Sueños lúcidos - Sobre mis Desdoblamientos


Lucid Dreams (Sueños Lúcidos, en español) de photosteve101 (flickr.com)

Este texto es el primer intento de registrar lo que me pasa desde hace más o menos 8 ó 9 años.  Podría ponerle diversos nombres: viaje o sueño astral, sueño diferente, estado no ordinario de conciencia, ensoñación, sueño lúcido, etc. Muchas de las cosas que ahora —más o menos— sé es que casi todo lo que me pasa tiene un nombre específico, algunos "místicos", otros, científicos. Para mí comodidad, a todo esto le llamo Desdoblamiento.  Mayoritariamente quiero ir por el lado de la ciencia común, la de la experimentación y la observación, y no hacer afirmaciones extravagantes. 

Esta es la tercera entrada sobre el tema
. Para leer las otras relacionadas, seguir los vínculos siguientes:


Sueños lúcidos

Yo tengo algunas veces sueños lúcidos. Básicamente, consisten en darse cuenta uno de estar soñando justamente cuando se está soñando, y poder, desde ese darse cuenta, interactuar a voluntad con el entorno ya sea con personas u objetos. Las sensaciones que percibo a la hora de estar en un desdoblamiento son muy parecidas a las que percibo cuando me encuentro en un sueño lúcido. Tener un sueño lúcido es una experiencia por demás placentera porque uno puede hacer verdaderamente lo que quiera. Supongo que dependerá de la práctica porque en los sueños de este tipo a veces salen las cosas que uno quiere hacer y a veces no.

En uno de los sueños lúcidos que me acuerdo tuve estaba soñando que esperaba en la parada de colectivo a un ómnibus que solía tomar cuando vivía en Santiago del Estero. Me di cuenta que soñaba porque justo cuando el colectivo se iba acercando a la parada yo pensé qué hago tomando un colectivo en Santiago si yo me dormí en Tucumán. Inmediatamente después, sentí como una frescura, y subí al colectivo. Ahora no me acuerdo: o ya había tenido sueños lúcidos antes o había leído algo al respecto, porque cuando estaba subiendo al ómnibus comencé a pensar que si estaba en el medio de un sueño lúcido yo podía hacer lo que quisiera sin temor a represalias o consecuencias; entonces, lo que hice fue no sacar las monedas de mi bolsillo para pagar ─sino hacer un ademán como si fuese que las estaba sacando─ e imaginarme que tenía ya las monedas en la mano. Yo pensaba que las podía crear. Cuando mi mano tomó contacto con la mano del colectivero no tenía las monedas, sin embargo, el tipo tomó lo que yo le había dado (no era nada, yo no sentía nada en mi mano) y cuando me dio el boleto me dí vuelta y escuché el sonido de las monedas al caer en el recipiente. Yo creo que ahí, en ese sueño, fue la primera vez que pude darme cuenta que se podía inventar realidades en ese estado, el cual que yo he vinculado de muy parecido al de un desdoblamiento.


Ya subido al colectivo empecé a mirar a la gente que ahí había intentado registrar bien los rostros para recordarlos después despierto. Luego, de un momento para otro, todo el entorno comenzó a derretirse, menos yo, hasta que se quedó más o menos oscuro. Justo ahora me estoy acordando que ese derretimiento fue, creo yo, causado por algo que dije (y me sigo acordando de más todavía) una vez dentro del colectivo. Días antes había conversado con un familiar sobre este tipo de asuntos y hablado sobre si se podía encontrar algo útil al tema (por lo que con este recuerdo me remonto a que sí había tenido sueños lúcidos antes). Esta persona me dijo, desde su concepción de Rosacruz y demás temas místicos, que aprovece una ocasión como aquella para pedir que se me lleve hacia las bibliotecas de no-sé-cuánto del conocimiento (ahora, realmente, no me acuerdo el dicho exacto que me dijo y que después yo efectivamente también dije en el omnibus). Yo dije algo así como llévenme a tal o cual lugar y de ahí en más todo se empezó a derretir dejando tras de sí toda una tonalidad negra u oscura. Una vez se puso todo oscuro me desperté. Ni idea qué pasó.



En otro sueño que después fue lúcido yo me encontraba en medio de un tiroteo en un barrio con calles de tierra. Cuando me di cuenta que soñaba todos los personajes del sueño desaparecieron. Intenté correr y volar por la vereda de un parque muy parecido a la del Parque 9 de Julio (aquí en Tucumán). Un hecho particular quizás mío, o de este tipo de sueños, es que yo iba cambiando el entorno conforme iba pensando. Si yo pensaba en divertirme, y si después a este pensamiento lo asociaba sutil y fugazmente con un video juego, aparecían en el sueño lúcido, de la nada y de manera muy desordenada, videos juegos tipo Arcade,apilados unos sobre otros en todas direcciones. Por lo general, esta construcción fugaz casi deliberada me hacía perder el foco y olvidarme de alguna manera que estaba soñando y el sueño continuaba su curso habitual, es decir, sin ser uno lúcido. A veces también después de esta construcción me despertaba. Los sueños lúcidos, según mi percepción del tiempo dentro de ellos, eran muy cortos, como de un par de minutos, incluso de menos tiempo. Muchas veces dentro de un sueño normal he mirado hacia la derecha y luego hacia la izquierda y visto que todo había cambiado instantáneamente. En los sueños lúcidos y en los momentos en los que hubo desdoblamientos también se presentaron estos cambios súbitos.


La Sinestesia y el perder el hilo

Mi teoría al respecto dice que en nuestros sueños (lúcidos o no) vamos creando el entorno según el sentimiento y pensamiento imperante y que, de alguna manera, pasa lo mismo en un desdoblamiento. Esta cuestión guarda estrecha conexión con el tema de la sinestesia (otra definición acá, muy buena por cierto) de la cual en mi puta vida nunca siquiera escuché nombrar y que me di cuenta que tengo leyendo el resultado de un test del Eneagrama (según ese test yo soy personalidad 4):

Los Cuatros practican naturalmente la sinestesia, una mezcla crónica de sensaciones que los conducen a intensas reacciones multiniveles. Un Cuatro ingresando a una nueva situación podría ver algo que dispara una imagen mental que, a su vez, evoca un sentimiento que le recuerda entonces una canción; que activa más imágenes que despiertan más olores, sabores, sentimientos y así sucesivamente. Los humores y sentimientos del Cuatro pueden correr juntos como una acuarela bajo la lluvia, produciendo una calidoscópica mezcla de impresiones en reacción a los eventos inclusive más insignificantes. http://www.personarte.com/enea4.htm

Cuando hace un tiempo leí esta descripción me quedé pasmado, sentí un escalofrío en el cuerpo. Pude entender un par de cosas. ¡No podía creer que había un nombre para lo que me pasaba! Además, me era tan pero tan común, tan corriente que ni siquiera tuve ninguna llamada de atención al respecto. Tal cual como decía el muchacho Aristóteles: si naces escuchando una nota musical de continuo nunca te vas a enterar que dicha nota musical existe a no ser que ésta pare de sonar.

La sinestesia es como una actividad mental no controlada, desordenada, en la que estoy acostumbrado a estar inmerso muchas veces sin percatarme de ello. Esta misma actividad se traslada a todas estas experiencias que nombro: a lo sueños normales, a los sueños lúcidos y a los desdoblamientos. Yo creo que por eso pierdo el hilo con frecuencia cuando estoy en aquellos dos últimos estados, simplemente, por un desorden en la mente. Especulo que la rapidez con la que se va creando el entorno en un sueño aparenta que uno es quien va hacia ellos considerando que el entorno ya está creado y que uno mismo va a actuar allí y nada más. Yo antes había pensado que la escena de mis sueños existía independientemente de mí y que se montaba sin supervisión alguna de mi parte. La realidad, al parecer, es lo contrario.

Después de leer, en el '98, "Tus Zonas Erróneas" de Wayne Dyer (libro que recomiendo con fervorosa pasión) yo empecé a más o menos prestarle simplemente atención a mis pensamientos. Digamos, que sin un plan previo. El pseudo plan ─en algún momento comentaré lo de pseudo─ vino recién después de leer las charlas/conferencias de Jiddu Krishnamurti (aproximadamente en los años 2000-01). Tengo unos 10 años de observar mi propia actividad mental y creo que este comportamiento introspectivo me ha permitido con el tiempo tener cierta soltura a la hora de pescar los pensamientos (todo entre comillas, claro).

No sé si alguno se habrá dado cuenta pero algunos pensamientos pasan muy rápido por la mente y lo hacen tan rápido que la parte consciente de ella no los capta, no los pesca. Algunos pensamientos son más bien una actividad inconsciente que una actividad voluntaria y consciente. Este poder pescar una mayoría de los pensamientos permite a uno darse cuenta del porqué de algunos cambios en los sueños: por ejemplo, en un sueño yo estuve viendo a una chica que me gustaba y, por un pensamiento específico, yo ya me encontraba en una reposera a punto de relacionarme íntimamente con tal chica. de ese pensamiento y deduje su efecto por su relación con la situación siguiente en ese sueño. La circunstancia de estar divertido en un momento (y la relación con los juegos Arcade, contado más arriba) produjo que la escena inmediatamente siguiente fuera completa de videojuegos. Lo mismo pasa con las pesadillas o sueños en los que intervienen emociones negativas como el odio o el miedo. Mi perspectiva dice que según el sentimiento imperante a lo largo del día ─o el estado de ánimo justo antes de ir a dormir─ será la temática del sueño de esa noche. A su vez, mi opinión dice que ya inmersos en el sueño éste también tiene tendencia a modificarse (y de hecho, lo hace en todo momento) según cómo sea el pensamiento o sentimiento del momento. Observación posterior (1 Nov 2011): Una emoción, sentimiento o estado de ánimo, más o menos regular, hará que el escenario de los sueños también lo sea; es decir, un estado equilibrado hace más constante (menos cambiante) el ambiente dentro de los sueños.

He tenido más desdoblamientos que sueños lúcidos. Hace algo menos de 7 meses que no tengo sueños lúcidos, no obstante, hace menos de dos semanas que tuve ya dos desdoblamientos. Los sueños lúcidos y los desdoblamientos tienen mucho qué ver y son un misterio personal y propio que estoy intentando desvelar expresamente. Siempre he tenido la intuición que todo está conectado con todo, tanto desde lo que me pasa hasta lo que leo y veo. Puede que de a poco vaya verificando mi intuición.

En otras entradas continuaré compartiendo mis experiencias. ¡Saludos!

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