Indentifican patrones al pensar en objetos familiares

Un algoritmo computarizado revela lo que estamos pensando

Un estudio de la Carnegie Mellon University a cargo del neurocientífico Marcel Just y del profesor de Ciencias Informáticas, Tom M. Mitchell, reveló la manera de identificar los pensamientos de las personas y las percepciones que éstas tienen acerca de objetos familiares gracias a la identificación de los patrones cerebrales que se generan al pensar en estos mismos objetos. Esto es posible por que se combinó lo que se conoce como Aprendizaje Automático (rama de la Inteligencia Artifical que desarrolla técnicas para que las computadoras puedan aprender) con técnicas de representación cerebral (como las que posibilitan la Imagen por Resonancia Magnética, IRM, los Rayos X o la Tomografía Axial Computarizada, TAC).



El experimento

A una docena de participantes envueltos en un escáner IRM se les mostró dibujos de 10 objetos diferentes (cinco herramientas y cinco casas), uno por uno, y se les pidió que pensaran en sus características. El método utilizado por Just y Mitchell les permitió saber, con una exactitud del 78%, no sólo cuál de estos objetos veían los participantes mediante el registro de sus patrones cerebrales, sino también, en qué estaban pensando (excluyendo la información obtenida de la corteza visual del cerebro). Lo que sucede es que los diferentes objetos que vemos producen un patrón cerebral específico que, mediante un algoritmo creado por estos científicos, se hace posible identificar y con ello saber en qué estamos pensando (en este caso, si en una casa o en una herramienta).

Pensar en un martillo, por ejemplo, produce la activación de una determinada región del cerebro. Sin embargo, si sólo pensamos en utilizarlo lo que sucede es que se activa el área motora del cerebro, mientras que si pensamos sólo en su forma, se activan otras áreas distintas.

La innovación
Según Just y Mitchell, esta es la primer vez que se puede identificar el proceso de pensamiento asociado a un único objeto. Lo que se había estudiado antes tenía que ver con identificar grandes categorías de objetos (como 'herramientas' frente a 'edificios'). Ahora, su estudio demuestra que es posible reconocer entre objetos con significados muy parecidos, como dos herramientas diferentes.



Los profesores Marcel Just y Tom M. Mitchell de Carnegie Mellon University.

Cerebros diferentes exhiben mismos patrones al codificar objetos individuales

Otro tema importante descubierto a raíz de este estudio es que por medio del algoritmo que desarrollaron es posible identificar los pensamientos de un participante sobre la base de los patrones cerebrales extraídos de otro participante.

Mitchell comenta que "el estudio establece, como nunca antes, que hay una comunidad en la forma en que cerebros diferentes representan el mismo objeto". "Siempre ha existido el enigma filosófico acerca de si una persona percibe el color azul del mismo modo en que otra lo hace. Ahora vemos que hay una gran cantidad de elementos comunes en la actividad cerebral de las diferentes personas que se relaciona con herramientas familiares y casas".

En el artículo que yo traduzco gracias a Google y a PROMT Translator, Svetlana Shinkareva, profesor asistente de psicología en la Universidad de Carolina del Sur, autor principal del estudio, comenta que "este primer paso usando algoritmos computarizados para identificar pensamientos de objetos individuales por medio de la actividad cerebral puede abrir nuevos caminos científicos, y finalmente carreteras y autopistas". Este mismo profesor afirma que "esperamos progresar en la identificación de los pensamientos asociados no sólo con imágenes, sino también con palabras y frases".

Usos prácticos
El desarrollo de esta tecnología permitirá avanzar sobre el conocimiento que se tiene respecto de la forma en la que los autistas (o personas con desórdenes neurológicos) representan conceptos sociales, permitiendo desarrollar una teoría acerca de esta enfermedad, puesto que es muy difícil saber de una manera distintiva cómo perciben ellos a los demás.

Imagino también innumerables avances médicos cuando se puedan identificar conceptos, por ejemplo, a la hora de hacer cirujías complejas, pudiendo mediante una orden simplificada realizar acciones complicadísimas; o en criminalística, pudiendo saber si una persona utilizó tal o cual arma a la hora de cometer un determinado delito.


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