón de la cocina me da todos los espacios y yo dejo que mi mente ponga sal, harina y levadura a gusto...
  6. Deseo iniciar una tradición. Algo que muchos tienen tal vez me es tan difícil de lograr, tan tan. Quizás lo deseé porque no lo tengo y una vez que ya inicie algo así no sea tan interesante la cosa. Quizás. Pero este no es un post que intente explicar mis deseos, este es un post sobre mis deseos.
  7. Este es un deseo sobre la sonrisa de mi familia. No tengo nada más que decir, mi imaginario lo dice todo.
  8. Un jardín que regar.
  9. Unos perritos y un gatito.
  10. La posibilidad de salir de este lugar e irme a otro que también sea mío sin medir ni andar midiendo por el asunto material.
  11. Casi por último, este deseo grande de expresión que tengo. Ojalá encuentre mi vehículo saludable de expresión en el que yo puedo ser yo mismo de una vez por todas.
Ahora despierto una vez. Me había dormido en la mesa de mi habitación. Krishnamurti que pasaba por el pasillo con su taza de te se acerca a pegarme un coscorrón.
Y ahora me despierto definitivamente. Casi pensé que Krishnamurti erra real. Y pienso: en términos de desear seguramente Krishnamurti me pegaría unos coscorrones...

Jajaja ¡qué loco!

6 comentarios:

María Beatriz dijo...

Deseo ser feliz. Ya sé que uno ya lo "es"...pero últimamente no me sale

Saludos

Addax dijo...

Como este es un post de deseos, María Beatriz, deseo que llegues a un punto en el que por auto-comprensión no debas recurrir a una búsqueda para descubrir una realidad o una verdad.

Deseo que no requieras de desear =P
Un beso, gracias por pasarte!!!!

El dinosaurio dijo...

Y yo deseo que tengas un buen finde y que nunca dejes de contarnos tus locuras.

Addax dijo...

¡Gracias, Juanjo! Sos un ídolo!!!!!!!! Grande entre grandes!!!!!!!!!!!!! ^^
Un abrazo!!!!

susana dijo...

Yo deseo decirte que me alucino este escrito, como hace mucho nada me alucina, ni siquiera lo que escribo desde hace un tiempo. Me gustó muchísimo!

Addax dijo...

¡Muchas gracias, Susana!

¡Escribí y seguí intentando porque el ejercicio literario deja terapia y salud psicológica, más allá de alucinaciones propias o ajenas!

¡Un beso grande, gracias por pasar!