La teoría del helado de limón


No porque el helado de limón no guste
significa que éste sea feo...".

Realmente uno sabe que, si algo no gusta y no agrada, no guarda relación con que ese mismo algo sea feo o desagradable o incluso hasta malo. ¿Cuántas cosas no gustan y uno cree que son malas sólo por ello?

Cuando se aplique esta teoría uno puede darse cuenta que al comentar acerca de que algo es agradable o desagradable, bueno o malo, no se está hablado acerca de ese algo, sino, de uno mismo. Y lo más importante, uno puede reconocerse subjetivo y, por lo tanto, más tolerante con los asuntos de los demás.

No es poco inteligente quien le guste Britney Spears ni muy sabio quien tenga un póster de René Descartes en su habitación.

Hay un tipo de prejuicio debajo de la no-aplicación de la Teoría del Helado de Limón: ...el dolor es malo, las molestias son malas, la muerte es mala, las incomodidades son malas..

¿Cuántas veces uno ha pensado que algo escrito o hablado es inteligente sólo porque coincide con el propio punto de vista? ¿Y cuántas veces se dijo que algo es feo, malo u horrible -o lo que sea en ese sentido- sólo porque ese algo desagrada?

Pepe dijo: -El rojo queda bien en la lencería de las mujeres.
Pipo contestó: - ¡Muy buen pensamiento, cómo dices cosas inteligentes Pepe, ¿eh?!

teoría.
(Del gr. θεωρία).
1. f. Conocimiento especulativo considerado con independencia de toda aplicación.
2. f. Serie de las leyes que sirven para relacionar determinado orden de fenómenos.
3. f. Hipótesis cuyas consecuencias se aplican a toda una ciencia o a parte muy importante de ella.
4. f. Entre los antiguos griegos, procesión religiosa.
en ~.
1. loc. adv. Sin haberlo comprobado en la práctica.Real Academia Española




Y como ya lo dijo un sabio español: -Así que ya sabéis amigos tertulianos, a aplicar la teoría...
=P
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Imagen:
http://cocinacasera.net/postres/helados-caseros-primera-entrega

6 comentarios:

pelusa dijo...

quiero helado de limón!! es mi sabor favorito...la mayoria de personas que conozco no le gusta ese sabor y siempre me miran como un bicho raro cuando lo pido. Y concuerdo con vos, muchas veces uno generaliza algo cuando en realidad es un gusto particular...no se puede decir ' la musica que escuchas es horrible solo porque a uno no le guste' eso es un error que cada uno llevamos pero no nos damos cuenta. Buen post! ;)

Addax dijo...

pelusa: ¡Muchas gracias por pasar!
A mí me encanta el limón, ¡me encanta! pero no en el helado :P . Como que no pega con el dulce de leche, por ejemplo, o la frutilla.
Sin embargo, es así como vos dices: es un asunto que a veces llevamos sin darnos cuenta el hecho de confundir una cosa como tal denominándola por el disgusto o el desagrado.

¡Un saludo de luz apagada! =)

Helen Maran dijo...

Hola amigo, en paseo de domingo pase a saludarte y desde israel te dejo un gran abrazo de luz prendida Helen.

Anónimo dijo...

¿No hay también prejuicio si se acepta la teoría del helado de limón? ¿No es inevitable el prejuicio? Nuestra capacidad de experimentar es sumamente limitada, no podemos ni probar ni conocer todo el universo y nos manejamos a base de prejuicios sobre los objetos del mundo. El aparente prejuicio "el helado de limón es feo" no es una aseveración acerca del objeto sino del sujeto que enuncia esa herejía xD, quien ahorra mucho desgaste psicofísico al evitar ponerse como sujeto de la percepción y sostén de su acerto, algo como "No me gusta el helado de limón aunque esto no implica ningún juicio de valor acerca del helado de limón", o "No me gusta la flaca ésa con tetas de silicona aunque esto no implica ningún juicio de valor acerca de la flaca ésa con tetas de silicona" (desgastante para explicar por qué no le invitás un pomelo rosado a la flaca ésa).
Esto, con los objetos que percibimos y quizá conocemos, al menos parcialmente; con aquellos indefinidamente muchísimos que no, el prejuicio es inexorable. Positivamente, nos salva la vida muy a menudo: si ves venir una cosa que se mueve rápidamente hacia vos, hace ruidos potentes y muestra algo que parecen ser dientes, si no sabés que es un perro hambriento o una hiena o un león o un policía, mejor prejuzgar que eso es malo y salir rajando. Después te lo replantearás en tu casa, tomando una birrita fría.
No parece que podamos sobrevivir sin prejuzgar o elaborar juicios anteriores al conocimiento total de las cosas; tal vez, con mucho esfuerzo, podamos ser conscientes de nuestros hábitos mentales, lo que no es poco.

Addax dijo...

Anónimo: Para empezar, me han agradado los ejemplos que has puesto y cómo los has dicho. Es posible que vos tengas un sentido del humor parecido al mío, o que yo tenga uno parecido al tuyo (dependiendo de si quién nació primero :P), lo cual siempre es bueno y festejable para mí =) .

Bueno, lo que yo intento decir en esta entrada es algo que está por delante del prejuicio. El prejuicio es, simplemente, juzgar a algo o a alguien desde unos conceptos no adquiridos por la experiencia. Es tal cual el sig. ejemplo:
- Addax, ¿te gusta la música de U2?
- No, la verdad que no.
- ¿Pero escuchaste un tema al menos?
- No, cada vez que aparece uno, cambio la radio.
- O sea, no escuchaste nada de U2 y decís que no te gusta...
- Si, lo que pasa es que se me hace que es música fea y ya.

Ese es un prejuicio común. Uno bien tonto, por cierto.
En el ejemplo, a mí no me gustaba U2 incluso sin haber escuchado nunca ninguna canción de ellos. Yo pre-supongo a sus canciones como feas.

Lo que yo digo, en el post, es algo ligeramente diferente. ¿Qué sucede en algunos humanos cuando han verificado positivamente un prejuicio suyo?
- ¿Ves? Al final tenía razón, ¡la música de U2 es horrible!
- Bueno, dale una oportunidad, no te quedés con ese tema solo.
- Naaahh, seguramente me voy a encontrar con el mismo fiasco...(otro prejuicio jojojo).

Yo pongo el eje en que para mí es inadecuado que porque algo no guste tenga que participar de la fealdad objetiva. Si algo a mí no me gusta, realmente, el hecho en sí no está hablando de ese algo, sino, sólo de que a mí no me gusta algo. Presuponer o creer que cuando se expresa un juicio de valor sobre algo es hablar estrictamente sobre ese algo, es sólo una confusión (esto lo mencionaste vos también).

La Teoría del Helado de limón me dice a mí que muchas cosas que yo he considerado como feas y desagradables -sólo por el hecho mismo de que no me gustaron- no significa que esas cosas sean, efectivamente, feas, malas o desagradables.

Por ejemplo, el dolor. Hablo de la sensación corporal y no del sentimiento. El dolor es considerado muchas veces como malo. Pero, digamos, no todas las veces lo es.

En el dentista, el odontólogo, hace doler pero para hacernos un bien: la salud de los dientes.
A su vez, uno puede tener una mirada más proyectista en el tiempo y decir que un gran desamor, a pesar del dolor -ahora hablo del sentimiento- puede dejar gran enseñanza y experiencia en los asuntos personales -e interpersonales- de uno mismo.

Muchas veces, en mi caso, un sufrimiento de hoy ha sido un aprendizaje de mañana. Entonces, ese sufrimiento -al yo considerarlo malo- ha sido sólo una inadecuada categorización de algo, hecho por mí desde mi más excelsa inmadurez. Sabiendo esto, yo ya no soy tan aventurado -o intento no serlo- a la hora de catalogar unas experiencias presentes.

¿No hay también prejuicio si se acepta la teoría del helado de limón?
La Teoría del Helado de limón -es decir, su aplicación- no es un prejuicio en sí mismo, sino un modo de cautela.
- Esta bien, no me gusta U2 sólo por un gusto personal que tengo, pero ya no diré más que la música de U2 es un fiasco...sino que sólo para mí lo es, y nada más.


¿No es inevitable el prejuicio?
En mi re humilde opinión, todo lo que es del ser humano, es evitable. Entre aquello, un prejuicio. Ahora bien, yo no creo que un pre-juicio por sí mismo sea malo. Hay prejuicios que son útiles como bien los mencionas vos: los policías e investigadores, experimentados y versados en sus tareas, saben identificar como sospechosos a ciertos individuos sólo por su modus operandi.
- ¿Qué hace este tipo con ese saco largo en un día con clima de verano en el Banco?
- Pues bien, yo creo que esconde algo.
Un prejuicio en este caso se entremezcla con la intuición.


Nuestra capacidad de experimentar es sumamente limitada, no podemos ni probar ni conocer todo el universo y nos manejamos a base de prejuicios sobre los objetos del mundo.
¡Yes! Yo también pienso que el ser humano no puede conocerlo todo. Sin embargo, que algunas personas se manejen así como vos lo describes -respecto de las cosas que no conocen-, no significa que todas lo hagan de ese modo. En mi caso, es la siguiente pregunta: ¿por qué he de tener un pensamiento respecto de algo que no conozco? Digamos, puedo tener una opinión en relación a la Física Cuántica pero nunca aseveraré con absoluta seriedad que esa teoría sea o diga tal y tal cosa. Al fin y al cabo, un prejuicio es un modo de ignorancia a punto de verificarse y, si no conozco, seré cauteloso en vinculación a mi desconocimiento.


El aparente prejuicio "el helado de limón es feo" no es una aseveración acerca del objeto sino del sujeto que enuncia esa herejía xD, quien ahorra mucho desgaste psicofísico al evitar ponerse como sujeto de la percepción y sostén de su acerto (...).
Yo creo que es algo muy inteligente lo que dices aquí.
Mi pensamiento tiende a decirme que cuando hay intelectualización de cualquier tipo -sea prejuicio o no-, también hay un desgaste aunque de diferente calidad. Hay un desgaste en el movimiento de mi mano al acercar el heladito de limón en mi boca y hay un desgaste incluso si, para ahorrarme todo el rollo de si es rico o si es feo por la experimentación, sólo pienso 'rico/feo'. Mi pensamiento también comenta que, dependiendo del punto de vista, a veces un desgaste es inversión y a veces una inversión, desgaste. Si yo te digo que ahora levantes tu brazo derecho, vas a gastar energía en hacer absolutamente nada. Lo mismo sucederá si yo te dijera que pienses en un elefante rosa. Ahora bien, habrá desgaste también -y no inversión- cuando uno piensa con pretensiones de exactitud algo que verdaderamente no conoce.

Quizás si me dieras un ejemplo de algo que no conozcas y por lo cual te generes un prejuicio -tal vez de utilidad- pueda yo entenderte mejor la frase inicial de tu segundo párrafo.


Positivamente, nos salva la vida muy a menudo: si ves venir una cosa que se mueve rápidamente hacia vos, hace ruidos potentes y muestra algo que parecen ser dientes, si no sabés que es un perro hambriento o una hiena o un león o un policía, mejor prejuzgar que eso es malo y salir rajando.
Yo adhiero, coincido y estoy de acuerdo con toda la frase anterior.
Agregaría el hecho de diferenciar a un prejuicio como netamente intelectual y a un instinto como netamente biológico. Muchas veces, un estímulo externo se asocia genéticamente de una forma que propone, por ejemplo, el instinto de conservación de la especie. Pero esto sería ya de larga discusión (el comentario se me hizo muy largo =D ).


No parece que podamos sobrevivir sin prejuzgar o elaborar juicios anteriores al conocimiento total de las cosas (...).
La verdad que no parece, yo también hago la misma aseveración que vos, pero por alguna razón, me gusta pensar que sí se puede vivir en un estado en el que el pensamiento sólo sea un agregado más a los asuntos y no aquella cosa que va dictando y señalando la trama de la realidad misma.

Un gusto y un placer leerte, Anónimo, gracias por pasar. ¡Saludos!
=)

P.D.: En negrita, los textos que cité de vos.

Addax dijo...

¡Hola Helen! ¡Muchas gracias por pasar! Te mando un saludo afectuoso =) .