Así están las cosas

Yo creo que aislándome un mes llego al 10% del Nirvana, pero no puedo (es joda, pero no tengo otra forma de expresar la impotencia). El pasado me persigue, y el pasado tiene buena salud.
Si el pasado fuese una mina cualquiera (o revestida de cierta importancia para mí), yo al pasado lo desecho. Pero, el pasado es un familiar...Varios familiares.
Mi forma de ser me va a llevar a la ruina. ¡Y es que no creo ser feliz ni de una forma ni de otra! "Abandonarlos" a todos e irme "a por las mías". Mi mente estará conectada con el sufrimiento del familiar. Ni dejando ni adoptando veo perspectiva de salud, ni a corto ni a largo plazo.
¿Cómo puede ser considerado un hombre que quiere y es capaz de ser libre? Pero, no libre desde el sentido del diccionario, sino, libre en el sentido pleno de la palabra. La sociedad me dice que irme, que intentar por otro lado ser libre, no es ético.
¿Qué me da la ética a mí? ¿Para qué quiero la ética yo?
Irme para ser feliz significa abandonar a un familiar. Y no es cualquier familiar.
Quiero experimentar el otro lado de la moneda, harto de este lado siempre. Pero, no es por mí, no es por mí ahora.
"No existe la consciencia en los momentos de incertidumbre" y "el humano está esencialmente solo" a niveles de la mente. Ahí, es uno con el hondo paisaje.
Toda esta situación no me sirve de nada, y ya no hay nuevos aprendizajes. No es porque lo sepa todo sino porque lo que voy a aprendiendo lo puedo tomar desde circunstancias con otras calidades.

Terminaré como mi padre...todo indica eso.

1 comentario:

Juanjo dijo...

Amigo, sé que es difícil, pero recibe todos mis ánimos. Un abrazo.