De políticas y cambios.



(...) Por eso, el verdadero cambio empieza en casa...

Si me produzco paz, digamos, en mi habitación, después lo transmitiré a la cocina y a la sala de estar, seguramente. Ni hablar del entorno no-físico, como las personas que habitan en mi casa.

Cuando tengo paz, pienso más claramente y observo transparentemente los asuntos del día a día. Así, es fácil llegar a la solución de algún inconveniente. Si soluciono los inconvenientes en mi entorno próximo o si, por lo menos, me produzco una tendencia hacia una posible solución, seguramente, mis soluciones se trasladarán al vecino, a mis amigos, al otro entorno más cercano.

Mis cambios directos que me conciernen personalmente producen al principio otros cambios indirectos en el entorno. Al final, esos cambios son tan notorios que en un santiamén pasan de indirectos a rotundamente directos.

Hace ratito me tiraron por debajo de la puerta un papelito con la foto de un político local —que ni sé quién es— con el mismo eslogan de siempre y una foto medio sonriente del tipo a la izquierda de texto. AHÍ NO ESTÁ EL CAMBIO.

Hay muchos tipos de revoluciones, pero de la que yo hablo, empieza frente del propio espejo.

¡Saludos!

__________
Imágenes.
Corte de boleta, tijera: Archivo, Octubre 2007, http://estejulioesuno.blogspot.com/2007_10_01_archive.html

3 comentarios:

Carla dijo...

Muy buena la reflexion!
Me gusto muchisimo!
Los cambios empiezan por uno, y hay que comprometerse

Francisco Galván dijo...

Está claro que la revolución debe comenzar en cada cual. Si no te la crees, ¿cómo la vas a pedir a los demás?

Addax dijo...

Carla: Graciassssss. Me alegro que te guste =). Abrazo de gol!!!

Francisco: Jajaja el Hombredelpirulí. He ahí mi hipocresía moderada y controlada, pero hipocresía al fin.
Gracias por pasar!!!!!!!!