Desdoblamientos: Coincidencias con el relato de C. Castaneda (1)

Luna, sueño y fantasía de 95C (Pixabay.com)

Esta serie de textos es el primer intento de registrar lo que me pasa desde hace más o menos 8 o 9 años.  Podría ponerle diversos nombres: viaje o sueño astral, sueño diferente, sueño lúcido, estado no ordinario de conciencia, ensoñación, etc. Muchas de las cosas que ahora —más o menos— sé es que casi todo lo que me pasa tiene un nombre específico, algunos "místicos", otros, científicos. Para mí comodidad, a todo esto le llamo Desdoblamiento.  Mayoritariamente quiero ir por el lado de la ciencia común: la de la experimentación y la observación; y no hacer afirmaciones extravagantes. No adhiero al uso que suele hacer de estas experiencias el llamado New Age. 


Mis escritos anteriores relacionados con este tema:
  1. Sobre mis Desdoblamientos;
  2. Salir del cuerpo;
  3. Sueños lúcidos.

Aprendiendo a moverme

Reconozco que no he aprendido del todo a moverme todavía y si bien tengo avances yo los considero aleatorios en muchos casos. La forma en la que uno logra moverse en un desdoblamiento es diferente del estado de vigilia, pues, uno despierto puede sin mayor participación de la voluntad mover un brazo, pero en este otro estado la forma es la que bien iba marcando mi intuición: por medio de la voluntad pura. Si yo estoy en medio de un desdoblamiento y quiero trasladarme de lugar no tengo que intentar mover los pies (como queriéndolos activar por medio de la musculatura) sino sólo pensar en el movimiento de los pies o también sólo enfocar la atención en el deseo de querer moverme. A veces he podido de alguna forma simular la densidad del suelo y moverme y caminar relativamente del mismo modo en que cualquiera lo hace despierto. Otras veces me encontré flotando y traspasando el suelo con lo cual se vuelve muy difícil moverse imitando a lo que se hace en el estado de vigilia. Y aquí entra Castañeda reforzando con dos de sus libros lo que buenamente me marcaba mi intuición.



Castañeda es un personaje lleno de imprecisiones biográficas, así que no hablaré de él en esos términos. Me referiré a él por medio de uno de sus libros que se titula "Las enseñanzas de don Juan". Yo no conocía ni a Castaneda (con ñ o sin eñe, es lo mismo) ni a los toltecas ni a la cultura yaqui hasta que un amigo me dijo sobre un libro; ignoro si él me comentó sobre el libro por las historias de mis experiencias que yo le contaba o si fue solamente coincidencia.

Como no tenía idea por qué libro empezar (Castaneda tiene como 12 libros y hay otros relacionados) comencé por una guía de cómo leerlo (Para leer a Carlos Castaneda, Resultado de búsqueda en Google Libros; Para leer a Carlos Castaneda, Enlace que facilita la descarga del libro). Ahí había unos puntos en los que se sugería empezar por tal libro y seguir por tal otro. Creo que mi amigo también me dijo que empezara por Las enseñanzas de don Juan al igual que esta guía.

Resumiendo muchísimo, se dice que Carlos Castaneda fue un antropólogo que, motivado en la realización de su tesis de Antropología, se encontró por casualidad con un conocedor de diferentes plantas psicotrópicas utilizadas por la cultura circundante al desierto de Sonora, en México. Este conocedor (que sabía muchas más cosas que el tema de las plantas esas) era un viejo brujo e indio yaqui. Este brujo, llamado don Juan Matus, en una de sus visiones incorporó un dato que mandaba pasar su linaje de brujo a Carlos Castaneda. Así fue que Carlos Castaneda y don Juan Matus iniciaron un camino descripto en el libro Las enseñanzas de don Juan siendo el primero el alumno y el segundo el maestro.

Castaneda, bajo los efectos del peyote, tenía más o menos las mismas experiencias que las que yo tengo cuando vivencio un desdoblamiento. Y eso me llamó muchísimo la atención. Así que de ese modo me enganché con ese y otro libro más y fui incorporando unas ideas específicas acerca de cómo uno se puede mover en ese estado.

Marcaré a continuación las similitudes del relato escrito por Carlos Castaneda sobre sus experiencias con el peyote (Mescalito) que se relacionan con mis experiencias propias antes, en medio y al final de un desdoblamiento:

(...) Para entonces todos los ruidos se habían desvanecido y hallé que me costaba trabajo enfocar las cosas. Busqué a don Juan y al volver la cabeza noté que mi campo de visión se había reducido a una zona circular frente a mis ojos (...).

Respecto de las expresiones anteriores yo tengo unas variantes. En un momento estoy soñando cualquier cosa y en otro sólo veo entre un círculo, es decir, los lugares hacia donde yo puedo ver están delimitados por un círculo en donde en su parte de adentro observo unos colores borrosos de la misma tonalidad que ese ambiente en donde estoy; observo como mirando por un tubo transparente y todo lo demás fuera de ese tubo tiene un color similar al del ambiente (yo creo que todo lo demás fuera del círculo es ambiente) y sin embargo yo creo recordar también algunas veces oscuro ese ambiente. Lo que ahora me acuerdo es que en una de mis experiencias de este tipo los colores que aparecían eran amarillo claro, beige, algo de marrón, tonalidades de marrón y de beige, todo esto sintetizado en un círculo borroso.

Yo estoy como caído, como tirado en un piso suave (¿mi cama?); a veces parece tierra. Lucho por mover mi cabeza hacia los lados pero el enfoque cruzado e incómodo que tengo sólo se mantiene rígido. Yo abro y cierro los ojos y la visión al cerrarlos es muy parecida a cuando están abiertos. Siento cómo mis ojos parpadean a medio cerrar pero sin cerrarse. Cambio la visión de mi ojo izquierdo a mi ojo derecho pero la visión es la del ojo derecho. Yo me hallo muy incómodo, me acuerdo desesperar.

Recuerdo a veces los instantes anteriores a esa visión circular y me parece recordar gente. Yo imagino que la gente habla de mí, me quiero parar, pienso que estoy muy borracho. No puedo mover nada, lo único que puedo hacer es ver como por un círculo y sentir cómo mis ojos están entrecerrados; creo recordar un lagrimeo también. Me pasa luego que, al parecer, sigo durmiendo porque la experiencia de algún modo desaparece o me despierto como con los ojos abiertos. Este último detalle me hace elucubrar que el color de la pared ha influido en el color de mi visón dentro del círculo. Ahora, por qué yo miro circularmente, ni idea.

Muchas veces he pensado que este tipo de experiencias fueron por haber abierto en algún momento los ojos durante un sueño y repentinamente mi parte de visión normal resultante de la vigilia se vio mezclada con la visión virtual en mis sueños. Otras veces, simplemente, no recuerdo haber despertado con los ojos abiertos lo cual no quiere decir que no lo haya hecho. En todos los casos los sueños dejan de ser y toda la experiencia se centra en esa dificultad e incomodidad al ver circularmente; además de tener casi siempre la sensación de recordar los momentos previos a esta visión circular y creer que hay gente y que yo estoy en medio de algún lugar transitado -aunque no pueda ver más allá del círculo y, dentro de él, no pueda percibir más que colores difusos y borrosos-.

Mis experiencias de este tipo no son parte de un desdoblamiento al menos no de uno común. Yo recuerdo soñar antes y después de tener esto de ver como por un círculo, no recuerdo ahora con precisión si tuve esta experiencia sin haber soñado antes. No sé por qué sucede esto, no le encuentro mucho sentido a no ser que lo relacione con mis ojos abiertos a la hora de estar durmiendo y soñando. Ignoro por qué no me puedo mover, por qué no puedo ni mover la cabeza, por qué mi visión no se acomoda. Sé que no es un sueño y que después desvaría en algo parecido a un sueño, pero no es un sueño común y silvestre.

Podría hacer una entrada de cien hojas contando esto de empezar a moverme pero no sería cómodo para quien pudiera leerlo. Es por eso que si bien este texto se llame Aprendiendo a moverme todavía no mencione las veces que intenté hacerlo (aunque previo a este texto ya comenté algo al respecto). Esta va a ser la primera entrada y creo que habrá una o dos entradas más sobre mis experiencias acerca del intento de moverme en medio de un desdoblamiento.

¡Saludos!

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