El amor perfecto, serie de cuentos cortos impersonales (2).
Originalmente, en esta entrada, estaba el cuento corto impersonal llamado El amor perfecto. Con la motivación de organizar un poco mis textos, abrí otro blog de nombre Un día de esos... en donde iré publicando los textos que inicialmente estaban en este blog y que se pudieran etiquetar de literarios. El mismo cuento ahora cambia de nombre para pasar a llamarse Amor no se escribe en la pared y la entrada al relato que estaba aquí la publico en:
http://diadeesos.blogspot.com/2011/11/amor-no-se-escribe-en-la-pared-cuentos_23.html
http://diadeesos.blogspot.com/2011/11/amor-no-se-escribe-en-la-pared-cuentos_23.html
Dejo aquí el inicio de la tercera parte que originalmente había publicado. Si te gusta la literatura o tienes interés en algo que yo escriba en ese sentido (:P), te espero en Un día de esos...
¡Un saludo!
Me aventuro a escribir un cuento. El primero de todos.
Trata sobre un adolescente varón que conoce a una adolescente mujer.
Ambos vivirán historias que nunca antes vivieron.
Muchas historias terminan con finales felices pero no todas con un sentido revolucionario.
Empezaré por una serie de cuentos cortos. Escribiré hasta donde me dé el cuero...
Anteriormente:
El amor perfecto.
Cuando un chico conoce a una chica.
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El amor perfecto.
Los preámbulos.
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-3-
Muchas veces él encontró incómodo el hecho de que ella no se sumara a su grupo después de varias clases. Ella elegía unos asientos al borde, a veces era el mismo, a veces era distinto, pero siempre al borde, por atrás o a los costados del límite grupal.
En el grupo de él había una chiquita también muy linda; gran sonrisa, buena llegada, simpática; quizás más socialmente activa que aquella. Ésta chiquita, como casi toda mujer (?), ya se había dado cuenta de que en un extremo se hallaba su competencia. Y tenía razón. La otra muy seria muchacha tenía un cuerpo trabajado, las piernas con el músculo cuádriceps notable. Él se dio cuenta de esto cuando la chiquita lanzó una crítica destructiva que no se pudo contener:
- ¡Miren! Se vino con esa minifalda vaquera ¡Miren, miren! Se le ve la bombacha, seguro que lo hace a propósito.
Él no había tomado consciencia de esa particularidad. A él le parecían lindas las dos chicas, la seria y la simpática, sin embargo, ahora sólo una chica le hacía particular figura.
=)
Comentarios
Muchas gracias por pasar, Roal, besos de cambio climático para vos :O
:P
Besitos para ti también. :-*