martes, 10 de marzo de 2009

La emoción domina al pensamiento (4)

En esta ocasión hablaré de cómo una emoción controla el pensamiento.
Diré lo que es una emoción. Distinguiré al pensamiento como si tuviera tres niveles. Daré ejemplos.
Al final de la lectura una persona entenderá por qué un estado de ánimo se continúa con el tiempo y sabrá cómo hacer para renovarlo.
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Cómo dominar o cambiar un estado de ánimo

Según lo entiendo yo, un estado de ánimo es un grupo de dos o más emociones o sentimientos en frente de un contexto particular (sólo desde el punto de vista de si éste estado de ánimo se extiende en el tiempo). No tengo certezas en relación a si a veces, los estados de ánimos, son un asunto natural y biológico del cuerpo que se trazan según el torrente químico del momento; o si, por provenir las emociones del pensamiento, los estados de ánimos responden sólo a ese tipo de actividad mental. Lo ignoro. Es muy el huevo y la gallina para mí :P .

Hay que comprender cabalmente que las emociones lo hacen a uno totalmente subjetivo. Dependiendo de cómo uno se despierta un día -con tal o cual estado de ánimo- será el matiz que tendrán los pensamientos. En mi caso, mismos problemas pesados son a veces livianos con un estado de ánimo elevado y viceversa. Si un estado de ánimo es dominado por una emoción que lo haga tender hacia la baja, seguramente, los pensamientos del día tendrán la temática que aquella emoción diga. Una analogía clara resulta al señalar que cuando una emoción negativa impera en el cuerpo se recurrirá a pensar que la vida es una mierda, que no tiene sentido, que no se tiene suerte, que no se posee valía, que no se sirve para nada, que es mejor el suicidio, etc., etc. Dependiendo de en qué emoción se esté participando en un momento dado serán los pensamientos que se tendrán.

Un enamoramiento es un tipo de estado de ánimo en el que una persona tiende a idealizar a otra. Los químicos no dejan pensar en un asunto más o menos objetivo, y sólo guían por la senda que ellos marcan. Un sentimiento más "maduro" (entre comillas floggers) sobreviene cuando ese tipo de proceso químico decae y uno ve a la otra persona relativamente tal cual es. Ahí está la decisión verdadera de si seguir o no una relación después del enamoramiento. Por lo común, los hombres y las mujeres se inscriben en queja respecto de cómo es el otro cuando el químico que provoca el enamoramiento se retira a su aposento intra-corporal: Manuel ya no sos lo que eras; Florencia, no seas tan histérica...; al principio eran todo flores y canciones dedicadas, ahora es suerte si prende la radio un sábado... (jajajaja). Sin este estado de ánimo, en el que perdura el color de rosas, las personas vemos las cosas de una manera que se acerca al tal cual son.

El componente complementario

Por lo general, una emoción 'negativa' tiene un componente complementario exclusivo con el que se vuelve, casi inmediatamente, positiva. En mi caso, una emoción negativa como el enojo (es subjetivo esto de negativo) tiene como componente complementario a la necesidad de aceptación: cuando estoy enojado yo necesito aceptación (de mí mismo o de otros). Cuando estoy frustrado por algún asunto, el componente que complementa esta emoción de frustración es la necesidad de contención; de alguna manera, en el momento en que yo me doy cuenta de esto, mi frustración tiende a desvanecerse -a veces con dispar fin-. Muchas veces, esa emoción se va totalmente si la contención viene adecuadamente de una persona adecuada (lo cual, en ocasiones, es muy raro que se dé).

Entonces, una clave para desdoblar una emoción es averiguar su componente complementario, o sea, aquello que necesitamos y por lo cual tenemos esa emoción.

Y lo dicho: Antes de intentar desdoblar una emoción viene el asunto de conocer sus orígenes. Yo más o menos lo relaté desde mi perspectiva más arriba: una emoción viene de los pensamientos y de unos tipos-específicos-de-pensamientos a veces no accesibles por la consciencia ordinaria. (Ver parte 1 y 2 de esta serie)

Cuando la emoción es negativa, su descarga, debe ser del todo creativa para provocar salud
. De nada sirve meterle un frustrado puñetazo a la pared. En cambio, si se lograse canalizar esa energía de una manera fructífera podríamos en un santiamén ser artistas, pintores y músicos (por qué no, boxeadores y karatecas). Muchas de las grandes poesías vinieron porque el autor no se sentía muy bien que digamos. Una descarga emotiva en frente de un lienzo, seguro, generará una obra artística. La clave está, pues, en saber descargar con creatividad la emoción negativa imperante.

Según la Teoría de las Líneas para el control del pensamiento, una emoción es un hilo que se activa sólo cuando uno lo toca. Por ende, hay que evitar o elegir tocar determinados hilos. No obstante, si ya uno activó una emoción y no quiere tenerla, lo que puede hacer es contrarrestarla con lo que no es común para ella: la tristeza se siente muy incómoda al escuchar una canción sumamente alegre y rítmica.

La depresión es un tipo de estado de ánimo poderosísimo y autodestructivo. Yo he averiguado que una depresión tiene que ver con la falta de entendimiento sobre un tema que aqueja pero que no hace figura (por fobia y evitación). Quizás lo comente en otro artículo. Como ella es un estado de ánimo bajo, hay que producir estratégicamente unas acciones que la lleven a un estado diferente: para ello, no hay que escuchar canciones que relaten, por ejemplo, la parte negativa de algo (aplicando esto yo muchas veces he tenido que decir chau Arjona). Ellas tienen a alimentar el núcleo depresivo y a reforzar las conductas que llevan a la mismísima depresión. También hay que evitar toparse con personas depresivas o negativas o muy quejosas y juntarse con gente activa. Esta selección productiva es parte de la inteligencia que bien tenemos todos y está a la mano de quien quiera alcanzarla.

Cuando se tiene un estado de ánimo bajo es porque una o más emociones de bajo nivel están actuando. Una emoción de bajo nivel se puede contrarrestar psicológicamente desde el pensamiento. Pero también se necesita otra dimensión de actividades.

Las Actividades directas y las Señas de formalidad

En el tema de la depresión, no sólo basta con incorporar ciertos tipos de pensamientos positivos que posibiliten al ánimo levantarse, también hay que ejercer actividades directas que siempre se relacionarán con el sentido opuesto hacia donde lleva ese estado preponderante. Si se está deprimido, la misma depresión llevará a no hacer mucho durante el día. Si se desea combatirla, hay que hacer exactamente lo contrario a lo que ella señala: salir a la calle, regar las plantas, caminar, trotar, correr y dejar de estar pasivo.

La depresión es poderosa. Las actividades directas que se elijan deben ser también poderosas. El ejercicio del YO PUEDO es absolutamente poderoso. Consiste en pararse frente al espejo y repetir una y otra vez, durante 5 minutos, YO PUEDO. La mente, el cuerpo, los químicos, el espíritu, la sangre, todo, absolutamente todo, entenderá el mensaje. El inconsciente también. Sólo hay que vencer el pensamiento de hacer el ridículo (el cual es un ridículo en sí mismo). El ejercicio del YO PUEDO harán poner los pelos de punta. A los 4:59 min. el cuerpo se habrá revitalizado. Sin dudas, un ejercicio poderoso.

Una actividad directa súper importante en la batalla por doblegar un estado de ánimo es lo que yo conozco como seña de formalidad. En términos simples una seña de formalidad sería llevar un pensamiento o una idea a la acción inmediata:
  • Los estudiantes de 1er. año de Arquitectura harán un plano simple de algo;
  • Quienes gusten del fútbol, tomarán una pelota y practicarán unos tiros contra la pared;
  • Los intelectuales se sentarán lejos de la PC -si es que la tuvieran- y escribirán, papel y lápiz en mano, los pensamientos del momento, etcétera.
La seña de formalidad consiste en decirse a uno mismo, con una acción, que seguirá por un rumbo diferente, ahora mismo. Debe sí o sí implicar un algo que se pueda tocar en el mundo físico: los planos y textos que se hagan no deben estar alojados en nada virtual (CDs, DVDs, PCs) debe estar en un papel real; no se debe considerar el jugar a la playstation como una seña de formalidad (se debe pelotear contra la pared, literalmente)...La seña de formalidad es una actividad activa, no pasiva: no se debe sentarse a leer un libro porque lo que se desea es dirigir el ánimo hacia el sentido opuesto a donde principalmente va tirando. Para el caso de la depresión se necesita que el cuerpo se mueva.

En fin, esto es más o menos todo sobre estas entradas acerca de La emoción domina al pensamiento.

RETOMANDO, en toda esta serie he dicho que (lo publicaré en un post aparte también para mayor comodidad):
  • Una emoción es una inyección química de adentro del cuerpo hacia adentro del cuerpo;
  • Hay tres tipos niveles de pensamiento que inscriben una emoción:
    - Cuando uno piensa y se da cuenta que está pensando (por ejemplo, al leer un texto e ir captando lo que éste dice);
    - Cuando uno piensa y no se da cuenta que está pensando;
    - Cuando uno piensa y no hay pensamiento distinguible.
  • La emoción produce un surco por el que invariablemente pasarán un cierto tipo de pensamientos. Cuando la química de una emoción ha tomado lugar, nuestros pensamientos, sólo se instaurarán en la temática de esa emoción.
  • Para entender a la emoción hay que entender de dónde viene. La emoción viene del pensamiento.
  • Un importante porcentaje de actividad psíquica emocional forma parte de un ámbito no-consciente.
  • La emoción es una fuerza impulsadora hacia adelante o destructora, hacia atrás.
  • Un estado de ánimo es un grupo de dos o más emociones o sentimientos en frente de un contexto particular.
  • Hay que comprender cabalmente que las emociones lo hacen a uno totalmente subjetivo.
  • Mismos problemas pesados son a veces livianos con un estado de ánimo elevado y viceversa.
  • Una emoción 'negativa' tiene un componente complementario exclusivo con el que se vuelve, casi inmediatamente, positiva. Una clave para desdoblar una emoción es averiguar su componente complementario, o sea, aquello que necesitamos y por lo cual tenemos esa emoción.
  • Cuando la emoción es negativa, su descarga, debe ser del todo creativa para provocar salud. La clave está en saber descargar con creatividad la emoción negativa imperante.
  • Según la Teoría de las Líneas para el control del pensamiento, una emoción es un hilo que se activa sólo cuando uno lo toca. Hay que evitar o elegir tocar determinados hilos.
  • Se contrarresta una emoción con lo que no es común para ella: la tristeza se siente muy incómoda al escuchar una canción sumamente alegre y rítmica.
  • La depresión es un tipo de estado de ánimo poderosísimo y autodestructivo que tiene que ver con la falta de entendimiento sobre un tema que aqueja pero que no hace figura.
  • Con los estados de ánimo bajo hay que producir estratégicamente unas acciones que lleven a un estado diferente: no escuchar canciones tristes, no toparse con gente también deprimida y quejosa. Sí juntarse con gente activa y optimista.
  • Para cambiar una emoción de bajo nivel se necesita una dimensión diferente de actividades: Las Actividades directas y las Señas de formalidad.
  • Hay que ejercer actividades directas que deben relacionarse con el sentido opuesto hacia donde lleva el estado anímico que se desea cambiar.
  • Una actividad directa poderosa es el ejercicio del YO PUEDO, que consiste en pararse frente al espejo repitiéndose por 5 minutos YO PUEDO. Combatir los ocasionales pensamientos de creer que se esté haciendo el ridículo.
  • Otra actividad directa es la seña de formalidad: consiste en llevar un pensamiento o una idea a la acción inmediata: el pintor, fabricará el lienzo, tomará el pincel, se ensuciará las manos...pintará su acción.
  • La seña de formalidad consiste en decirse a uno mismo, con una acción, que seguirá por un rumbo diferente, ahora mismo. Implica, sí o sí, un algo que se pueda tocar en el mundo físico.
  • La seña de formalidad es una actividad activa, no pasiva. Para el caso de la depresión se necesita que el cuerpo, definitivamente, se mueva.