África, un infierno creado por el ho(a)mbre

Mapa que ilustra el Cuerno de África (Wikipedia)
Es aquí y ahora. Sí, hablo del Infierno católico o el de Dante. Y no hablo de mala suerte o castigo divino. Hablo de una minuciosa red de decisiones que en África se ha venido sucediendo para provocar que hoy, según la Agencia de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en inglés), haya más de 12 millones de personas ─entre ellos aprox. 2,3 millones de niños─ con riesgo de morir de hambre o malnutrición. Morir de hambre, ¿se entiende?

Uno tiene sed, abre la heladera, saca el agua. La toma. Uno tiene hambre, digamos, a las 2 de la mañana, y lo mismo: abre la heladera y saca un poco de queso. Se hace un sándwich. No todos conocen lo que hace el hambre en el estómago, en el cerebro, en el cuerpo entero, y en la psiquis humana. Vamos caminando de aquí para allá, haciendo esto y aquello, sin casi ruidos en la panza. Y cuando sucede es tal vez una indigestión.



Lo que está sucediendo en países como Somalia, Eritrea, Yibuti y Etiopía (quienes componen lo que se conoce como el Cuerno de África), ya no es falta de algunas proteínas o vitaminas, aquí se habla de vida o muerte respecto de ingerir alimentos de los más básicos para sobrevivir (1). En un informe especial publicado el 20 de julio de 2011, la Unidad de Análisis de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición para Somalia, a cargo de la FAO, y la Red de sistemas de alerta temprana contra la hambruna, declararon oficialmente la hambruna en dos regiones del sur de Somalia. Y advirtió: en agosto, o en septiembre, la hambruna se propagará por todo el sur de ese país (2).

Claro, no todo es responsabilidad humana. Pero sí, casi todo es por el ser humano. Sacando lo "humano" (años de guerras civiles, una atroz corrupción) la zona conocida como el Cuerno de África sufre de las peores sequías de los últimos 60 años. Además, la situación se ha agravado por los altos precios de los cereales a nivel local, la excesiva mortalidad del ganado, y los conflictos y la restricción de acceso a la ayuda humanitaria en diferentes zonas (3).

El pasado 25 de julio hubo una reunión en Roma a petición de la presidencia francesa del G20 (grupo de 20 naciones en desarrollo), la FAO y el PMA (Programa de Mundial Alimentos de la ONU), y tuvo como objetivo que toda la movilización lograda busque como prioritario atender las necesidades de emergencia humanitaria y alimentaria, además de buscar obtener fondos, para dar respuesta a lo que sucede en el Cuerno de África. "Se trata de una de las catástrofes humanitarias más serias de los últimos tiempos", comentó Jacques Diouf, director general de la FAO, tras la inauguración de dicha reunión. La directora del PMA, Josette Sherran, afirma: "Estamos llegando a 1,5 millones de personas en Somalia en este momento, y el PMA está ampliando su operación para llegar a otras 2,2 millones de personas en la antes inaccesible zona sur del país. Las personas al sur de Somalia están demasiado enfermas y débiles para salir en busca de alimentos, por lo que tenemos que llevárselos" (4).

Mientras tanto, hoy jueves, la Unión Africana afirma que la cumbre sobre Somalia, que se iba a concretar el 9 de agosto en Addis Abeba (capital de Etiopía), será retrasada por "problemas de agenda" de los mandatarios (5).

"La ONU dice que decenas de miles de personas ya han muerto y cientos de miles de personas están en riesgo de morir de hambre", tal lo expone el diario español El Mundo en su publicación del lunes pasado.

El diario estadounidense más leído del mundo, The New York Times, a diferencia de las portadas de los demás diarios locales ─que estuvieron cubriendo el acuerdo del Congreso para la aprobación de una ley que evite a los Estados Unidos caer en default─, el martes próximo pasado publicó en su tapa la foto de un niño de Somalia, desnudo y desnutrido, en una decisión que tuvo repercusiones en todo el mundo.

Y, anteriormente, en Tucumán Visión, ya se habían publicado cifras en relación a la producción de comida y el hambre en el mundo, las cuales mencionan que se produce alimento para 12 mil millones de personas (en un mundo con 7 mil millones de habitantes) y que a pesar de ello todavía existen más de 900 millones de seres humanos sub-nutridos. Como para darse una idea en dónde estamos parados, en la era del iPhone (o del iPad) ─se dijo.

Resta poco que afirmar. Una actitud sana podría ser valorar lo que se tenga ahora, ya sea mucho o poco, porque, al final, es como decía la abuela: "Comé toda la polenta, que por lo menos tienes eso, mientras que otros ni siquiera polenta tienen".

Para más información (ver más enlaces, abajo):
Programa Mundial de Alimentos (PMA), Emergencia en el Cuerno de África:
http://es.wfp.org/content/emergencia-en-el-cuerno-de-%C3%A1frica

Artículo elaborado por Addax para Tucumán Visión


1 http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-173032-2011-07-26.html
2 http://www.fao.org/crisis/emergency_meeting2011/es/
3 http://www.fao.org/crisis/horn-africa/home/es/
4
http://es.wfp.org/noticias/comunicado/declaraci%C3%B3n-de-la-directora-ejecutiva-del-pma-josette-sheeran-en-su-visita-mogadiscio-somalia
5 http://www.elmundo.es/elmundo/2011/08/04/solidaridad/1312451733.html

4 comentarios:

El dinosaurio dijo...

¡Cuánta razón tienes, por desgracia..!

Addax dijo...

Gracias por pasar, queridísimo amigo!

joaquin Spiaggi dijo...

Me gusto mucho el artículo. Y que problema grave es todo este tema de la desnutrición. Y la escasa nutrición infantil que hay, el futuro perdido.

Igual siempre hay que tener las esperanzas intactas de que las cosas van a cambiar. Que los chicos van a tener una mayor natalidad porque ellos son el futuro de su país.

Addax dijo...

¡Hola, Joaquín Spiaggi, gracias por tu comentario!

Humildemente, no considero que el problema sea grave ni en el pensamiento que podría decir sobre un futuro perdido. Tampoco considero como algo necesario el hecho de tener esperanzas.

A un hacedor, alguien que además de pensar también está haciendo, no le interesa el futuro ni la esperanza, porque está ocupado pensando y haciendo lo que piensa.

Pienso que el problema de la desnutrición tiene una solución completamente sencilla. Es como un problema psíquico en una persona común: parece para esa persona el inconveniente más grande del mundo, pero, su foco de atención no está en el inconveniente sino en sus efectos más visibles. Así es el mundo, como una persona que piensa o percibe los problemas pero sólo en el nivel de sus efectos. No hace foco con su atención mundial en el real causante del hambre y en aquello que lo hace constante en el tiempo. El mundo con recursos para terminar con el hambre definitivamente tiene su atención en otras temáticas.

Así es la atención del ser humano, tan rara y tan potente.

Un saludo!