Krishnamurti, el conocimiento y la libertad (2)

Reproducción de una parte del texto del capítulo 19, Un diálogo con la muerte, del libro de Mary Lutyens, Krishnamurti. Los años de plenitud (la publicación previa a esta, aquí):
Una persona corriente que lea este libro, exclamará inevitablemente: ¿De qué está usted hablando? Es para esa persona que Krishnamurti explica muy cuidadosamente y de múltiples maneras, las dos memorias: la necesaria y la psicológica. El conocimiento es indispensable para funcionar en cualquier campo de nuestra vida cotidiana, pero el recuerdo psicológico de nuestros agravios, ansiedades, penas y sufrimientos es el factor de división y, en consecuencia, de conflicto entre el conocimiento esencial que se requiere para manejar un automóvil, y la experiencia del conocimiento que constituye el movimiento total de la psiquis. Él señala este factor en la relación, en nuestros fragmentados modos de vida. He leído muy detenidamente este libro. Estoy familiarizado con los Upanishads y he ahondado profundamente en las enseñanzas del Buda. También conozco bastante los estudios psicológicos modernos. Hasta donde he llegado en mis estudios, no he encontrado la frase: «El observador es lo observado», en su significado total. Tal vez algún antiguo pensador pueda haberla dicho, pero una de las cosas más importantes que Krishnamurti ha descubierto es esta gran verdad, que cuando realmente ocurre, como me ha sucedido personalmente en ocasiones, literalmente expulsa el movimiento del tiempo. Permítaseme agregar que no soy un seguidor de Krishnamurti ni lo acepto como mi gurú. Para él la idea de convertirse en un gurú es una abominación. Al examinar críticamente este libro, lo encuentro absorbente porque aniquila todo cuanto ha creado el pensamiento. Cuando uno se da cuenta de esto, es algo que conmueve. Es una verdadera conmoción física.
Continuará en un último post el cual dará como completado el extracto citado (el libro completo se puede descargar por Internet con una simple búsqueda).

Agrego: La tercera y última parte de estos extractos, aquí.

No hay comentarios: