lunes, 22 de agosto de 2011

La pastilla del baño




El muchacho con cierta frecuencia se ponía a pensar en cómo mejorar el baño. Ninguna idea se le ocurría. Pensaba en el mármol, en el azulejo, en pintar las paredes, en construirlo todo de nuevo. Pero no, el muchacho sabía que nada de eso él lo podía hacer. E, igualmente, quería mejorar el baño.
Hasta que vino un inquilino nuevo y puso una pastilla en el baño (desodorante). E hizo una mejora. Simple, ni más ni menos.



Y ahora reflexiono así: quedarse atrapado en una forma y contenido de pensar es algo sumamente imperceptible. Ello sólo se quiebra, para quien no es ducho en los detalles de sí mismo, ante la potencia de ciertos acontecimientos (la ida de un ser querido, un accidente de tránsito en la calle, la quemadura fuerte de algún dedo mientras se cocina, por poner algunos ejemplos). Cuando uno piensa ─cualquier persona─ lo hace con base en una manera, en una forma, en un camino, con base en un "método" del pensar, y todo eso es una estructura que queda intacta con el uso. El pensamiento (que casi todas las veces es también lenguaje) es en sí mismo una estructura. Además de la forma de pensar (no confundirse con la forma DEL pensar), existe el contenido de esa forma de pensar (que si ya de por sí el proceso de pensar es un asunto limitado, más limitado aún si todo el proceso se encierra en una forma). El contenido de cualquier forma de pensar es lo que esa forma tiene para decir.
¿Sabes cuál es la forma y contenido de tu pensar actualmente?

Y la reflexión va ahora hacia otro punto: el inquilino es nuevo, y, por lo tanto, yo no lo conozco. Hizo una mejora simple del baño, y me parece muy pero muy bien (todo el día pensando en Krishnamurti y en lo que dice, ¡pero nunca mejoré el baño!). Sin embargo, tanto si lo que a continuación hiciese fuese algo que a mí no me gustara, como si lo que hiciera fuera algo que sí me gustase, yo no me posicionaré para decir que este chico es "buena" o "mala" persona. Y esto es un asunto "complicado". Muy complicado.

¿Estoy queriendo decir que si una persona sigue haciendo "cosas buenas" no lo consideraré "buena persona"? Algo así. Y esto no es que yo estoy en un peldaño de la escalera diciendo qué es bueno y qué es malo con el dedo. No es esto lo que quiero comunicar. Lo que quiero señalar es el no posicionamiento de la mente, del Yo. En el caso mío (y esto puede ser más una defensa que una virtud de libertad), mi Yo casi nunca tuvo razón, a tal punto de intervenir más o menos patológicamente en cualquier situación, importante o no. En mí mismo, yo me di cuenta de eso, y ahora no le doy un crédito importante a mi propia mente. No obstante, al no creerme lo que yo mismo me digo, al no creerme lo que mi Yo relata acostumbrado ─haciendo eso─ me definí una línea clara en el pecho de cierta tranquilidad.

El inquilino nuevo posiblemente estará haciendo cosas "buenas" o "malas" (como cualquier humano del mundo), pero este Yo intentará con toda la sensatez posible no posicionarse ante ello. Al menos, así estoy siendo ahora, después se verá...
¿Estás consciente de tus propios posicionamientos? ¿Hacia donde va tu Yo cuando algo te gusta y cuando algo no te gusta?

¡Un saludo!

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Imagen http://www.decoesfera.com/bano/seguridad-en-el-hogar-el-bano

2 comentarios:

Roal dijo...

Me gusta esta entrada. Un mínimo detalle puede cambiar el panorama...

Por cierto, cuando tengas una oportunidad, pregúntame qué pensé al ver la nueva imagen que tienes en la cabecera del blog xD.

Chauuuu.

Addax dijo...

Jajajaj en qué pensaste?????

Gracias por pasar!!!