Teoría de las Líneas para el control del pensamiento (1)

Hablaré en esta ocasión de cómo se puede controlar una emoción según la Teoría de las líneas.
Comentaré sobre la falsa sensación de dolor cuando se visita al dentista (o en cualquier ámbito).

Yo parto de la base que un pensamiento genera una emoción o un sentimiento y que ninguna de estas particularidades nunca emergerá si no se pone antes en juego algún pensamiento (por imagen, por voz o en combinación).

Si yo controlo el pensamiento, también puedo controlar los sentimientos y las emociones.
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TEORÍA DE LAS LÍNEAS PARA EL CONTROL DEL PENSAMIENTO

A efectos de comentar esta teoría, llamada de Las Líneas, voy a decir que una emoción (vale lo mismo para un sentimiento) es una línea o un hilo (como los de coser) que se sitúa en un lugar específico del ambiente. Digamos que todo el trajín de la vida diaria puede reducirse a un cuarto vacío en el que hay muchísimos hilos que lo atraviesan en todas las direcciones. Hay un hilo del dolor psicológico, otro de la alegría, otro del miedo; hay una línea correspondiente al sentimiento de rechazo, una línea para los sustos (o un tipo de susto)...en fin, hay una línea o hilo para todo tipo de emociones y sentimientos.

Mientras uno camina en esa habitación se va topando con esos hilos. A veces uno se topa con un hilo que refiere a la alegría, y se ríe y está bien; otras veces, uno se topa con la línea del miedo, y se pone precavido y expectante, etc.. Lo que sucede en esa habitación imaginara es exactamente lo mismo a lo que sucede en la vida de todos los días, nada más que en la vida cotidiana los hilos están situados en lugares específicos que dependen de las circunstancias.

Supongamos una visita al dentista. Yo le tenía un montón de miedo a los dentistas. He ahí un hilo que estimula de alguna manera el sentimiento del miedo. Gráficamente, yo me topo con ese hilo o cuando pienso en un dentista, o cuando voy en camino del dentista o cuando ya estoy en su consultorio. Ese hilo es específico de ese lugar. Otro ejemplo sería en un ambiente en el que uno esté expuesto públicamente, en mi caso, por ahí está la línea de la vergüenza, la timidez y la inhibición. Yo me topo con esas líneas en lugares públicos. Un último ejemplo, es la aprensión, digamos, a las ratas. Yo tengo un familiar que se desespera completamente cuando ve o piensa en una ratita. Ella, es totalmente histérica. Esa aprensión a las ratas es otro hilito con el que ella se topa, tanto cuando sabe que hay cerca una rata o cuando piensa en la posibilidad de que haya una.

La Teoría de las Líneas para el control del pensamiento comenta que hay que identificar los lugares en los que existen y sitúan esos hilos específicos y, deliberadamente, evitar toparse con ellos.
Para poder realizar esto yo, básicamente, lo que hago es dos cosas:
  • o ya tengo estratégicamente decidido qué pensar en tal lugar (como en el dentista);
  • o directamente, pongo mi mente en blanco, dejando en modo pausa a mis pensamientos.

Como casi todas las cosas de este bendito mundo hacer esto con éxito lleva cierta práctica.

(...Continúa en la siguiente entrada 'Teoría de las Líneas para el control del pensamiento (2)')


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