Víctor Tirador, el señor del día a día

No quiero decir mucho. Puedo contar que hemos tenido contacto diario desde hace dos semanas y medias (y antes prácticamente nos veíamos pasando dos o tres días). Yo le estaba haciendo unos afiches para su último evento, El Kipe más grande, y descargábamos en mi computadora los logos que iba a poner en uno de ellos que recibía desde su correo. Últimamente había estado muy ocupado con este evento. Decía que iba a ver quién le daba unas tutucas (dinero) para poder comprar lo requerido en el intento de ese tan ansiado Kipe más grande del mundo. También a último momento había estado renegando porque al mítico horno (con el que se hizo el pan ese tan grandecito y de una sola pieza, y, además, el Sándwich de Milanesa más grande del Planeta) había sido cortado por la mitad en un sector "sin ningún motivo".



El domingo a la noche estuvimos David (un amigo de la casa), Víctor y yo, pelando las cebollas y los pimentones, y rayando las nueces que luego se iban a usar el lunes 25 pasado. Trajo su café y nos preparó uno rico a los dos, y los tres estuvimos ahí juntos. En un momento me levanté y vine a mi habitación. Luego vi que pasaba por el pasillo y se vino hacia donde yo estaba. Se paró en la puerta, yo escribía. Quedó así un ratito, me conversó de algo, yo le contesté. Como siempre venía y se paraba ahí medio en silencio, como para no joder (yo sabía que era para usar la computadora), esta vez le dije si quería utilizar la computadora para algo (antes directamente me paraba y le daba la silla): 

─¿Quiere revisar su correo, su Facebook, don Víctor?
─¡No, para nada! Estoy haciendo tiempo que me tengo que encontrar con alguien.

Fue la primera vez que estuvo ahí parado (en todos estos días) sin que sea para algo de la compu. Y fue la última vez que le vi con vida.

Algunos dicen que las personas se despiden antes de morir. Y ahí estuvimos Víctor, su despedida y yo.


¡Vamos, Víctor, El Gran Récordman Mundial Tucumano!

2 comentarios:

El dinosaurio dijo...

Yep campeón, ¿Cómo va eso?

Saludos

María Beatriz dijo...

Siento mucho lo de tu amigo.
Un fuerte abrazo para vos.