Revelando intenciones secretas en el cerebro

Revelando intenciones secretas en el cerebro


Los científicos pudieron descifrar las intenciones ocultas humanas dentro de la actividad cerebral.

Cuando queremos comprar un libro o tomar un café, nuestro cerebro va almacenando nuestras intenciones. En qué lugar y cómo lo hace ha sido revelado por John-Dylan Haynes del Instituto Max Planck de Ciencias Cognoscitivas y Cerebrales Humanas (en Inglés, Max Planck Institute for Human Cognitive and Brain Sciences) en Febrero de 2007, en cooperación con investigadores de Londres y Tokio. Por primera vez se ha podido leer las intenciones de algunos participantes mediante el monitoreo de su actividad cerebral. Para ello, se combinaron imágenes de resonancia magnética y algoritmos informáticos sofisticados.

Se eligieron unos participantes que tenían como tarea sumar o restar tal cantidad a un número que se mostraría en pantalla. Se les pidió que mantuvieran en su mente esa intención de sumar o restar hasta que el número relevante fuera mostrado. Las actividades cerebrales registradas, tanto en las intenciones de sumar como en las de restar, permitieron a estos científicos adelantarse y prever las decisiones que habían hecho los participantes, con un acierto del 70%, incluso antes que aquellos vieran el número en la pantalla y hubieran empezado siquiera el cálculo.

Haynes comenta que "se ha previsto que la libre inclinación hacia cualquier propósito podría ser almacenada en las regiones medias de la corteza prefrontal, mientras que la inclinación hacia un propósito derivada por el cumplimiento de una orden externa, podría estar almacenada en la superficie del cerebro. Fuimos capaces de confirmar esta teoría con nuestros experimentos".

La corteza prefrontal juega un papel crucial en funciones cerebrales superiores como la cognición, siendo la corteza cerebral más evolucionada en humanos.

Ver las intenciones secretas es posible por la existencia de un método llamado reconocimiento de patrones multivariante (en Inglés, multivariate pattern recognition). Básicamente, una computadora es pre-programada para el reconocimiento de patrones específicos provocados por pensamientos también específicos, de modo tal, que puede predecir las decisiones de las personas sólo con la observación de su actividad cerebral.

Cómo el cerebro almacena las intenciones

El estudio también permitió saber cómo se almacenan las intenciones en el cerebro. Haynes dice "que las intenciones no se codifican en neuronas individuales sino dentro de un conjunto de patrones espaciales de actividad cerebral". Se supo, además, que las distintas regiones de la corteza prefrontal realizan operaciones diferentes: la región delantera del cerebro almacena las intenciones hasta que sean ejecutadas, mientras que la región trasera, se hace cargo del sujeto cuando éste se percata y empieza a calcular. Haynes comenta que "las intenciones reservadas para acciones futuras que se codifican en una parte del cerebro necesitan ser copiadas a una región diferente para ser ejecutadas".

Estos avances permitirán mejorar la calidad de vida de pacientes con parálisis (o que tengan algún tipo de prótesis) y que dependen de la asistencia de una computadora al generarse una evolución en la denominada interfaz cerebral por computadora.

No hay comentarios: