El meollo de la cuestión, tal vez.

Acabo de putear fuertemente a una persona, a alguien representante de la sociedad. Lo hice con justa razón y estando muy enojado.

¿Es mi verdadero yo estas expresiones de enfado? ¿Mi verdadero yo participa más del muchacho previo al enojo, del muchacho en pleno enojo o de éste, del muchacho que está escribiendo con sus miedos?

¿Mi yo real está inmiscuido en algún lugar entorpecido por la intrusión del pensamiento? Si esos tres estados son yo ¿por qué en el firme ajuste de ser yo mismo no he encontrado la paz?

He usado el hecho de que me critiquen para exteriorizar esa emoción. Pero, condicionalmente, se me ha preparado para esperar las represalias.

He ahí una clave de la no salida de mi verdadero yo: la ilusión de represalias.

¿Qué es, Addax, pues, una represalia? ¿Un castigo, una acto de violencia? ¿Es en sí misma la idea de represalias el eje de la represión? ¿O es, tal vez, el vacío, la ignorancia, de no saber qué hacer si un acto como ese pudiera acontecer?

Quedarme con los vacíos. Es un desafío muy grande puesto que sólo imaginarme con quedarme con lo que no hay ya me pone vulnerable y sobreviene un miedo. Ahora, otra cosa por resolver.

¿Qué hay en el vacío, en el no saber qué va a pasar o cómo se va a obrar, que de mí se desprende un miedo? O mejor dicho, ¿qué hay en mí que con un vacío me sobreviene un miedo? Porque yo quiero saber, tener la certeza, conocer cómo voy a obrar en tal o cual circunstancia ¿por qué mi yo anda moviéndose por esos lugares?

Han pasado unos instantes desde la última pregunta y creo haber dado con la respuesta: mi yo quiere tener certezas de no ser él mismo porque como ha venido siendo le ha causado gran sufrimiento.

Al final, es miedo a mí mismo. Terrible paradoja.

3 comentarios:

Cosechadel66.es dijo...

Yo creo que todos nos tenemos miedo a nosotros mismos, ya sea por no hacer o por hacer demasiado.

Carpe Diem

Carla dijo...

Concuerdo con Cosecha, todos nos tenemos un poco de miedo, de lo que podemos hacer, de lo que no, el miedo es el que nos paraliza muchas veces.
Pero si estabas enojados, puteá. Muchas veces es necesario.
Me gusto tu post

yuli dijo...

Hola mi amooor!! bueno que decir que no hayas dicho vos... justamente recien hablando de muchas cosas que incluian la muerte de las personas que amamos, me dijistes lo mismo que todos los pensamientos que se me vienen y sentimientos, es todo el miedo de mi misma que siento, el hecho de castigarme con pensamientos errados o acertados.
Pero no dejo de preguntarme como me puedo tener tanto miedo a mi misma? a todo lo que pienso? o a lo que puedo llegar a sentir de mi misma..
En fin asi parece que trabaja la mente humana..
Te quiero muchisimo nene, sos mi sosten todas las veces que necesito la palabra firme de una persona!
Mil besos..